Retroceso en Morón. Esa es la única definición posible. Se expone un fuerte deterioro en materia de descentralización y de participación ciudadana. La decisión del intendente Lucas Ghi de, en primer lugar, eliminar la Secretaría de Desarrollo Territorial y Relaciones con la Comunidad y, en segundo lugar, iniciar un proceso de cierres, fusiones y achicamiento de las Unidades de Gestión Comunitaria, atenta contra una tradición política que había puesto a Morón como pilar de esas experiencias.

No se trata de «optimizar el gasto» como quieren hacernos creer; ese argumento encubre una decisión política. Un retroceso en Morón también implica dejar sin una herramienta fundamental a la comunidad para peticionar, proponer, controlar, acceder a políticas públicas, co-gobernar y ser parte activa de diferentes políticas que han transformado la vida de vecinas y vecinos.
Este modelo permitió que las UGCs se transformen en espacios de atención y se conviertan en la primera puerta del Estado en cada barrio. Desde la óptica del Estado, esta decisión del intendente priva al gobierno de nutrirse de la principal voz que debiera escuchar: la de su pueblo. Para muchos trabajadores y vecinos, esto representa un claro retroceso en Morón.

Retroceso en Morón: Las miradas en juego
Desde una mirada reduccionista, hay quienes critican a las UGCs por no resolver los reclamos que lxs vecinxs realizan. Pero las UGCs desde su origen son mucho más que «oficinas de reclamos». En ese contexto, hablar de retroceso en Morón es hablar también de pérdida de cercanía estatal.
Esa perspectiva netamente administrativa fue reemplazada/superada hace tiempo, cuando habiendo interpretado las necesidades, deseos e inquietudes de la comunidad, se definió en los primeros años del 2000, bajo la intendencia de Martín Sabbatella, un modelo de descentralización con anclaje en el desarrollo humano. Hoy, distintas voces consideran que existe un profundo retroceso en Morón respecto de aquellas políticas públicas.

En ese sentido, la decisión de achicar afecta directamente la atención profesional de áreas claves e indispensables para garantizar una escucha cercana, respetuosa y resguardada, cómo es la atención de los equipos de Orientación Social cuya función es intermediar y favorecer la accesibilidad a las políticas públicas a nuestras poblaciones más vulnerables; ó el Servicio Local de Protección y Promoción de Derechos que interviene para garantizar y restituir derechos en riesgo de nuestras infancias y adolescencias; así como los equipos de Resolución Alternativa de Conflictos que ofrece herramientas de mediación a la comunidad. Todo esto profundiza el escenario de retroceso en Morón.
Podemos seguir la lista: el personal del área de Inclusión que orienta y acompaña a una de las poblaciones que actualmente esta siendo de las más afectados por la insensibilidad del gobierno nacional; el cierre de los espacios/ejes de Juventudes para acompañar y cuidar a nuestros pibxs en una coyuntura crítica para la salud mental como la que están atravesando. Para muchos sectores sociales, este ajuste territorial constituye otro capítulo del retroceso en Morón.

Por último, este retroceso atenta contra una política pública de la que fuimos pionerxs en nuestro país y ejemplo más allá de nuestras fronteras: el Presupuesto Participativo, una herramienta que no solo democratiza la decisión sobre los recursos sino que fortalece el tejido social y el compromiso ciudadano, donde recrear lo público es una tarea que interpela a toda la sociedad. El debilitamiento de estas herramientas consolida el clima de retroceso en Morón.
Creemos que estamos a tiempo de corregir el rumbo, para recuperar la democracia de proximidad y de un gobierno cada vez más cercano a sus vecinxs. Morón no debe abandonar la senda que nos permitió obtener el reconocimiento en materia de participación ciudadana y de descentralización como una herramienta de transformación. Porque cuando el Estado se aleja de su comunidad se vuelve injusto e ineficiente. Frenar el retroceso en Morón aparece hoy como uno de los grandes desafíos políticos y sociales del distrito.

- Mariano Spina es concejal y fue Secretario se Desarrollo Territorial y Relaciones Con La Comunidad del Municipio de Morón





