Impacto por baja de contratos en Morón, Hurlingham e Ituzaingó. El Gobierno Nacional formalizó la baja de 15.000 contratos de la llamada “Ley Marco”, una decisión que impacta de lleno en el funcionamiento del Estado y que ya genera tensión sindical. En Morón, Hurlingham e Ituzaingó, el efecto se siente en oficinas claves como PAMI y ANSES y abre un nuevo frente de conflicto con medidas anunciadas para esta semana.
Qué implica la caída de los contratos
La denominada Ley Marco regula a trabajadores de la administración pública en planta transitoria con contratos anuales. En este caso, muchos de esos vínculos habían sido prorrogados por 90 días a comienzos de año, pero finalmente no fueron renovados.
La consecuencia por la baja de contratos es directa: los empleados quedan desvinculados sin indemnización tradicional, lo que abre un conflicto legal inmediato y una fuerte reacción gremial.
El esquema se completa con lo dispuesto en el Decreto 934/2025, que fija una regla estricta: por cada dos bajas, solo se puede incorporar un trabajador, y únicamente en áreas consideradas estratégicas.

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Impacto por baja de contratos en Morón, Hurlingham e Ituzaingó
En Morón, Hurlingham e Ituzaingó la medida golpea de lleno a trabajadores de organismos nacionales con presencia territorial.
Entre ellos: ANSES, PAMI y dependencias del ex Ministerio de Desarrollo Social, hoy bajo la órbita de Capital Humano a cargo de Sandra Pettovello.
El impacto por la baja de contratos no es solo laboral. Se trata de empleados que, en muchos casos, viven en el distrito o en zonas cercanas, por lo que su desvinculación también repercute en el consumo local y la economía cotidiana del oeste. Afecta la región, la economía de la región y se arma un círculo vicioso porque esa persona deberá buscar trabajo, le llevará meses y vaya a saber dónde.
ATE activa un plan de lucha
La respuesta sindical no se hizo esperar. La Asociación Trabajadores del Estado definió avanzar con medidas de fuerza tras las asambleas realizadas el 31 de marzo.
El punto de inflexión será el martes 7 de abril, con una jornada de protesta que incluirá: A) ollas populares; B) radios abiertas; C) movilizaciones hacia organismos públicos.
El conflicto se amplía: salarios y presentismo
El gremio también denunció otras medidas que profundizan el malestar:
A) Eliminación del ítem por presentismo; B) falta de actualización salarial correspondiente a enero y febrero de 2026; C) lo que califican como una “práctica desleal” por parte del Gobierno.

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Alerta en el oeste del conurbano por el impacto por baja de contratos
En la región ya se habla de posibles medidas concretas que podrían afectar la circulación y la atención en organismos. El impacto por la baja de contratos no será gratuito ni pasará desapercibido. También puede afectar Hospitales Públicos Nacionales.
El foco está puesto en: A) eventuales cortes en el Acceso Oeste; B) protestas frente a delegaciones en Morón centro; C) concentraciones en Castelar.
El contraste: Provincia sostiene la obra pública
Mientras Nación avanza con el ajuste, la Provincia de Buenos Aires muestra un movimiento en sentido inverso en materia de inversión.
Según disposiciones publicadas en el inicio de abril: A) Se destinaron $614 millones para mantenimiento de rutas asfaltadas; B) se asignaron $271 millones para hospitales provinciales; C) se habilitó el uso de fondos remanentes (Ley 23.966) para reactivar obras de bacheo y luminarias.
Impacto en la región
Estas partidas podrían tener efecto en el oeste, especialmente en centros de salud como el Hospital Güemes de Haedo y el Hospital Posadas, además de obras urbanas que habían quedado paralizadas por el freno nacional.
Un escenario de tensión creciente
El cuadro que se abre con el impacto por baja de contratos combina dos dinámicas opuestas: A) un ajuste nacional que reduce personal y genera conflicto sindical; B) una Provincia que intenta sostener la obra pública con recursos propios.
En el medio, distritos como Morón quedan atravesados por ambos procesos: menos empleo estatal y más presión social, junto a intentos de amortiguar el impacto desde la inversión bonaerense.
El resultado, por ahora, es un clima de conflicto abierto que tendrá en los próximos días su primer gran test en la calle.





