El vehículo de la imagen pertenecía al matarife Alberto Samid: un Mercedes Benz 1114 modificado de forma precaria para recorrer Morón y La Matanza, durante la campaña presidencial 1989. Se subía por detrás, montaba altavoces de chapa gastada y carecía de todo confort; no había baño ni anafe para calentar agua. Fue el ensayo rústico de lo que en 1989 Eduardo Duhalde y Alberto Pierri profesionalizarían como el Menemóvil, ya montado sobre un ómnibus de larga distancia con camas y cocina.

La carrera por la sucesión presidencial de Raúl Alfonsín se desató el 7 de septiembre de 1987, apenas un día después de los comicios donde Antonio Cafiero obtuvo la gobernación bonaerense y Juan Carlos Rousselot la intendencia de Morón. Pese a que el peronismo local respondía a Horacio Román —referente de la Renovación Peronista alineado con Cafiero—, Morón amaneció tapizado de carteles que proclamaban Menem Presidente. La disputa nacional se adelantaba en territorio local.
Rousselot construyó su armado con astucia. Aunque armó un gabinete de transición heterogéneo que incluía desde ex Montoneros hasta la Guardia de Hierro, su lealtad no estaba con la Renovación sino con el sindicalismo ortodoxo de Luis Barrionuevo, principal financista de su campaña.
Ante un Cafiero que buscaba marginar a las viejas cúpulas gremiales, los caudillos sindicales adoptaron al caudillo riojano como tabla de salvación política.
La fotografía data de los meses previos a la histórica interna peronista del 9 de julio de 1988, la primera en definir una fórmula presidencial por voto directo de los afiliados. Ese día, el binomio Menem-Duhalde derrotó a Cafiero-De la Sota con el 53,94% de los sufragios, imponiéndose en 18 distritos incluida la provincia de Buenos Aires que gobernaba el dueño de la Ferretería Francesa.
Aquel día de recorrida, el camión partió desde un galpón sobre la avenida Estanislao Zeballos, cerca a la ex Textil Castelar. O sea, partió del local del Comando Central del Peronismo Peronista de Juan Carlos Rousselot donde FM Todo Nacional tenía los estudios.
Menem venía de hablar en el Concejo Deliberante de Morón lleno, repleto de dirigentes peronistas anti renovaores. Salió con custodios y simpatizantes por la puerta trasera del Concejo Deliberante, subieron a los autos, atravesaron rápidamente la explanada y desembocaron sobre la calle San Martín y de ahí a la Avenida Zeballos.
Una vez en el camión Carlos Menem y Juan Carlos Rousselot, para garantizar visibilidad y evitar atascos, la caravana avanzó exclusivamente por arterias principales: Hipólito Irigoyen, Avenida Zeballos, Pierrastegui, Vergara, Ruta 201, Brandsen.
Logré trepar al camión para cubrir el evento, tenía 23 años. Pero mi estadía duró apenas 30 segundos: la custodia me bajó de inmediato porque la escena pertenecía exclusivamente a Menem y Rousselot. Los vecinos salían al paso al grito de “Vamos Menem”, mientras militantes liderados por Juan Carlos Yachinto repartían volantes a ras del asfalto.
Obviamente que me bajé. Y gracias a esa advertencia, o a esa orden, pude sacar la foto de frente que es la de esta portada. Y no sólo eso, también pude ver, sentir, percibir lo que se venía. La gente moría por Carlos Menem, se deshacía en gritos, estaba encantada por el Gobernador Riojano en territorio bonaerense, en las tierras que gobernaba Antonio Cafiero.
Rousselot integraba por entonces Los 12 Apóstoles, la mesa chica que impulsaba la figura del gobernador riojano cuando aún era subestimado por el establishment porteño en todo el país.
Los 12 Apóstoles tuvieron cargos poderosos en el Gobierno de Carlos Menem excepto Juan Carlos Rousselot y fueron: 1) Eduardo Bauzá; 2) Alberto Kohan; 3) César Arias; 4) Julio Mera Figueroa; 5) Juan Carlos Rousselot; 6) Raúl Granillo Ocampo; 7) Luis Barrionuevo; 8) Rubén Cardozo; 9) Eduardo Menem; 10) Julio César Corzo; 11) Ramón Hernández; 12) Juan Bautista «Tata» Yofre.
A Juan Carlos Rousselot le tocó perder. El 19 de abril de 1989 lo destituyen como intendente por el Plan Cloacal y queda fuera del Gobierno Nacional.
El intendente tenía su propia hoja de ruta: aspiraba a suceder a Menem en la gobernación bonaerense en 1991 y llegar a la Casa Rosada en 1996. De hecho, en ese momento Rousselot era una figura más conocida en el conurbano que el propio Menem, gracias a su prolongada carrera como locutor y conductor del noticiero de Canal 11.
La imagen se capturó desde abajo y hacia arriba, a mano alzada y con película analógica, sin margen de error técnico ni retoque digital. Congeló el pulso de un peronismo en ebullición que apenas tres días antes había visto a la UCR consagrar a Eduardo Angeloz comno candidato presidencial de su partido con 800 mil votantes. Al movilizar a más de 1,5 millones de afiliados en su propia interna, el PJ dejó en claro que la suerte de 1989 ya estaba sellada.





