El Domingo de Ramos 2026 se celebra hoy, 5 de abril, y activa en toda la Argentina una de las tradiciones religiosas más arraigadas. En el oeste del conurbano —particularmente en Morón, Hurlingham e Ituzaingó— la jornada combina liturgia, costumbres familiares y una fuerte identidad comunitaria que se mantiene viva desde hace décadas.
El origen: la entrada de Jesús en Jerusalén
La celebración recuerda la entrada triunfal de Jesús de Nazaret en Jerusalén, montado en un asno, mientras la multitud lo aclamaba agitando ramas de palma y olivo. Este gesto, narrado en los Evangelios, funciona como el preludio de la Pasión, la Crucifixión y la Resurrección.

Para la Iglesia, el simbolismo es contundente: un rey que entra como tal, pero desde la humildad. No lo hace con poder terrenal, sino desde la sencillez, anticipando el sufrimiento que atravesaría pocos días después.
Tradiciones argentinas: fe, familia y costumbre
En Argentina, el Domingo de Ramos tiene características propias que combinan religión, vida cotidiana y encuentro social. A) Bendición de ramos; el momento central ocurre durante la misa, donde los fieles llevan ramas —principalmente de olivo— para ser bendecidas con agua bendita; B) El ramo en el hogar; luego se coloca detrás de la puerta, en un crucifijo o altar familiar como símbolo de protección y paz; C) Procesiones barriales; muchas parroquias recrean la entrada de Jesús con caminatas comunitarias encabezadas por niños; D) Inicio de la abstinencia; para los más practicantes, comienza un período de mayor recogimiento y restricción de carnes rojas.

El olivo: símbolo central en Argentina
A diferencia de otros países donde predominan las palmas, en Argentina el olivo se convirtió en protagonista. Su valor simbólico es profundo y múltiple: A) representa la paz; B) simboliza la victoria espiritual; C) remite a la transformación, comparada muchas veces en homilías con el proceso del aceite; D) se asocia a la protección del hogar.
Existe además una tradición que atraviesa el calendario litúrgico: el ramo bendecido se conserva durante todo el año y luego se quema para generar las cenizas utilizadas en el Miércoles de Ceniza, cerrando un ciclo religioso.

Postales del oeste: cómo se vivía en Morón, Hurlingham e Ituzaingó
En el oeste bonaerense, la celebración adquirió una identidad propia, marcada por la cercanía barrial y la participación comunitaria.
En Morón, las parroquias históricas organizaban procesiones que muchas veces partían desde plazas céntricas hacia los templos. Familias completas caminaban con ramos de olivo atados con cintas rojas o blancas, en escenas repetidas generación tras generación.

En Hurlingham, la jornada estaba profundamente ligada a la vida comunitaria y educativa. Las celebraciones incluían encuentros posteriores a la misa, con fuerte participación de colegios y grupos parroquiales.

En Ituzaingó, el eje eran las parroquias de barrio. Las procesiones, más pequeñas pero muy participativas, tenían a los niños como protagonistas, muchos de ellos llevando palmas tejidas artesanalmente.

Las imágenes que hoy resurgen en redes sociales —y en archivos familiares— muestran calles tranquilas, vecinos reunidos y una vivencia religiosa cercana, lejos de la escala masiva de los grandes centros urbanos.
El color rojo y la liturgia
Durante la misa de este día, el rojo reemplaza al morado de la Cuaresma. Representa la Pasión de Cristo y la sangre derramada, anticipando los momentos centrales de la Semana Santa.
La celebración litúrgica suele dividirse en dos partes: A) la bendición de los ramos, que en muchos casos se realiza fuera del templo; B) la lectura de la Pasión, un relato extenso y solemne que marca el tono espiritual de los días siguientes.

Una fecha que trasciende lo religioso
Más allá de la fe, el Domingo de Ramos conserva en Argentina un fuerte valor cultural. Es uno de los pocos momentos del año donde la comunidad se reúne en torno a un símbolo compartido.
En un contexto social muchas veces atravesado por tensiones, la jornada ofrece una postal distinta: familias en las plazas, iglesias colmadas y ramos de olivo que, más allá de las creencias, representan un deseo colectivo de paz.

Un dato clave en la era digital
Este Domingo de Ramos 2026 volvió a reflejarse en redes sociales y portales informativos con imágenes de celebraciones en todo el país. Para los medios locales del conurbano, se trata de una de las coberturas más singulares del calendario: la noticia deja de estar asociada al conflicto y se centra en la comunidad, la tradición y el encuentro.
Sobre el fresco que exhibimos
Giotto y la escena que inaugura la Pasión
El italiano Giotto di Bondone, considerado el padre del Renacimiento, revolucionó la pintura al introducir naturalismo, volumen y emoción. Su obra clave se encuentra en la Capilla de los Scrovegni, decorada entre 1303 y 1305, donde organizó un relato visual de la vida de Cristo en paneles numerados.
El fresco 26: Entrada en Jerusalén
El panel N.º 26, titulado “Entrada en Jerusalén”, muestra a Jesús ingresando a la ciudad y marca el inicio de la Pasión. Giotto destaca por A) uso de perspectiva arquitectónica; B) detalles realistas como figuras en los árboles; C) una narrativa clara y humana. Se trata de una obra clave para entender el paso hacia la pintura moderna.





