La situación de Flybondi atraviesa uno de sus momentos más delicados desde su llegada al mercado aerocomercial argentino. La compañía low cost permaneció prácticamente un día completo sin operar vuelos, con sus aviones en tierra y una importante cantidad de servicios cancelados, en un escenario marcado además por conflictos internos, reclamos laborales y causas judiciales.
Durante el jueves, la empresa canceló gran parte de su programación y recién pudo concretar su primer despegue a las 19.26 desde Aeroparque con destino a Bariloche, más de doce horas después del horario previsto originalmente. De acuerdo con registros de seguimiento aéreo, el último aterrizaje se había producido el miércoles a las 19.36, por lo que la aerolínea estuvo a minutos de completar 24 horas sin actividad.
Tras ese primer vuelo, Flybondi logró realizar otros cuatro trayectos, todos con importantes retrasos. Según sitios especializados en el monitoreo de la operación aérea, la jornada concluyó con al menos 17 vuelos cancelados.
Fuentes del sector señalaron que la compañía debió dejar temporalmente fuera de servicio las tres aeronaves que tenía operativas, mientras que otros nueve aviones continúan sin actividad debido a inconvenientes vinculados con contratos de leasing. También trascendieron dificultades relacionadas con la provisión de combustible.
La interrupción de las operaciones se suma a una crisis que la empresa arrastra desde hace varios meses. A pesar de haber anunciado a fines de 2025 una millonaria inversión para ampliar su flota y aumentar la conectividad, la compañía no logró revertir sus problemas operativos.
En el plano corporativo, Flybondi registró importantes cambios en su conducción. Mauricio Sana dejó la dirección ejecutiva de la empresa tras ser desplazado a la vicepresidencia y, posteriormente, trascendió la salida de Paz Lovisolo, quien había asumido como CEO apenas cuatro meses antes. Hasta el momento, la empresa no realizó comunicaciones oficiales sobre esta última situación.
Los conflictos también alcanzan al ámbito laboral. Más de cien extrabajadores que aceptaron planes de retiro voluntario denunciaron públicamente que aún no cobraron las sumas acordadas. A través de un comunicado, aseguraron que continúan sin recibir respuestas concretas pese a que los acuerdos fueron formalizados ante escribano público.
A esto se suma la implementación de medidas internas que, según trascendió, implicarían una reducción temporal de los ingresos de tripulantes y personal de cabina durante los próximos meses.
En paralelo, la aerolínea enfrenta un creciente número de acciones judiciales. La empresa de transporte Manuel Tienda León inició una demanda para reclamar una deuda millonaria, mientras que recientemente se presentó una denuncia penal vinculada a las más de 2.500 cancelaciones registradas desde el año pasado, que habrían afectado a cientos de miles de pasajeros.
Además, la Justicia de Córdoba falló recientemente a favor de dos pasajeras que denunciaron la cancelación de un vuelo hacia Mendoza. El tribunal ordenó a Flybondi reintegrar el valor de los pasajes y abonar una indemnización adicional por los perjuicios ocasionados.
Con reiteradas cancelaciones, cambios en su conducción y crecientes reclamos judiciales y laborales, la compañía enfrenta uno de los desafíos más complejos de su historia reciente.





