María Elena Bugnone Cepeda fue una docente, estudiante universitaria y militante política nacida el 30 de mayo de 1953 en Gualeguaychú, Entre Ríos, que permanece desaparecida desde su secuestro durante la última dictadura cívico-militar. Conocida por familiares y amigos como «La Negrita», su historia forma parte tanto de la memoria nacional sobre el terrorismo de Estado como de la historia reciente de Morón, donde vivía al momento de ser secuestrada.
Era hija de Enrique Bugnone y Elvira Cepeda y la menor de siete hermanos. Cursó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio Villa Malvina de Gualeguaychú, donde obtuvo el título de bachiller en Letras.

Durante su adolescencia participó en espacios comunitarios como La Casa de la Juventud de Gualeguaychú y en campamentos organizados por el sacerdote Guillermo Exner en la localidad santafesina de Maciel, experiencias que marcaron su formación social y política.
El acto de señalización se realizó el viernes 29 de mayo de 2026, en el marco de las actividades de Memoria, Verdad y Justicia impulsadas por el Municipio de Morón. La iniciativa fue difundida oficialmente por la comuna el 1 de junio y tuvo lugar a pocos metros de la vivienda donde María Elena Bugnone fue secuestrada en 1978.

Estudios universitarios y militancia
Tras finalizar la secundaria se trasladó para continuar sus estudios superiores. Cursó estudios de Medicina y Psicología, primero en Rosario y luego en la Universidad Nacional de La Plata.
Durante esos años se incorporó al Partido Comunista Marxista Leninista (PCML) y a la Agrupación de Juventudes de la Universidad Popular (A/JUP). El PCML era una organización política de orientación maoísta que impulsaba una estrategia revolucionaria y consideraba la lucha armada como parte de su proyecto político durante la década de 1970. Las fuentes públicas disponibles identifican a María Elena como militante de esa organización y docente, aunque no existe documentación pública conocida que la vincule específicamente con acciones armadas.

Su vínculo con la familia Bonafini
En La Plata conoció a Jorge Omar Bonafini, hijo de Hebe de Bonafini, con quien contrajo matrimonio el 11 de enero de 1975.
La represión golpeó de lleno a su entorno familiar. Jorge Bonafini fue secuestrado y desaparecido el 8 de febrero de 1977 en La Plata.
Meses después, el 6 de diciembre de 1977, su hermana Marta Elsa Bugnone y su cuñado Jorge Ayastuy, ambos militantes del PCML, fueron secuestrados en su vivienda del barrio porteño de Caballito. Marta cursaba un embarazo de entre cinco y seis meses. Ambos fueron vistos en los centros clandestinos Club Atlético y posteriormente El Banco, y permanecen desaparecidos.
La pareja tenía un hijo pequeño, Matías Ayastuy, quien logró ser recuperado por su familia. El hijo o hija que Marta esperaba y que debía nacer en cautiverio continúa siendo una de las personas buscadas por las Abuelas de Plaza de Mayo.
Tras esos golpes represivos que afectaron a su familia, María Elena dejó La Plata y se trasladó al área metropolitana de Buenos Aires, donde continuó militando hasta su secuestro.

El secuestro en Morón
El 25 de mayo de 1978 fue secuestrada en una pensión ubicada en Horacio Julián 520, en Morón, provincia de Buenos Aires.
Tenía apenas 24 años y faltaban cinco días para que cumpliera 25 años.
El paso por el centro clandestino El Banco
Sobrevivientes del terrorismo de Estado declararon haber visto a María Elena en el centro clandestino de detención conocido como El Banco, uno de los principales centros represivos que funcionaron durante la última dictadura.
El lugar operó entre fines de 1977 y agosto de 1978 en la zona de Puente 12, sobre el cruce de la Autopista Riccheri y el Camino de Cintura (Ruta Provincial 4), en el partido de La Matanza. Integró el denominado circuito represivo Atlético-Banco-Olimpo (ABO), por el que pasaron centenares de detenidos-desaparecidos.
La ubicación de El Banco, a pocos kilómetros de Morón, coincide con el esquema represivo desplegado en el oeste del conurbano bonaerense, donde numerosas personas secuestradas eran trasladadas a los centros clandestinos instalados en el corredor de la Riccheri.

El homenaje impulsado desde una escuela de Morón
El 31 de mayo de 2026, el Municipio de Morón realizó la señalización de un Sitio de Memoria en homenaje a María Elena Bugnone, instalado a pocos metros de la vivienda donde vivía cuando fue secuestrada.
La iniciativa fue impulsada conjuntamente por la comunidad educativa de la Escuela Municipal Dr. Ramón Carrillo y la Dirección de Derechos Humanos del Municipio de Morón. El proyecto surgió de una investigación realizada por docentes, estudiantes y directivos de la institución, quienes reconstruyeron la historia de docentes desaparecidos durante la última dictadura y eligieron recuperar la trayectoria de María Elena por su compromiso, su militancia y su labor docente.
La Escuela Municipal Dr. Ramón Carrillo es una institución especializada en la educación de estudiantes sordos e hipoacúsicos. María Elena no tuvo vínculo laboral conocido con la escuela. El homenaje surgió a partir del trabajo de investigación realizado por la comunidad educativa.
El acto se desarrolló en la intersección de Concejal Horacio Julián y Julián Pérez y contó con la presencia de familiares, vecinos, organismos de Derechos Humanos, sobrevivientes del terrorismo de Estado y representantes de distintas organizaciones sociales y sindicales.
La jornada fue abierta por el director de Derechos Humanos de Morón, Gustavo Moreno. Luego tomó la palabra la directora de la Escuela Municipal Dr. Ramón Carrillo, Ticiana Rey, quien relató el proceso de investigación desarrollado junto a docentes y alumnos. También participó Demetrio Iramain, integrante de Madres de Plaza de Mayo, quien destacó la importancia de continuar construyendo memoria.
El cierre estuvo a cargo de Adriana, cuñada de María Elena, y de su sobrina Silvina, quienes agradecieron el homenaje y recordaron su legado.
También estuvieron presentes representantes del Instituto Espacio Memoria, la Asociación Seré por la Memoria y la Vida, la Asociación de Detenidos Mansión Seré y Zona Oeste, la CTA Morón, Ituzaingó y Hurlingham, el Movimiento Evita Morón, el Departamento de Derechos Humanos del Deportivo Morón, funcionarios municipales, sobrevivientes del terrorismo de Estado y equipos de trabajo de las áreas de Derechos Humanos, Educación e Inclusión.
Una historia recuperada para la memoria colectiva
Durante años, María Elena Bugnone fue recordada principalmente por su condición de detenida-desaparecida y por su vínculo familiar con los Bonafini. Sin embargo, las investigaciones recientes permitieron recuperar otras facetas de su vida: la de estudiante de Medicina y Psicología, militante, docente y vecina de Morón.
La desaparición de María Elena Bugnone fue denunciada ante la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), donde figura bajo el legajo N.º 1.373. Su caso integró posteriormente las investigaciones judiciales sobre el terrorismo de Estado y formó parte de las causas en las que se acreditaron y condenaron delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura.
A casi cinco décadas de su secuestro, su nombre forma parte de las políticas de Memoria, Verdad y Justicia impulsadas en Morón, que buscan mantener vivo el recuerdo de las víctimas del terrorismo de Estado y reconstruir las historias personales que la dictadura intentó borrar.





