Para vos viejo, hoy recibí esta imagen y me quedé mirándola un largo rato.
Desde el cielo, el Hogar, la ciudad y un atardecer que parece pintado especialmente para nosotros.
Y no pude dejar de pensar en vos, viejo, en aquel sueño que alguna vez comenzaste a construir y que hoy, tantos años después, seguimos llevando adelante.
Estoy seguro de que, si pudieras mirar desde ahí arriba, estarías orgulloso. Orgulloso de ver que el Hogar sigue creciendo, que seguimos cuidando a nuestros abuelos con amor, que seguimos sumando proyectos, que seguimos adelante aun cuando el camino no siempre es fácil.
Continuar tu obra, a demás de mantener un edificio o un nombre, es mantener vivos tus valores, tu manera de entender el cuidado y esa idea de que detrás de cada persona siempre hay una historia que merece ser escuchada, respetada y acompañada.
43 años después, seguimos acá. Y cada vez que miro el Hogar, siento que una parte de vos sigue estando con nosotros.
Así que esta imagen es para vos, viejo. Para que la mires desde el cielo y sepas que seguimos adelante. Y que, más que nunca, tu sueño sigue vivo.
Te extraño, te recuerdo y sobre todo, te agradezco. Estoy seguro de que estarías muy orgulloso de mí.
Gustavo.





