Mientras millones de argentinos despiden a Carlos Alberto «Indio» Solari, una figura clave de su historia personal vuelve a ocupar un lugar central en el recuerdo: Virginia «Viru» Mones Ruiz, la mujer que lo acompañó durante más de cuatro décadas, lejos de los escenarios, las cámaras y la exposición pública.
La muerte del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, ocurrida el sábado 6 de junio de 2026 en su casa de Parque Leloir, también puso en primer plano una de las historias de amor más discretas y duraderas del rock argentino.
Un encuentro que cambió sus vidas
La historia comenzó en 1981, cuando Solari y Virginia se conocieron en La Plata. En aquel momento, el músico transitaba los primeros años de una banda que todavía era un fenómeno marginal y contracultural.
Con el tiempo, aquella relación se transformó en una sociedad afectiva que atravesó todas las etapas de la vida del artista: los años de crecimiento de Los Redondos, el éxito masivo, la separación del grupo, la carrera solista y los problemas de salud que marcaron sus últimos años.
La pareja contrajo matrimonio en 1988 y consolidó su familia con el nacimiento de Bruno Solari, su único hijo, en febrero de 2000.

El amor lejos de los reflectores
A diferencia de otras parejas vinculadas al mundo artístico, Virginia Mones Ruiz eligió siempre mantener un perfil extremadamente bajo. Mientras la figura del Indio adquiría una dimensión casi mítica dentro del rock nacional, ella evitó entrevistas, apariciones públicas y cualquier forma de exposición mediática.
Sin embargo, en algunas ocasiones compartió aspectos íntimos de la relación. Una de las más recordadas ocurrió el 14 de febrero de 2021, cuando publicó un mensaje dedicado al músico por el Día de los Enamorados.
En aquella oportunidad recordó que se habían conocido durante el verano de 1981 y celebró los 40 años de una historia de amor que continuaba intacta.
La mujer que impulsó la carrera del Indio
En su autobiografía «Recuerdos que mienten un poco», publicada en 2019, el propio Solari reveló detalles inéditos de los comienzos de la relación.
El músico contó que ambos atravesaron años difíciles, mudándose de una casa a otra y sobreviviendo con escasos recursos mientras intentaban construir su futuro.
También recordó que Viru fue una figura decisiva en su desarrollo artístico. Según relató, fue ella quien lo alentó a abandonar un empleo estable para dedicarse por completo a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, convencida de que su verdadero destino estaba en la música.

El sostén durante la enfermedad
La presencia de Virginia fue aún más importante después de que el Indio hiciera público en 2016 su diagnóstico de Parkinson.
La enfermedad modificó radicalmente la vida cotidiana del cantante y lo obligó a alejarse definitivamente de los escenarios. Durante ese proceso, Viru permaneció a su lado acompañándolo en cada etapa, manteniendo la misma discreción que caracterizó toda la relación.
Una historia que atravesó generaciones
Durante más de 45 años, Virginia «Viru» Mones Ruiz fue mucho más que la esposa del Indio Solari. Fue compañera de vida, sostén emocional, consejera y testigo privilegiada del recorrido de uno de los artistas más influyentes de la cultura argentina.
En medio de la conmoción por la muerte del cantante, su figura reaparece como parte inseparable de una historia que trascendió la música y quedó grabada en la memoria de varias generaciones.





