El Golpe del ’76 se inició en Morón: Cómo fue? (Video)

Gran Morón: Donde comenzó el Golpe

El Golpe del ’76 se inició en Morón: Cómo fue? De los golpes militares del Siglo XX, el último, el genocida, el segundo que estableció centros clandestinos de detención, se inició en el Gran Morón. Fue en la entonces VII Brigada Aérea, con una sublevación.

El Golpe del ’76 se inició en Morón: Cómo fue? Entramos en la versión corta. Estamos en septiembre de 1975. Faltan cinco meses para el Golpe de Estado. Pero hay un problema. Uno grande, el «Problema Fautario».

Bombardeo Base Aérea de Morón

Brigadier Capellini

Héctor Fautario

(por Andrés Llinares).- Ningún político quiere desplazar al Jefe de la Fuerza Aérea que es justamente el Brigadier General Héctor Fautario. Y lo bien que hacen porque Fautario sostiene la institucionalidad del país.

Fautario es la resistencia al Golpe y la contracara: la posibilidad de negociar mayor proporción de poder a partir del 24 de Marzo de 1976.

Cuando las viejas alianzas militares se activan camino al Golpe, aunque nadie te lo cuente, se manifiestan en el Gran Morón. Exactamente en la ex VII Brigada.

La sucesión histórica de hechos extraordinarios tiene la velocidad del rayo para cualquier ciudadano concentrado en las tareas cotidianas.

Golpe del ’76: Nadie cuenta cómo se inició

En septiembre de 1975, María Estela Martínez de Perón toma licencia. Asume como titular del Poder Ejecutivo Nacional, Italo Luder Y entonces el Ejército y la Armada se aceleran.

El domingo 7 de Septiembre de 1975, los jefes militares se reúnen en la casa de Luder para discutir la salida formal del Gobierno Nacional de Isabel Perón.

Luder era el Presidente Provisional del Senado a cargo del Poder Ejecutivo Nacional, por la licencia de Isabel. Estaban hablando con el Presidente de la Nación en su versión de «interino».

Llegaron los tres comandantes de las Fuerzas Armadas: Jorge Rafael Videla (Ejército), Emilio Massera (Marina) y el entonces Héctor Fautario (Fuerza Aérea) y no, como se supone, Orlando Ramón Agosti.

En la foto, Isabel, Fautario, Massera y Videla:

Golpe de Estado Morón Hurlingham e Ituzaingó

Por eso Fautario es la pieza clave de esta historia. Lo es porque en 1975 comandaba la Fuerza Aérea y la Fuerza Aérea hasta ese momento no estaba decidida a dar un Golpe de Estado.

Del encuentro también participaron los ministros Ángel Robledo (Interior) y Tomás Vottero (Defensa), que tenían poca información y menos vocación de gobierno que un grupo de escolares.

Para Vottero y Robledo, gobernar se había transformado en un dolor de cabeza gigantesco.

Golpe del ’76: Nadie cuenta cómo se inició

Esta reunión, la del 7 de septiembre, es el principio de la matanza, la matanza que se iniciará la misma noche del Golpe de Estado del 24 de Marzo de 1976.

Una matanza premeditada, pensada, organizada, sincronizada, documentada sobre un trabajo de inteligencia totalizante que habían realizando las fuerzas armadas desde el Golpe encabezado por el General Juan Carlos Onganía en 1966.

Diez años de experiencia e inteligencia para atacar de manera rápida y certera.

La reunión del domingo 7 de Septiembre de 1975 en la casa de Luder tuvo como objetivo la sustitución de la Presidenta María Estela Martínez de Perón. Hacerla renunciar y lograr las herramientas materiales para combatir las organizaciones guerrilleras. Este fue el objeto de la reunión. Los intereses, desde ya, muy distintos.

Golpe del ’76: Nadie cuenta cómo se inició

De los tres comandantes, Videla (Ejército) y Massera (Marina) se pronuncian abiertamente por la intervención de las Fuerzas Armadas en la administración del Estado Nacional.

De ese modo, ya no se trataría de un Golpe, sino de asumir el control del Estado Nacional con el respaldo del poder político. Una intervención Política y Militar del Estado Nacional.

Héctor Fautario no quiere. Sabe que las experiencias anteriores dejaron de lado a la Fuerza Aérea, sin rol, sin protagonismo, sin decisión.

De todos modos, más allá de las posiciones de cada fuerza, Luder se opone. Ordena el país o se va a la casa. Quedar asociado a una intervención militar consentida por el peronismo arruinaría su imagen para siempre. Así que busca una salida institucional.

Pero ese domingo 7 de Septiembre de 1975 no hubo acuerdo. Luder se plantó en su objetivo. Y Fautario (Fuerza Aérea) también. Así que Videla (Ejército) y Massera (Marina) supieron ese día dos cosas: que estaban solos y que debían enfrentarlos.

La noticia se filtra, obvio, al mundo político y gremial. Los gremios, el ala más conservadora y dura del peronismo, sabe a las pocas horas de la reunión en la casa de Luder y proyectan una estrategia.

Con la Unión Obrera Metalúrgica a la cabeza, que tenía un problema personal con la Organización Montoneros a partir de la ejecución de José Ignacio Rucci, los sindicatos persuaden a Isabel Perón de reasumir el cargo.

Gran Morón: Donde comenzó el Golpe

¿Fecha? La víspera de un día glorioso para el «movimiento obrero», para los trabajadores peronistas. El 16 de octubre, o sea, 24 horas antes del Día de la Lealtad.

Golpe del ’76: Nadie cuenta cómo se inició

Cuando los militares se enteran que 72 horas después de la reunión con Luder, los gremios encabezados por la UOM se reúnen con Isabel Perón para pedirle que vuelva a asumir su cargo de Presidenta de la Nación, los tres comandantes vuelven a encontrarse. Pero las posiciones no cambian.

¿Qué les pasa a los militares? El Ejército y la Marina piensan que no hay otra solución que el Golpe. La Fuerza Aérea no quiere participar. El Gobierno Nacional no logra frenar a las organizaciones armadas. Los gremios no representan a los trabajadores. Y la economía esta en retroceso: recesión e inflación.

Los militares, para colmo, se victimizan. Ponen el cuerpo y la vida como en Tucumán que llevan adelante, con poco éxito, el Operativo Independencia contra el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), pero sin el reconocimiento de la población civil.

Así que los tres jefes vuelven a juntarse el 13 de octubre de 1975, cuatro días antes del Día de la Lealtad de 1975.

La excusa de Videla (Ejército) y Massera (Marina) es definir los ascensos militares del próximo año, el del Golpe. Héctor Fautario (Fuerza Aérea) igual no les cree.

La reunión no comienza con la discusión sobre los ascensos, tal como pensaba que iba a ocurrir Fautario. Videla con el respaldo del Ejército y Massera con el de la Armada, le insisten a Fautario, al Jefe de la Fuerza Aérea, que los tres juntos deben y pueden presionar al peronismo para que Luder reemplace a María Estela Martínez de Perón, diagramar un gobierno cívico militar y darle una solución militar al problema de las organizaciones guerrilleras.

Fautario vuelve a rechazar cualquier movimiento golpista. No quiere intervenir en un gobierno cívico militar. Fautario es el hombre del no, el que tiene cualquier jugada parada por el hecho de que es el jefe de la Fuerza Aérea. Mientras, las organizaciones políticas vinculadas a las organizaciones guerrilleras avanzan.

Golpe del ’76: Nadie cuenta cómo se inició

Isabel, que había aceptado la propuesta de los gremios, reasume el 16 de octubre de 1975 el cargo de Presidenta de la Nación.

Pero el 17 de Octubre de 1975 el peronismo vive uno de los festejos más pobres del Día de la Lealtad.

Una Plaza de Mayo vacía. Un Canal 7 transmitiendo la concentración desde atrás para que la ausencia de gente no se notara. Y la palabra de la Presidenta sin legitimidad.

Los manifestantes apenas llegaban a la Pirámide de Mayo y ese 17 de Octubre, articulado por los gremios, terminó por confirmar lo que las Fuerzas Armadas ya sabían: que el Gobierno Nacional no tenía apoyo alguno.

El remedio generó la enfermedad. La correlación de fuerzas quedó expuesta.

Golpe del ’76: Nadie cuenta cómo se inició

El que me mejor expresó el fracaso y el estado de las cosas fue el semanario El Caudillo. La publicación la dirigía Felipe Romeo, quién terminaría siendo vocero de la Triple AAA.

Romero provenía de la militancia de ultraderecha y El Caudillo era el órgano de difusión de la Juventud Peronista de la República Argentina (JPRA), del Comando de Organización (C. de O.), de la Juventud Sindical Peronista y de la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A). Felipe Romero representaba a todos estos sectores, tanto, que en 2007, cuando se reabre la causa por los crímenes cometidos por la Triple A, Romeo se fuga y mantiene esa condición jurídica hasta su fallecimiento.

Para 1975, El Caudillo estaba financiada por López Rega y la Unión Obrera Metalúrgica de Lorenzo Miguel para responder punto por punto las proclamas de El Descamisado, el semanario de Montoneros, con el que se espejaban.

Aquel 17 de Octubre de 1975, con Isabel de nuevo como Presidenta de la Nación, fue tan pobre la concentración que Romero en la tapa saca una foto unipersonal. A Isabel Perón sola. Nadie la rodea, ni hay vistas hacia la Plaza de Mayo.

Y El Caudillo titula de manera contundente:

Fue un Día de la Lealtad en el que los vínculos se exhiben deshechos. Un Día de la Lealtad que confirmó el secreto: Isabel estaba sola y el país, para los militares, en riesgo.

Golpe del ’76: Nadie cuenta cómo se inició

Las agrupaciones peronistas juveniles, la Tendencia Revolucionaria, la Organización Montoneros, las Fuerzas Armadas Peronistas las Fuerzas Armadas Revolucionarias, las Fuerzas Armadas para la Liberación y el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), enfrentaban a Isabel Perón en las calles, en las fábricas, en las universidades, en el monte, en las ciudades, en todos lados. Crecían y estaban operativas.

Los gremios ya sin fuerza a causa de la política económica extraviada de Celestino Rodrigo, perdían respaldo.

Y para el principal partido político de la oposición, la Unión Cívica Radical, el caos era gigantesco e inentendible.

Queda expuesto el quiebre, la ruptura del partido con las masas aquel 17 de Octubre de 1975.

Los gremios no quisieron entender qué ocurría. Cuatro meses antes, el 4 de junio de 1975, el ministro de Economía Celestino Rodrigo había dispuesto un ajuste económico que disparó la inflación al doble y provocó una crisis económica brutal. Devalúo la moneda un 160 % para la compra y venta de bienes y el 100 % para las transacciones financieras.

La inflación llegó hasta al 777% anual en 1975 y los precios en términos nominales subieron un 183%. Había desabastecimiento. En los comercios del país vendían los productos básicos a precios increíbles y empezó a faltar combustible.

En este marco, ¿las 62 Organizaciones Peronistas llaman a una concentración en Plaza de Mayo por el Dia de la Lealtad?

El fracaso era obvio. Pero los gremios, las 62 Organizaciones, tenían un problema tan grande con las organizaciones armadas, que querían concentrar la escena política y convertirse en discurso único.

Así que repasemos hasta acá. Para el bimestre septiembre y octubre de 1975, tenemos una crisis económica descomunal; Isabel de licencia; Luder intentando frenar a las Fuerzas Armadas; Videla y Massera juntos presionando para hacerse del poder; Fautario rechazando la idea de una intervención militar con respaldo civil; la 62 Organizaciones Peronistas exhibiendo «lealtad» a la Presidenta y fragilidad ante sus bases; los trabajadores descontentos con el Gobierno Nacional y las principales organizaciones armadas, Montoneros, FAR, FAP, FAL y ERP, con capacidad operativa.

En esta versión rápida para entender el origen biográfico del Golpe de Estado de 1976, vamos del domingo 7 de septiembre de 1975 al 17 de octubre de ese mismo año. En ese lapso de 40 días, todos los factores de poder quedan expuestos.

Vamos de la casa de Italo Luder con las tres armas, a una Plaza de Mayo vacía con Isabel en el balcón, para cerrar con un 17 de Octubre repleto de decepción, angustia y desesperanza.

Golpe del ’76: Nadie cuenta cómo se inició

El Plan Improvisado

Dada estas condiciones objetivas, en octubre, con el rechazo de Fautario a la intervención militar y la re asunción de Isabelita, el Ejército y la Marina empiezan a buscar una alternativa distinta. Pero, atención, se proponen una alternativa totalizante. Como si desarmar y re armar una país fuera el reacomodamiento de las piezas de una máquina.

El recorrido histórico del Ejército y la Marina fue elemental, básico, simple, impune. Pensaron que había una sola solución y para llevarla adelante, debían dejar atrás la justicia. Crearon aquello que dos décadas después Giorgio Agamben se llamaría Estado de Excepción.

¿Qué línea de razonamiento utilizaron los militares? El peronismo, el movimiento popular, había resistido durante 19 años. Primero a través de la llamada Resistencia Peronista, luego con las Formaciones Especialesy, por último, a través de la Organizaciones Guerrilleras.

Iban camino a la construcción de un ejército irregular como en Cuba, como en Nicaragua. Debían actuar.

Los militares sabían cuánto ventaja le habían dado. Luego de 18 años de proscripción, persecución y muerte, el peronismo volvió a instalarse en el poder con Héctor Cámpora a la cabeza. Y lo hicieron un 25 de Mayo pero de 1973.

Y ese mismo día, el día que asume Cámpora, firma los indultos para todos los presos políticos encerrados en las cárceles del país detenidos por los militares y las fuerzas de seguridad durante 18 años.

Los militares, exhaustos, piensan que hay una esperanza. El regreso de Juan Domingo Perón al país.

Esto pensaba Massera en 1973. Aún Videla no tenía relevancia. Pero desembocaría en la misma línea de pensamiento.

Pero las historia no tiene una mirada, el mismo hecho que hace popular a Héctor Cámpora entre la juventud, incrementa el odio en las Fuerzas Armadas.

Si Cámpora asume el 25 de mayo de 1973, indulta a las organizaciones guerrilleras en 24 horas, la próxima confrontación entre las Fuerzas Armadas y los grupos políticos con capacidad de enfrentarlos no será justicia mediante.

Cámpora, que renuncia 49 días después, puso el reloj en cero, Juan Domingo Perón volvió al país, pero la historia avanza de manera caótica. Avanza a través del conflicto.

¿Por qué pone el reloj en cero Cámpora? Porque Perón llega al país para instalar lo que sería su tercer mandato y conciliar los sectores enfrentados.

Así que Perón asume el 12 de octubre de ese mismo año de 1973; pero «el pacificador», el tercer Perón, el Perón de la «unidad nacional», siete meses después de haber asumido, durante un acto del 1° de Mayo de 1974, «echa» a los Montoneros de Plaza de Mayo; y 60 días más tarde muere y asume María Estela Martínez de Perón.

Echar a Montoneros de la Plaza es echarlos del Movimiento Nacional Justicialista y encima, el mismo hombre que los echa, muere y asume el peor de sus reaseguros: Isabelita. El caos está a la vuelta de la esquina.

Entre el indulto, que tiene mas de mítico y político, que de acto de justicia y realidad (sólo fueron liberadas 372 personas a partir de la presión del ERP) y la muerte de Perón, solo pasan catorce meses.

Una primavera corta para un mandato de 6 años. Catorce meses que fueron del éxtasis a la tragedia.

El proyecto de los militares que habían dado el Golpe del 1966 y que abrió paso a la autodenominada Revolución Argentina, esos mismos militares que empezaron a gobernar con Juan Carlos Onganía, Roberto Marcelo Levingston y terminaron con Alejandro Agustín Lanusse, el hombre que cedió ante Perón, habían fracasado.

Ahora Perón, el hombre que iba a darle una solución política al país, estaba muerto con la Organización Montoneros expulsada del Movimiento Nacional Justicialista y un país en que la economía se derrumba rápidamente.

Golpe del ’76: Nadie cuenta cómo se inició

Entonces, si Perón muere el 1° de julio de 1974, o sea muere el hombre que iba a frenar las organizaciones guerrilleras, para los militares vigentes no hay muchas opciones. Se trata de plantar un enfrentamiento armado y no la reducción de los «focos guerrilleros» para volver a encarcelarlos y entrar en el círculo camporista del lucha, indulto e lucha.

Así que preparan el Plan de Exterminio con dedicación. Y lo va a demostrar la actitud de la Marina porque la misma noche del 24 de Marzo de 1976, la Escuela de Mecánica de la Armada muta en Centro Clandestino de Detención. Ese mismo día, tiene detrás de sus rejas, los primeros detenidos desaparecidos.

El Golpe estaba premeditadamente planificado y las tareas de inteligencia concluidas para pasar a la acción.

Por lo tanto, Montoneros, FAR, FAP, FAL y ERP ya no tendrán salida. El Golpe nada tiene que ver con una negociación o una enfrentamiento en el que medien reglas e instituciones. El Golpe del 24 de Marzo de 1976 se convertirá en genocida, y por lo tanto, irreversible.

Pero a pesar la confrontación abierta, una confrontación militar sin campo de batalla, las organizaciones guerrilleras no esperan un ataque silencioso y oculto por parte de las Fuerzas Armadas. No esperan un plan de exterminio silencioso en el que la práctica habitual será el secuestro, la tortura, la desaparición y el centro clandestino de detención.

Las organizaciones guerrilleras no estaban preparadas para esta iniciativa fuera de la ley, del derecho. Y el que no se exilió, murió. O sobrevivió para no ser jamás la misma persona.

Plantar 346 campos clandestinos de detención, matar, robar, violar, desaparecer personas y apropiarse de bebés no estaba en los planes de nadie, excepto de los militares.

Y todo, porque si las Fuerzas Armadas, que habían comenzado el conflicto con el Golpe de Estado del 16 de septiembre de 1955, después de dos décadas de conflicto con un peronismo rebelde y confrontativo, lo que harían será definitivo.

El sujeto semántico fue eliminar a los enemigos de la Patria, aunque detrás fluyó la Plata Dulce, el Dame Dos, la Fiesta Mundialista y su costo: el incremento de la Deuda Externa y el quiebre de la Industria Nacional, acontecimientos de los cuales tampoco se arrepienten los militares.

Golpe del ’76: Nadie cuenta cómo se inició: El principio del Fin

En el tramo histórico que estamos recorriendo a velocidad del rayo, Fautario es el sostén de Isabel, vía Luder, con el cual tiene diálogo y palabra.

Durante los los últimos días de octubre de 1975 tenemos un Fautario firme y con respaldo político. ¿Qué hacen Massera y Videla ante la negativa del aviador? Erosionan los bordes y las bases de Fautario.

Comienza una campaña en la que se trata a la Fuerza Aérea de floja, débil y casi de cobarde, adjetivo grave para usar contra un militar.

Incluso se deslizan ejemplos en las publicaciones cotidianas que filtra Emilio Massera, amante de la guerra psicológica y la manipulación de los medios de comunicación.

La falta de valor de la Fuerza Aérea para combatir contra las organizaciones guerrilleras se ve en los Pucará FMA IA-58 preparados para combatir contrainsurgencia pero que están parados.

El Boeing 737 de Aerolíneas Argentinas secuestrado el 5 de octubre de 1975 en la Provincia de Corrientes por Montoneros, voló durante dos horas y media sobre territorio argentino y aterrizó en la Provincia de Santa Fe sobre un maizal sin jamás ser detectado por los radares de la Fuerza Aérea. Algo extraño para Massera.

Gran Morón: Donde comenzó el Golpe

Estos son algunos de los casos. Algunos de los reproches del Ejército y sobre todo de la Marina.

Golpe del ’76: Nadie cuenta cómo se inició

De todos modos, Fautario sigue firme. Le había prometido a Luder no plegarse a un Golpe de Estado y hasta la sublevación de Morón, lo cumplió. Después ya no pudo. Ya veremos por qué.

Aquel débil 17 de Octubre, en el que Isabel mostró su falta de apoyo y los gremios su dispersión, ese mismo día, pero por la tarde, Fautario concurre al Encuentro del Yate Itatí, aparcado en del delta del Paraná, para reunirse con Massera y Videla (yate que estuvo en actividad al menos hasta 2015).

Golpe de Estado Morón Hurlingham e Ituzaingó

Es la tercera reunión que mantienen los tres comandantes de las fuerzas armadas durante aquel 1975: 7 de Septiembre, 14 de Octubre y ahora, la reunión del 17 de octubre (el mismo día en que Isabel hace su débil Día de la Lealtad Peronista).

Massera le pregunta a Fautario qué tenía pensado hacer. Fautorio le responde que es necesario adelantar las elecciones, plan que ya había puesto en marcha el Gobierno de Isabel para el 17 de Octubre de 1976.

Entonces Massera le explica que si las actuales autoridades no habían logrado frenar las organizaciones guerrilleras, que si los gremios sin bases ni representatividad condicionaban el Gobierno Nacional, si la economía estaba en caída libre y la gente completamente desencantada, adelantar las elecciones no garantizaba estabilidad. Y menos aún frenar la amenaza de las organizaciones armadas que se presentarían a las elecciones y obtendrían bancas en los municipios, las provincias y el Congreso Nacional.

Fautario no respondió.

Sobre el Yate Itatí, Videla intentó persuadir, tentar y presionar a Fautario a partir de la responsabilidad patriótica que tenía cada arma. Y fue así que finalmente llegó la propuesta. Si se concretaba el Golpe, cada fuerza tendría un 33,3% del aparto estatal.

Por primera vez, la Fuerza Aérea sería parte de la misma mesa de decisiones que el Ejército y la Marina. Esa es la promesa de Videla a Fautario.

Pero Fautario, que no les cree y tampoco confía en el plan, vuelve a esquivar el compromiso y entonces interviene Massera para confirmarle que la decisión estaba tomada. Las Fuerzas Armadas se harían del poder el 24 de marzo de 1976.

Así que el mismo Día de la Lealtad Peronista de 1975, se confirma cuándo será el peor golpe militar de la historia argentina. El Golpe genocida.

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Pero esa misma noche, Massera y Videla cambian la estrategia ante el silencio de Fautario. Si con el ofrecimiento del 33% del aparto estatal, Fautario duda, ya no hay manera de persuadirlo.

Se comunican con el Brigadier Orlando Ramón Agosti y a través de él con el hombre clave en esta historia: el Brigadier Jesús Cappellini.

Cappellini será el hombre que destrabe la trama dentro de las Fuerzas Armadas. Será el hombre que abrirá las puertas y ponga a los militares rumbo a la Casa Rosada. Será el hombre que el 18 diciembre de 1975 sublevará la VII Brigada Aérea de Morón, detenga a Fautario y logre que Massera y Videla respalden a Agosti como Comandante en Jefe para conformar lo que luego sería la Primer Junta de Gobierno.

Agosti y Cappellini llegan a un acuerdo a base de mentiras mutuas. El acuerdo es levantar la VII Brigada Aérea de Morón, lanzar una proclama golpista, poner en evidencia la falta de conducción de Fautario y lograr que lo pasen a retiro.

Acto seguido, asumiría Agosti la conducción del arma, un militar a favor del Golpe. Y tal como se lo plantean, lo logran.

La fecha de la sublevación contra Fautario sería el 18 de diciembre. Ese mismo día el Poder Ejecutivo Nacional anunciaría los pases a retiro de los hombres de la aeronáutica. Y Cappellini quería llegar como jefe de la VII Brigada a la fecha del Golpe de Estado.

Pero no tenía chances, Cappellini ya estaba fuera. Su pase a retiro estaba firmado.

Por lo tanto, Cappellini ya no tenía chances. O esperaba pasivo y se iba a su casa, o producía el levantamiento y lograba que Fautario pase a retiro con él. De esa manera, Cappellini se aseguraba un futuro en los planes del próximo gobierno militar.

La excusa en las tres armas era muy buena: había que salvar a la Patria del Tornado Rojo. Y Cappellini esta convencido del rol histórico de la Fuerza Aérea.

Golpe del ’76: Nadie cuenta cómo se inició

Entonces Cappellini levanta la Brigada Aérea de Morón el 18 de Diciembre de 1975.

Gran Morón: Donde comenzó el Golpe

Pero no perdamos de vista que es una sublevación. Esto es importante interpretar. El levantamiento de Cappellini, tal como se lo narra no fue un intento de golpe de estado fallido contra Isabel Martínez de Perón. Fue una sublevación dentro del arma para re organizar las piezas y lograr la renuncia de Fautario.

Es la primera escena de la obra trágica e irreversible que comenzará el 24 de Marzo de 1976.

El plan es tan perfecto, que Cappellini actúa sólo. Los militares se entusiasman, pero nadie se suma. El 18 de diciembre de 1975 tiene un sólo objetivo, desplazar a Fautario y lograr el ascenso como jefe de las Fuerzas Armadas de Agosti.

​Así que el 18 de diciembre, a las 7.30, los comodoros Luis Estrella, Agustín de la Vega, Edgardo Cáceres y Athos Gandolfi detuvieron en el Aeroparque Jorge Newbery a Fautario y a los brigadieres Francisco Cabrera, Roberto Donato Bortot y Rubén Bonoris. Arrancaron dando un mensaje claro.

Fautario y su comitiva estaban a punto de viajar a a Córdoba en el avión militar Patagonia 120. Fautario quería poner en funciones como Comandante del Personal del Arma en Córdoba, al Brigadier Cabrera. Pero no llegó a tiempo.

¿Qué hizo Cappellini? Dividió a los detenidos. A Fautario lo envió al Taller Regional Quilmes arriba de un avión Guaraní. Los Talleres de Quilmes estaban bajo el mando del Comodoro Marcos Discoli que a las 13.00 lo dejaría en libertad.

Y al resto los trajo al Gran Morón. Exactamente a la VII Brigada.

Ese mismo día, sin estudiarlo, sin revisar antecedentes, sin evaluar los acontecimiento, Viola y Massera se reúnen con el Ministro de Defensa, Tomás Vottero nombra a César Agosti Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea.

Es el triunfo del ala golpista. Y es la fecha en que se inicia el Golpe del 24 de Marzo de 1976 con la firma de la improvisación, la firma irresponsable de Tomás Vottero y luego de María Estela Martínez de Perón.

Gran Morón: Donde comenzó el Golpe

O sea que toda la línea que daría el Golpe, Videla, Massera y ahora Agosti, entra en funciones bajo el gobierno constitucional.

Gran Morón: Donde comenzó el Golpe

Ese 18 de diciembre, el Ministro del Interior, Ángel Federico Robledo, sale por cadena nacional recién a las 24.00 y dice: «Un conflicto institucional, relativo a la conducción del arma aérea, ha sido aprovechado por un reducido grupo de oficiales retirados y civiles para convertirlo en un conato subversivo, que no encontró eco ni en las Fuerzas Armadas ni en el pueblo».

Robledo lo confirma. Piensan que trata de una disputa interna que obedece a la actuación del arma frente a las organizaciones guerrilleras. Y tiene razón, lo que no entiende que el reemplazo de Fautario por Agosti es abrir paso al Golpe del Estado del 24 de Marzo.

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El Fin

La rebelión del 18 de diciembre de 1975 comenzó a las 7.20 cuando oficiales en actividad y retirados de la Fuerza Aérea rodearon en la pista del Aeroparque Metropolitano el avión en que viajaría Fautario y el resto de los oficiales.

Fautario viajaba a Córdoba para poner en funciones a Francisco Cabrera en la guarnición provincial. Pero no llegó. Fue a parar a Quilmes.

Recién a las 11.00 se tiene certeza de que se trata de una sublevación con origen en la Base Aérea de Morón.

Mientras esto ocurría, ya estaban reunidos Vottero, Robledo, Massera y el jefe del Estado Mayor del Ejército, Roberto Viola, en reemplazo de Videla que estaba en Caracas.

Durante el día, todas las bases de la Fuerza Aérea están auto acuarteladas.

Y a las 20.05, el Comando Azul que lideraba Cappellini toma las plantas transmisoras de Radio Belgrano y luego la de Radio Rivadavia, las dos en Bella Vista. Y desde la dos radios lanzan proclamas ofreciendole al Ejército la conducción del país.

Esa misma noche, Ricardo Balbín, presidente del Comité Central de la Unión Cívica Radical, participa de un acto político en la Sociedad Española de Belgrano en donde se muestra furioso por designar como fecha de las próximas elecciones el 17 de Octubre de 1976.

En la Sociedad Española dice: «Se da el cuadro de un gobierno que no representa al peronismo». Y luego agregó: «Han hecho lo del Cid (Campeador), pusieron sobre el caballo el muerto del 17 de octubre», en relación a las elecciones que se habían programado para el próximo año.

Gran Morón: Donde comenzó el Golpe

Con los pases a retiro de Cappellini y Fautario, siete Brigadieres también dejan la Fuerza Aérea para que Agosti asuma la conducción del arma.

Ese día, una manifestación de civiles, que será controlada y dispersa, llega a Morón.

Gran Morón: Donde comenzó el Golpe
Gran Morón: Donde comenzó el Golpe

El 19 de diciembre de 1975 será el día más duro, cuando aviones rasantes sobrevolaron Castelar y Morón.

Los mismos medios que rechazaban los textos de las organizaciones guerrilleras, publican las proclamas de los militares sublevados completas, de punta a punta.

Incluso, veinticuatro horas después del levantamiento, el Vicecomodoro Néstor H. Rocha, Jefe de Relaciones de la VII Brigada, recibe a los periodistas junto a otros oficiales que no quisieron identificarse.

Gran Morón: Donde comenzó el Golpe

No es cualquier militar. Néstor Rocha es un hombre del oeste del conurbano. Conoce el territorio. Cuando muera, el 23 de Mayo de 2005, el Consejo Honorario del Rugby Club Los Matreros pedirá una «oración en su memoria» que firman Hugo Tucci, Carlos Birocco y Eduardo Piñeyro.

Rocha recibe a los medios en el hall central del Aeropuerto. Sabe que nadie entiende qué ocurre. A Rocha no le importa. Pero definió a los integrantes de la sublevación como un «grupo de gente muy especial» que «no aguantamos más el estado de corrupción». Y, según la transcripción de La Nación del día 19 de diciembre de 1975: Nos manejamos «con vistas a hacer la refundación del país» en un orden «nacional y cristiano».

Al decir esto, Rocha da un mensaje interno. Si la sublevación llega a su fin pacíficamente, el golpe estará en marcha con una traza: el orden nacional y cristiano contra la internacionalización de las organizaciones guerrilleras y la prédica contra los cultos religiosos.

También, Rocha confirmó que entre los militares, existían alumnos del profesor Jordán Bruno Genta, un conocido actor social ultra católico acribillado el domingo 27 de octubre de 1974 de once balazos por el Ejército Revolucionario del Pueblo – 22 de Agosto.​

Y apuntó directo al pecho de Fautario: «La Fuerza Aérea lo ha descalificado. Oportunamente se dará razón de las irregularidades de que se lo acusan, al margen de que su estilo sinuoso de conducción era incompatible con el estilo militar de vida».

Acá la ofensa. Rocha dice «estilo sinuoso». Fautario es una víbora y una víbora que duda si ataca o se mimetiza. Para Rocha, para los sublevados, para los seguidores de Cappellini no hay margen. Se está del lado de la lucha contra las organizaciones guerrilleras o se esta demás en las filas de la Fuerza Aérea.

Y en la misma reunión con la prensa, Rocha dice que Agosti es alguien «estimado por la Fuerza Aérea, lo que no quiere decir que lo aceptemos como comandante, a no ser que se adhiera a nuestro movimiento».

Esta frase es clave pero inentendible para la dirigencia política y la opinión pública.

Sobre todo teniendo en cuenta los encuentros entre Agosti y Cappellini, el jefe de la sublevación, los días jueves 18, viernes 19 y sábado 20 de diciembre de 1975.

Golpe del ’76: Nadie cuenta cómo se inició

¿Qué están haciendo Agosti y Cappellini? ¿Están negociando la rendición del Comando Azul? En absoluto, están negociando con el resto de las armas la distribución del poder a partir del 24 de Marzo de 1976. El Ejército y la Marina se comprometen a un Junta Militar de Gobierno o el cappellinazo sigue adelante.

Gran Morón: Donde comenzó el Golpe

Rocha lo confirma, manda mensajes a través de los medios públicos. Ese día 19 de diciembre de 1975 por la noche, agrega frente a La Nación y La Prensa (dos voceros de los sectores militares) que la relación con el resto de las fuerzas es «cordial y normal», también que «comparten lo que sostenemos, aunque pueden tener reparos sobre el momento». O sea, no es en diciembre el mes del golpe, sino marzo.

Y de inmediato exhibe lo real al señalar: «No se ha pedido al Teniente General Videla que se haga cargo del Gobierno, sino al comandante General del Ejército». Una frase que reconoce a la fuerza terrestre como líder pero no absoluta. El poder se comparte y después de tantos reproches, la Fuerza Aérea da el punta pie inicial.

El día 21 de diciembre de 1975, con estas frases sobre el escritorio de todos los políticos y militares, se intima al Comando Azul a deponer la actitud. La respuesta es negativa y se ensaya un simulacro represivo. Incluyeron bombas y de las pocas que tiró la Fuerza Aérea contra sus camaradas. Solo una cámara fotográfica, como si estuviera avisada, logró la toma que se repitió en todos los medios:

Gran Morón: Donde comenzó el Golpe

Dos bombas sobre el verde que bordea la pista, un helicóptero y un avión en un tramo de la pista también son destruidos. En el siguiente video, podés ver la secuencia completa.

Para el día 20 de diciembre de 1975, a dos día de la sublevación, el acuerdo entre las tres fuerzas comienza a tomar forma y la sublevación de la VII Brigada de Morón empieza a extinguirse.

Gran Morón: Donde comenzó el Golpe

A Morón, llegan decenas de mediadores, cientos de militantes que respaldan a Isabel Perón, y varios actores que brindan su apoyo a la sublevación.

De todos, el más particular es Walter Beveraggi Allende.

Walter Beveraggi Allende llega a Morón en diciembre de 1975. Y no es cualquier sujeto. Es abiertamente antisemita, antiperonista y creador de la teoría conspirativa del sionismo en Argentina.

Beveraggi Allende había egresado como abogado de la Universidad de Buenos Aires en 1943 y alcanzó el Doctorado en Economía en la Universidad de Harvard.

En 1947, había comenzado a militar en el Partido Laborista y fue detenido durante el primer gobierno peronista junto con Cipriano Reyes.

Siguió adelante y en 1951 llegó a ser diputado nacional y un opositor furioso. Tanto, que a partir de una iniciativa del Poder Ejecutivo Nacional, le quitaron la nacionalidad argentina a través de la Ley 14.031.

Fue un hecho inédito en toda la historia del país. La primera y única vez que se privó a alguien de la nacionalidad argentina siendo nacido en Argentina.

Y durante la jornada de diciembre de 1975, con su bastón en la mano derecha, Walter Beveraggi Allende, recorre las calles cercas a la VII Base Aérea.

Gran Morón: Donde comenzó el Golpe

El 22 de diciembre se levanta la sublevación, detienen a Cappellini (que cumplirá el chiste de 60 días de prisión) y al día siguiente habla al país la Presidenta María Estela Martínez de Perón.

Gran Morón: Donde comenzó el Golpe
Gran Morón: Donde comenzó el Golpe

Luego del Golpe Militar, Cappellini será jefe del Comando de Operaciones Aéreas del 25 de enero de 1979 al 17 de diciembre de 1981, cuando pasó a retiro con la jerarquía de Brigadier Mayor.​

Gran Morón: Donde comenzó el Golpe

Y aparecerá nuevamente en la vida pública del país en 2008, cuando comenzó el juicio oral por los crímenes de lesa humanidad ocurridos en el Primer Cuerpo del Ejército.

En esa ocasión, se juzgó a los represores Hipólito Rafael Mariani y Cesar Miguel Comes, que habían estado a cargo de la VII Brigada Aérea de Morón durante la dictadura militar.

De la VII Brigada dependía la Mansión Seré o el Centro Clandestino de Detención Atila.

Al entrar al juicio, Cappellini sólo dijo: «Vine a estar junto a dos camaradas y amigos».

El hombre que le abrió las puertas al Golpe de Estado del 24 de Marzo de 1976, al obligar el pase a retiro de Fautario y forzar la asunción de Agosti, muere el 7 de Julio de 2011, el día de un nuevo aniversario del triunfo de Arturo Illia como Presidente de la Nación con el peronismo proscripto.

Y así narramos la historia Gran Morón: Donde comenzó el Golpe del ’76.

El 23 de diciembre, la Agencias France Press (Francia) y United Press International (UPI – de origen norteamericano), le dan voz al nuevo jefe de la VII Brigada Aérea, Hugo Nicolás Di Richio, quién dice que los sublevados no se rindieron.

Golpe de Estado Morón Hurlingham e Ituzaingó

Cuatro días del rendimiento de Cappellini, de la asunción de Agosti, Videla se sintió por primera vez fuerte. Se fue a Tucumán y, con otras palabras, inició una agresiva campaña de consenso: «La subversión se favorece por el amparo de una pasividad cómplice».

Golpe de Estado Morón Hurlingham e Ituzaingó

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