Los Matreros golpeó sobre la hora. En una tarde cargada de tensión, roce y dramatismo, Los Matreros se quedó con un triunfo clave por 25 a 22 frente a Atlético del Rosario en Castelar, por la tercera fecha del Top 14 de la URBA. El equipo del oeste del conurbano bonaerense construyó una victoria trabajada, con paciencia y carácter, y la terminó de sellar en los minutos finales ante un rival que había hecho méritos para llevarse algo más.
Con este triunfo, el equipo albirojo suma 9 puntos y se ubica séptimo en la tabla. La próxima fecha visitará al vigente campeón, Newman.

El encuentro tuvo todos los condimentos de un duelo de alto nivel: paridad extrema, errores no forzados, infracciones constantes y momentos de buen rugby que aparecieron en ráfagas. Desde el arranque, el desarrollo fue trabado, con poco ritmo y muchas interrupciones, lo que obligó a ambos equipos a apostar por la eficacia en cada oportunidad. Juan Morales abrió el marcador con un penal, pero la respuesta rosarina no tardó en llegar.
Atlético del Rosario, también conocido como Plaza Jewell, mostró pasajes de gran rugby, especialmente cuando logró quebrar la defensa rival con juego abierto. Una corrida determinante de Santiago Vitola terminó en el try de Martín Elías, que puso en ventaja a la visita. Con el correr de los minutos, el equipo dirigido por Juan Manuel “Quichi” Queirolo logró acomodarse mejor en el campo y llegó a manejar el trámite, apoyado en la precisión de Manuel Nogués a los palos.

Un partido cambiante y definido en los detalles
El primer tiempo se cerró con ventaja para los rosarinos (14-10), pero el complemento fue una verdadera montaña rusa. Boris Cec, figura clave en el pack de forwards de Los Matreros, apoyó tras un pick and go para dar vuelta el resultado y encender al público local. A partir de ahí, el partido entró en un ida y vuelta constante, donde cada error se pagaba caro.
Plaza volvió a golpear con un try de Nicolás Casals, que parecía encaminar la historia a su favor. Sin embargo, la falta de eficacia en las conversiones y algunos desacoples defensivos terminaron siendo determinantes. Cuando el equipo rosarino intentaba cerrar el partido, Los Matreros encontró su momento.
A falta de pocos minutos para el final, el conjunto de Castelar reaccionó con una ráfaga de intensidad. Tras recuperar protagonismo territorial, llegó el try decisivo de Colin Mc Cormack, convertido por Morales, que desató el festejo local y sentenció el 25-22 definitivo. Fue un golpe certero en el momento justo, que dejó sin respuesta a un Atlético del Rosario que había hecho un partido sólido.

Del ascenso compartido a un nuevo capítulo en la elite
El cruce tenía un condimento especial: ambos equipos fueron protagonistas del ascenso la temporada pasada desde la Primera A. Los Matreros, campeón, y Atlético del Rosario, subcampeón, habían sellado su regreso a la máxima categoría, trasladando ahora su rivalidad al Top 14. En ese contexto, el triunfo del conjunto de Morón adquiere un valor simbólico y deportivo aún mayor.
Para el equipo del oeste, la victoria representa mucho más que cuatro puntos: es una confirmación de que puede competir en la elite y sostenerse ante rivales históricos. Para Plaza, en cambio, queda la sensación amarga de haber tenido el partido en las manos y haberlo dejado escapar en el cierre, una lección dura en un torneo donde cada detalle cuenta.

En el resto de la jornada, Alumni se quedó con el clásico ante Belgrano, el SIC superó con autoridad a Newman, mientras que Hindú, CASI, Regatas Bella Vista y Champagnat también sumaron victorias. Pero en Castelar estuvo uno de los partidos más vibrantes de la fecha: una batalla de forwards, estrategia y carácter que terminó inclinándose para Los Matreros en el momento justo.





