Fuerza Patria. El bloque de concejales reclamó el inmediato tratamiento del Presupuesto 2026 luego de las declaraciones del intendente Lucas Ghi, quien cuestionó las “vacilaciones” para aprobar la principal herramienta de gestión del Municipio.
En una entrevista concedida al Canal Gelatina, Lucas Ghi sostuvo que dentro del ámbito del Concejo Deliberante existen sectores con “planteos permanentes, especulaciones y vacilaciones hasta para aprobar el presupuesto municipal, que es la herramienta de gestión más importante”, en referencia al Presupuesto 2026. Y afirmó que esa situación quedó reflejada en la nueva conformación del Concejo Deliberante de Morón.
“Se expresa en términos del ámbito deliberativo, en donde hay otros sectores que no asumen esta misma posición de defensa al gobierno provincial, mucho menos al gobierno local, con planteos permanentes, con especulaciones, con vacilaciones hasta para aprobar el presupuesto municipal, que es la herramienta de gestión más importante. Y eso dio lugar a que se traduzca el resultado de las últimas elecciones en una nueva conformación del Concejo Deliberante”, expresó el intendente sobre el debate del Presupuesto 2026.
Frente a esas declaraciones, el bloque de Fuerza Patria que preside el concejal Diego Spina difundió un comunicado en el que aseguró que acompañará con el voto afirmativo el tratamiento del Presupuesto 2026 y reclamó avanzar de manera urgente con el debate legislativo.
“Ante la crisis económica que atraviesa Morón y el deterioro de los servicios municipales que reciben vecinos y vecinas, el bloque de concejales de Fuerza Patria reclamó al Departamento Ejecutivo el inmediato tratamiento del Presupuesto 2026”, señalaron desde el espacio político que conduce Martín Sabbatella.
En el comunicado, Fuerza Patria sostuvo que la aprobación del Presupuesto 2026 no resulta imprescindible para ejecutar erogaciones destinadas a la compra de insumos o recomposiciones salariales, aunque consideró que permitiría “perfeccionar” la administración económica del Municipio.
Además, señalaron que un eventual ordenamiento de las cuentas públicas a partir del Presupuesto 2026 podría contribuir a mejorar áreas sensibles como la seguridad, la salud, la higiene urbana, la iluminación y el bacheo, entre otras demandas sociales planteadas por vecinos del distrito.
En ese marco, recordaron que en diciembre de 2025 el bloque había convocado desde el Concejo Deliberante de Morón al equipo económico municipal para analizar el proyecto del Presupuesto 2026 y aportar modificaciones. “Le solicitamos al señor intendente y a sus representantes el inmediato tratamiento del Presupuesto Municipal, que este bloque de concejales estará acompañando con el voto afirmativo”, expresaron.
De esta manera, el debate por el Presupuesto 2026 volvió a quedar en el centro de la discusión política dentro del oficialismo local y expuso nuevas tensiones en el escenario deliberativo de Morón.
El Gobierno Local que encabeza Lucas Ghi recortó servicios a partir del cierre de Unidades de Gestión Comunitaria sin que la oposición cuestionara el achique, ni los sectores críticos devenidos rápidamente al axelismo. También es sabido que el salario básico de un trabajador es de 350 mil pesos, que existe el G7 que no es otra cosa que las siete empresas que más le facturan a Morón y que sin un Presupuesto 2026 en mano, se pueden mover partidas de una punta a otra del tablero de manera discrecional.
El reciente axelismo aparentemente quiere el Presupuesto 2026 sea aprobado. No da la impresión. Pero tomemos las declaraciones en el medio porteño como válidas. Pero claro, el oficialismo se va a encontrar con una dificultad. El Bloque de Fuerza Patria va a querer discutirlo en Comisión, por ejemplo, la de Hacienda, y revisar cada detalle porque no quiere absorber las críticas vecinales ni las de los trabajadores municipales cuando no tienen nada que ver con el Gobierno Local (Lucas Ghi los echó a todos, a diferencia de lo que hizo Axel Kicillof con el cristinismo con el cual gobierna la Provincia de Buenos Aires).
En diciembre del año pasado se presentó el Presupuesto 2026 pero justo los trabajadores municipales tomaron el Concejo Deliberante porque no cobraron las horas extras prometidas 24 horas de los festejos por Fin de Año. La sesión del 30 de diciembre de 2026 se suspendió y así llegamos al día de hoy sin Presupuesto 2026 aprobado. Sucede cosas como estas.
Y más cosas todavía. El dirigente sindical Luis Duré hizo pública una nota nivel reality show en la que se destaca un párrafo en el que le solicita al Bloque de Fuerza Patria que apruebe el Presupuesto 2026 porque «si no sabemos cuanto se destina a la masa salarial, no sabemos cuánto reclamar. Creemos que nos da mucha mas certeza y claridad saber cómo están distribuidas las partidas presupuestarias para poder reclamar con mucha más precisión».
Por que digo que la Nota Duré hay que enmarcarla y nunca más olvidarla para dar lecciones de gremialismo. Porque mezcla dos planos.
El punto a rechazar aparece en la frase: “si no sabemos cuánto se destina a la masa salarial, no sabemos cuánto reclamar”. Técnicamente, un sindicato puede impulsar reclamos salariales aun sin conocer en detalle toda la estructura presupuestaria del Municipio.
De hecho, históricamente las discusiones salariales suelen apoyarse en otros indicadores, y no en la recaudación. Desde cuándo se pide o exige a un Gobierno en relación a la recaudación. ¿El Gobernante y el trabajador acaso son socios? Si es así, no estoy enterado porque lo que yo sé es que los salarios se calculan en base a otros puntos: A) inflación; B) pérdida del poder adquisitivo; C) comparación con otras paritarias; D) evolución de la canasta básica; E) cláusulas de actualización. Ahora, en base a la recaudación municipal suena a conversación de señoras Tupperware. Hacemos un Bingo, si juntamos 100, yo me llevo el 30. Te parece?
En ese contexto, especialistas en administración pública suelen diferenciar entre dos discusiones distintas: una cosa es reclamar aumentos salariales y otra es contar con información presupuestaria más precisa para negociar con mayores datos sobre los recursos disponibles. Ahora, ¿cuánto hay que analizar cuando un sueldo básico es de 350 mil pesos? ¿Qué es lo que necesita saber Duré? Nivel reality show.
También llegaron a esta redacción otros argumentos. Que no pueden llamar a concurso para enfermería porque no tienen presupuesto o mantener abierto el Laboratorio Centro De Salud Dr. Springolo porque no tienen el Presupuesto 2026 aprobado. Pero el proyecto del Presupuesto 2026 esta en la Comisión de Legislación y Reglamento en manos del oficialismo, por lo cual, es raro que no llegue al recinto. Y mientras no llega al recinto, y no se re negocia (porque esto es lo que va a suceder) las partidas son de libre disponibilidad y entramos en el modo anarquía de la administración económica del municipio.
Y ahora empezó el problema. Fuerza Patria ya le dijo al axelismo. Lo tratamos ya. Bueno, entonces lo tienen que poner sobre la mesa, discutir e ingresar al recinto.
Recordar: uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras.
Qué medidas de ajuste aplicó la gestión de Lucas Ghi
En medio de la discusión por el Presupuesto 2026, distintos sectores políticos y sindicales comenzaron a cuestionar decisiones económicas adoptadas por la gestión de Lucas Ghi durante los últimos meses.
Hasta el momento, el Municipio no difundió un esquema formal de recortes sector por sector. Sin embargo, sí trascendieron medidas de contención del gasto y reorganización administrativa impulsadas por el Ejecutivo local.
Entre las principales decisiones mencionadas aparecen: A) reducción de áreas políticas y reorganización del gabinete municipal; B) funcionamiento del Municipio durante parte de 2025 y 2026 sin aprobación definitiva del Presupuesto 2026; C) aumento proyectado de tasas municipales para sostener prestaciones básicas; D) conflictos vinculados al pago de horas extras y reclamos salariales de trabajadores municipales; E) advertencias oficiales sobre caída de recursos y menor disponibilidad financiera.
El debate por el Presupuesto 2026 volvió así a colocar en el centro de la escena la situación económica del Municipio y las tensiones políticas dentro del oficialismo local, en un contexto marcado por cuestionamientos cruzados sobre la administración de los recursos públicos y el funcionamiento de los servicios municipales.





