Cae la vacunación. Un informe del CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento), elaborado junto al laboratorio MSD Argentina, advierte que las coberturas de vacunación vienen en descenso sostenido desde 2018, ubicándose por debajo del 95% necesario para garantizar la inmunidad colectiva.
Cuando cae la vacunación, se enciende una alerta sanitaria: cada vez menos personas completan sus esquemas y el país se aleja del umbral necesario para evitar la reaparición de enfermedades prevenibles. En ese escenario, cae la vacunación de forma sostenida y se debilita una de las principales barreras de salud pública.

Un problema silencioso que se arrastra desde 2018
Un informe del CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento), elaborado junto al laboratorio MSD Argentina, advierte que las coberturas vienen en descenso sostenido desde 2018, por debajo del 95% necesario para garantizar la inmunidad colectiva.
El dato no es menor: cuando cae la vacunación, enfermedades altamente contagiosas como el sarampión o la poliomielitis encuentran terreno fértil para reaparecer.
Entre 2022 y 2024, alrededor de 1,7 millones de niños y niñas no recibieron alguna de las vacunas correspondientes a su edad. La caída es especialmente fuerte en los refuerzos, donde el sistema pierde seguimiento y continuidad.

Los números que preocupan en la infancia y la adolescencia
Los datos son contundentes. El refuerzo de la triple viral alcanzó apenas el 46,7% en niños de 5 años, cuando hace menos de una década superaba el 90%. En paralelo, la cobertura contra la poliomielitis cayó al 47,6% en ese mismo grupo etario.
En adolescentes, la situación tampoco mejora. La vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) llegó en 2024 al 55,5% en mujeres y 50,9% en varones, muy por debajo de los niveles esperados. En estos grupos también cae la vacunación, especialmente en los refuerzos.

Adultos: el eslabón más débil del sistema
El informe pone el foco en un problema menos visible: la vacunación en adultos. A diferencia de la pediatría, donde el calendario organiza controles y aplicaciones, en la adultez la responsabilidad queda más difusa.
José Palmeiro, director médico de MSD Argentina, explicó: “A diferencia de la pediatría, donde el calendario estructura las consultas, en la adultez el paciente interactúa con múltiples especialistas y la recomendación de vacunas puede diluirse”.
A esto se suma un factor clave: muchos adultos no se perciben como población de riesgo. Allí también cae la vacunación.

Confianza alta, pero baja acción
Argentina mantiene niveles de confianza en las vacunas cercanos al 86%, según la Fundación Bunge y Born.
El problema no es el rechazo, sino la falta de continuidad: A) desinformación en redes; B) falta de recomendación médica; C) barreras de acceso; D) menor percepción de riesgo.
En palabras de Palmeiro: “Hoy el principal problema no es comenzar la vacunación, sino sostenerla en el tiempo y completar los esquemas”.

Calendario de vacunación en Argentina por edad
Las vacunas son gratuitas y obligatorias en distintas etapas. Sin embargo, cae la vacunación en todos los grupos etarios y crece la preocupación por esquemas incompletos.
| Edad | Vacunas recomendadas |
|---|---|
| 1) Recién nacido | Hepatitis B (al nacer); BCG |
| 2) 2, 4 y 6 meses | Pentavalente; Polio (IPV); Neumococo; Rotavirus |
| 3) 12 meses | Triple viral; Hepatitis A; Neumococo (refuerzo) |
| 4) 15-18 meses | Cuádruple; Polio (refuerzo) |
| 5) 5-6 años | Triple viral (refuerzo); Triple bacteriana; Polio (refuerzo) |
| 6) 11 años | HPV; Meningococo; Triple bacteriana acelular |
| 7) Adultos | Antigripal (riesgo); COVID-19 (refuerzos); Hepatitis B; Doble bacteriana cada 10 años |
| 8) Mayores de 65 | Antigripal anual; Neumococo; Refuerzos tétanos/difteria |
| 9) Embarazadas | Triple bacteriana acelular; Antigripal; COVID-19 |
El calendario cubre todas las etapas de la vida, pero cuando cae la vacunación y no se completan los refuerzos, aumenta el riesgo de brotes y se debilita la protección colectiva.
Diez años de caída: la curva que explica el problema
La evolución de la última década muestra con claridad el deterioro del sistema.
| Año | Cobertura estimada | Contexto |
|---|---|---|
| 1) 2015 | 90% – 95% | Niveles altos; cerca del objetivo |
| 2) 2016 | 90% – 95% | Sistema estable |
| 3) 2017 | 88% – 94% | Leve descenso |
| 4) 2018 | 85% – 92% | Inicio de la caída |
| 5) 2019 | 80% – 90% | Primera alerta |
| 6) 2020 | 70% – 85% | Impacto pandemia |
| 7) 2021 | 75% – 88% | Recuperación parcial |
| 8) 2022 | 80% – 90% | Rebote desigual |
| 9) 2023 | 60% – 85% | Caída en refuerzos |
| 10) 2024 | 46% – 83% | Mínimos históricos |
En menos de una década, cae la vacunación hasta 40 puntos en algunas dosis clave, lo que vuelve a poner en riesgo el control de enfermedades prevenibles.
Cómo leer la caída
No todas las vacunas se comportaron igual: A) las del nacimiento se sostienen; B) las infantiles bajan; C) los refuerzos concentran el mayor problema. Ejemplos concretos: la polio pasó de cerca del 88% a 47%, mientras que la triple viral cayó al 46,7% en 2024.

Por qué cada año se vacuna menos
La explicación es multicausal: A) pérdida de seguimiento en el sistema de salud; B) impacto de la pandemia; C) barreras de acceso; D) desinformación; E) menor percepción de riesgo; F) falta de recomendación médica .
Argentina no enfrenta un fenómeno antivacunas clásico. Lo que ocurre es que cae la vacunación por falta de continuidad.
La crisis económica también impacta
Aunque las vacunas son gratuitas, el deterioro económico condiciona el acceso real. No por el costo, sino por las condiciones.
Los obstáculos son concretos: A) dificultad para faltar al trabajo; B) costos de traslado; C) cuidado de hijos; D) horarios incompatibles.
Esto genera postergación: no es rechazo, es demora.
La lógica del “después” que nunca llega
La decisión no es no vacunarse, sino hacerlo más adelante. El problema es que ese “después” interrumpe esquemas y debilita la protección.

Un riesgo global que vuelve a asomar
A nivel mundial, la vacunación evita entre 3,5 y 5 millones de muertes por año y permitió salvar más de 154 millones de vidas.
Pero cuando cae la vacunación, esos logros pueden retroceder.
El desafío: sostener la vacunación a lo largo de toda la vida
El consenso es claro: la vacunación debe pensarse como una estrategia de curso de vida.
Argentina no tiene un problema de rechazo, sino de continuidad.

La síntesis
La caída de la vacunación es el resultado de un sistema que pierde seguimiento, una sociedad que percibe menos riesgo y un contexto económico que dificulta sostener hábitos de salud.
Cuando cae la vacunación, también cae la protección colectiva y se abre la puerta a enfermedades que parecían controladas.





