Ola de Hackeos. El caso de Cibercrimen en Ituzaingó volvió a poner bajo la lupa el avance de las estafas digitales dentro de cárceles bonaerenses. Personal especializado de la Policía Bonaerense realizó allanamientos en la Unidad Penitenciaria N°39 en el marco de una investigación por estafas virtuales, maniobras electrónicas y fraudes realizados presuntamente desde el interior del penal.
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La investigación por Cibercrimen en Ituzaingó también incluyó un procedimiento en una vivienda de Villa Tesei, partido de Hurlingham, donde residía una mujer señalada como pieza clave de la organización. Según fuentes judiciales, la causa se inició luego de una denuncia por estafas virtuales realizadas mediante WhatsApp y billeteras digitales.
Especialistas en Cibercrimen en Ituzaingó lograron rastrear comunicaciones, movimientos bancarios y operaciones digitales hasta detectar que parte de las maniobras se ejecutaban desde teléfonos celulares utilizados dentro de la cárcel. La pesquisa permitió reconstruir cómo funcionaba el circuito de las estafas y quiénes estaban detrás de los contactos con las víctimas.
Durante los allanamientos por Cibercrimen en Ituzaingó fueron secuestrados 16 teléfonos celulares, chips de distintas compañías y dispositivos electrónicos que ahora serán sometidos a peritajes tecnológicos. Además, en uno de los procedimientos hallaron un arma de fuego y municiones.
La causa por Cibercrimen en Ituzaingó terminó con dos detenidos: un interno con salidas transitorias y su pareja. Ambos quedaron acusados de integrar una estructura dedicada a cometer estafas digitales, engaños virtuales y operaciones fraudulentas mediante transferencias electrónicas.

Fuentes vinculadas al expediente indicaron que la investigación de Cibercrimen en Ituzaingó permitió seguir “la trazabilidad del dinero” generado por las estafas hasta cuentas asociadas directamente a los sospechosos. Ese elemento fue determinante para que la Justicia autorizara los allanamientos realizados por personal especializado en delitos informáticos.
El operativo de Cibercrimen en Ituzaingó reavivó el debate sobre el uso ilegal de celulares dentro de penales bonaerenses. En los últimos años crecieron las denuncias por estafas telefónicas, fraudes virtuales y delitos digitales organizados desde cárceles de la provincia de Buenos Aires.
Ahora, la Justicia busca determinar si detrás de la causa de Cibercrimen en Ituzaingó existe una red más amplia dedicada a las estafas virtuales. Los investigadores no descartan nuevos allanamientos ni más detenciones vinculadas al caso.





