Masetti y Walsh: el momento en que el periodismo deja de observar y empieza a intervenir

Una mirada profunda sobre el periodismo como práctica transformadora, donde narrar no es solo contar hechos sino intervenir en la realidad. La nota recorre historias, tensiones y sentidos de un oficio que, entre la ética y el compromiso, todavía puede cambiarlo todo.

Publicación

El oficio de narrar para cambiar. Hay escenas que no son solo escenas. Funcionan como núcleos donde una época entera se condensa y se vuelve visible. La imagen de Ernesto Che Guevara recorriendo de madrugada la redacción de Prensa Latina, saludando a periodistas exhaustos que seguían escribiendo cables a las dos de la mañana, no es una postal romántica de la revolución. Es una señal histórica: en ese lugar, en ese tiempo, el periodismo había dejado de ser un oficio separado de la política. Había entrado de lleno en la historia.

En ese espacio coincidieron dos figuras centrales del periodismo argentino: Jorge Ricardo Masetti y Rodolfo Walsh. No llegaron por el mismo camino ni con las mismas motivaciones, pero compartían una inquietud profunda: cómo decir la verdad en contextos donde la verdad no circula libremente, sino que se disputa, se oculta y se deforma. En el fondo, ambos estaban atravesados por una misma convicción, casi silenciosa: el oficio de narrar para cambiar no era una consigna, sino una práctica concreta.

César Masetti le muestra al Che Guevara una teletipo para mandar mensajes en tiempo real. La obsesión por el oficio de narrar para cambiar.
César Masetti le muestra al Che Guevara una teletipo para mandar mensajes en tiempo real. La obsesión por el oficio de narrar para cambiar.

El orden informativo antes de la ruptura

Para dimensionar lo que ocurrió en La Habana, es necesario comprender el sistema que dominaba la circulación de noticias en el mundo. Durante décadas, el flujo informativo estuvo concentrado en agencias como Associated Press y United Press International, que no solo distribuían información, sino que establecían criterios, jerarquías y marcos interpretativos.

Ese dominio implicaba algo más que influencia: configuraba la manera en que los hechos eran percibidos globalmente. América Latina aparecía como un territorio narrado desde afuera, donde los procesos internos eran explicados a través de lentes ajenos. Lo que se decía sobre la región no era necesariamente falso, pero sí incompleto, sesgado o condicionado por intereses externos.

La caída de Fulgencio Batista y la llegada al poder de Fidel Castro alteraron ese esquema. No solo por el cambio político, sino porque dejaron en evidencia la distancia entre lo que ocurría y lo que se decía que ocurría. La revolución cubana fue, desde el inicio, un acontecimiento disputado en el plano narrativo.

Rodolfo Walsh y detrás una inmensa radio, tecnología de la época que jamás la desecharía
Rodolfo Walsh y detrás una inmensa radio, tecnología de la época que jamás la desecharía

El oficio de narrar para cambiar: La necesidad de intervenir en el relato

Frente a esa situación, el nuevo gobierno cubano comprendió que no bastaba con transformar la realidad: era necesario disputar su interpretación. La llamada “Operación Verdad” fue el primer paso en esa dirección, convocando a periodistas de todo el mundo para que observaran directamente el proceso en curso.

Pero esa apertura tenía un límite estructural. La circulación de la información seguía dependiendo de las grandes agencias internacionales. Era necesario construir un canal propio, capaz de emitir una voz latinoamericana en un sistema dominado por centros de poder externos.

Rodolfo Walsh, el hombre que descrubrió con Operación Masacre que el poder no dice la verdad, por el contrario, lo esconde
Rodolfo Walsh, el hombre que descrubrió con Operación Masacre que el poder no dice la verdad, por el contrario, lo esconde

Prensa Latina: una ruptura conceptual

La creación de Prensa Latina respondió a esa necesidad. No fue solo un proyecto periodístico, sino una decisión estratégica. Bajo la conducción de Masetti, la agencia se organizó con una lógica profesional exigente, basada en la rapidez, la precisión y la capacidad de competir en un mercado altamente concentrado. Pero también de interpretar los hechos de manera distinta. Desde adentro. Prensa Latina cambió la forma de narrar en toda Latinoamérica.

Sin embargo, lo verdaderamente disruptivo no fue su estructura, sino su concepción. La idea de “ser objetivos, pero no imparciales” implicaba una redefinición del rol del periodista. La objetividad dejaba de ser entendida como neutralidad y pasaba a ser fidelidad a los hechos, mientras que la imparcialidad se cuestionaba como una postura que, en contextos de conflicto, podía favorecer a los actores con mayor poder.

Este planteo no eliminaba la exigencia profesional, sino que la intensificaba. Asumir una posición implicaba sostenerla con información sólida, verificable y consistente.

El Che Guevara y César Masettti hablan con un periodista latinoamericano sobre la realidad del continente
El Che Guevara y César Masettti hablan con un periodista latinoamericano sobre la realidad del continente

Walsh: la experiencia de la verdad como conflicto

La llegada de Walsh a Cuba introduce una dimensión distinta. Su trayectoria previa, marcada por la investigación que dio origen a Operación Masacre, le había mostrado que la verdad no siempre coincide con las versiones oficiales. Había aprendido que el poder puede construir relatos falsos y sostenerlos en el tiempo.

En Prensa Latina, Walsh se encuentra con un escenario donde esa tensión se vuelve estructural. No se trata de desmontar una mentira puntual, sino de participar en la construcción de un relato alternativo. Su rol en el Departamento de Servicios Especiales le permite trabajar con mayor profundidad, analizando procesos y produciendo informes que exceden la lógica inmediata del cable.

Al mismo tiempo, la dinámica de la redacción lo expone a un ritmo vertiginoso, donde la urgencia convive con la necesidad de precisión. En ese contexto, Walsh aporta método, análisis y una mirada crítica que contribuye a consolidar la calidad de la agencia.

Si alguien creía en narrar para cambiar ese era justamente Rodolfo Walsh que desde que escribió Operación Masacre se involucró cada vez más en los movimientos populares y las causas justas
Si alguien creía en narrar para cambiar ese era justamente Rodolfo Walsh que desde que escribió Operación Masacre se involucró cada vez más en los movimientos populares y las causas justas

La expansión y sus tensiones

En poco tiempo, Prensa Latina logra una expansión notable. Se abren corresponsalías en distintos países, se establecen acuerdos internacionales y se alcanza un volumen de producción comparable al de las grandes agencias. Este crecimiento no solo implica visibilidad, sino también nuevas presiones.

La agencia debe sostener su credibilidad, responder a expectativas políticas y enfrentar críticas externas. En ese escenario, las tensiones entre periodismo y compromiso se vuelven más evidentes. Las decisiones editoriales adquieren una dimensión política, y la frontera entre informar y respaldar se vuelve difusa.

De madrugada, el Che Guevara con César Masetti, en Prensa Latina
De madrugada, el Che Guevara con César Masetti, en Prensa Latina en donde cobrar sentido el oficio de narrar para cambiar

La contradicción como núcleo

El punto más interesante de esta experiencia no es su éxito, sino su contradicción. Si el periodismo se integra a un proceso político, ¿puede mantener su capacidad crítica? ¿Puede cuestionar aquello que contribuye a sostener?

Masetti y Walsh no resuelven esa tensión. La habitan. En su práctica cotidiana conviven el rigor informativo y el compromiso político, la necesidad de precisión y la urgencia de intervenir. Esa convivencia no es armónica, pero es real.

Dos trayectorias, una misma ruptura

Con el tiempo, esa tensión deriva en decisiones distintas. Masetti avanza hacia la acción directa, incorporándose al proyecto guerrillero impulsado por el Ernesto Che Guevara. Su recorrido lo lleva fuera del periodismo, hacia un territorio donde la palabra deja de ser la herramienta principal.

Walsh, en cambio, permanece en el campo de la escritura. Pero su periodismo se transforma. Se vuelve más incisivo, más consciente de su impacto, más dispuesto a confrontar el poder.

Rodolfo Walsh muy joven cuando escribía cuentos policiales y su fascinación era resolver intrigas
Rodolfo Walsh muy joven cuando escribía cuentos policiales y su fascinación era resolver intrigas

La Carta: el punto extremo del recorrido

Ese proceso encuentra su culminación en la Carta Abierta a la Junta Militar, escrita el 24 de marzo de 1977, al cumplirse un año del golpe del Proceso de Reorganización Nacional.

No se trata de un texto convencional. Es una denuncia directa, sin mediaciones, en un contexto donde la palabra estaba controlada y perseguida. Walsh expone la represión, la censura y el terror, pero también el entramado económico que los sostiene.

No hay mejor documento que la cara a las Juntas Militares
No hay mejor documento que la cara a las Juntas Militares para saborear lo que fue el oficio de narrar para cambiar

El legado: una frontera irreversible

Lo que ocurrió en La Habana no fue solo un episodio histórico. Fue un punto de inflexión. Un momento en que el periodismo cruzó una frontera: la que lo separaba de la intervención directa en la realidad.

Una vez cruzada, esa frontera no se puede deshacer. Se puede negar, se puede disimular, pero la experiencia permanece.

Porque hay momentos en que la historia no admite espectadores. Y cuando eso ocurre —aunque no se diga en voz alta— aparece nuevamente esa idea que atravesó todo el recorrido: el oficio de narrar para cambiar.

Rodolfo Walsh se recluyo en el Tigre en épocas de la dictadura y murió en una cita cantada, no usó armas sólo para cazar y alimentarse en momentos en el que exponerse era jugarse la vida
Rodolfo Walsh se recluyo en el Tigre en épocas de la dictadura y murió en una cita cantada, no usó armas sólo para cazar y alimentarse en momentos en el que exponerse era jugarse la vida

Noticias relacionadas

¿Quién arregla este bolonqui?

La política como fragmentación. La política en Morón ya no es una interna más: es la política como fragmentación de Morón, una dinámica que...

La fantasía de Ciudad Gaucha: el Hollywood Argentino de Moreno que nunca fue

La fantasía de Ciudad Gaucha. En 1948, en la localidad de La Reja, partido de Moreno, comenzó a gestarse uno de los proyectos más...

Damián Akerman se sumó al equipo de trabajo que conduce Mónica Macha en el Senado

Akerman, exfutbolista profesional, se sumó al equipo de trabajo de la Senadora Mónica Macha en una movida sin precedentes capitalizando hombres y mujeres de...

La Copa Argentina: cómo será la venta de entradas para el cruce ante Midland en Temperley

La Copa Argentina confirmó el esquema de venta de entradas para el partido de la Copa Argentina por los 16avos de final entre Deportivo...
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img