El talento tecnológico del conurbano bonaerense ha logrado un hito sin precedentes en la escena internacional. Un grupo de estudiantes de la UNAHUR se consagró finalista de la GameJam+, la Copa Mundial de Creación de Videojuegos, y representará a la b en la instancia final que se disputará en mayo en Brasilia.
En una industria global que mueve miles de millones de dólares, estudiantes de la UNAHUR han logrado destacar sobre participantes de más de cincuenta países. Lo más impactante es que el videojuego, denominado «Silent Searcher«, fue desarrollado íntegramente en apenas 72 horas de trabajo continuo, desafiando los límites de la creatividad y la técnica. Para el lector, este éxito no es solo una medalla académica, sino la prueba de que la formación en la zona oeste está a la altura de las demandas de los mercados más competitivos del mundo.
La participación en este tipo de maratones globales permite a los futuros profesionales adquirir experiencia en escenarios de presión real. Los estudiantes de la UNAHUR han logrado transformar un ejercicio de aula en un producto con proyección internacional, validado por jurados expertos que destacaron la originalidad y la ejecución técnica de su propuesta lúdica.
Silent Searcher: un Sherlock Holmes que caza demonios
El proyecto que llevó a los estudiantes de la UNAHUR a la final mundial es «Silent Searcher», una reinterpretación disruptiva del clásico detective de Sir Arthur Conan Doyle. En esta versión, Sherlock Holmes se aleja de los crímenes mundanos para enfrentarse a una amenaza sobrenatural, cazando vampiros y demonios en una atmósfera de tensión constante. La audacia de la temática fue uno de los ganchos que cautivó a los evaluadores durante las semifinales latinoamericanas.
El desarrollo se realizó utilizando GDevelop, un motor que facilita el prototipado rápido, permitiendo al equipo enfocarse en el diseño lúdico y la narrativa en un lapso de tiempo extremadamente acotado. Tiziano Ferro, uno de los integrantes del equipo, explicó que la clave del éxito fue la velocidad de respuesta: «Tuvimos la idea rápido y nos enfocamos en eso desde las primeras horas», detalló sobre el proceso creativo que compartieron bajo una presión constante.

El desafío de competir contra el mundo en solo 72 horas
La GameJam+ es reconocida por ser una prueba de fuego para los desarrolladores. Durante tres días, los equipos deben conceptualizar, diseñar y programar un videojuego funcional. Para los estudiantes de la UNAHUR, el reto fue doble: muchos de los integrantes recién estaban ingresando a la carrera de Tecnicatura Universitaria en Programación de Videojuegos, enfrentándose a su primera experiencia profesional de alto nivel.
El equipo estuvo conformado por los estudiantes de la UNAHUR Candelaria Godoy, Tiziano Ferro, Josefina Abril Lucena y Joaquín Godoy. Juntos, debieron dividir tareas de arte, programación y diseño de sonido, bajo la coordinación y el consejo del docente Hernán Hernández. «Es fundamental que participen de estos eventos porque es su forma de armar un portfolio y de adquirir experiencia en un trabajo real», destacó el profesor sobre la importancia de esta competencia.
De Hurlingham a Brasilia: el camino hacia la gran final
Tras superar las instancias regionales y las semifinales que nuclean a toda Latinoamérica, los estudiantes de la UNAHUR viajarán a Brasilia en mayo para la gran final de la décima edición de la GameJam+. Este evento internacional no solo otorga prestigio, sino que pone a los alumnos frente a frente con inversores y estudios de videojuegos de todo el planeta, abriendo puertas laborales directas en el sector IT.
La recepción de devoluciones profesionales por parte del jurado fue señalada por los alumnos como uno de los aspectos más valiosos de la experiencia. Recibir recomendaciones de expertos de la industria permitió al equipo ajustar detalles de «Silent Searcher» y prepararse con una base sólida para el enfrentamiento final en Brasil, donde la vara de exigencia será aún más alta.
El impacto de la universidad pública en la industria del software
Este logro resalta el rol estratégico de la Universidad Nacional de Hurlingham en la formación de recursos humanos para la economía del conocimiento. La Tecnicatura en Videojuegos de la UNAHUR se consolida como un semillero de talentos capaz de competir con potencias tecnológicas. El éxito de estos jóvenes demuestra que, con los recursos adecuados y el acompañamiento docente, el talento del oeste no tiene fronteras.
Para la comunidad de Hurlingham y sus alrededores, tener finalistas mundiales es un síntoma de salud académica y crecimiento productivo. La industria de los videojuegos es una de las que mayor crecimiento ha tenido en la Argentina en la última década, y estos estudiantes de la UNAHUR ya se encuentran en la vanguardia, listos para integrarse a un mercado laboral globalizado y de alta remuneración.
La historia de estos cuatro estudiantes es un recordatorio de que la innovación no siempre requiere de años de desarrollo, sino de ideas claras y un trabajo en equipo sólido. El próximo mes de mayo, cuando los estudiantes de la UNAHUR presenten su juego en Brasil, estarán llevando consigo el esfuerzo de la educación pública argentina a lo más alto del podio mundial.





