Haedo quiere conservar sus calles de adoquines y para ellos se está juntando firmas para este proyecto, si podés tomarte un momento para leerlo y compartir tu opinión. Muchas gracias.
En el corazón del oeste del conurbano bonaerense, Haedo conserva todavía fragmentos de su pasado. Detrás del tránsito cotidiano, los comercios y los barrios residenciales, la ciudad guarda rastros de un tiempo en que el paisaje era rural, las calles estaban empedradas y el crecimiento urbano giraba alrededor del ferrocarril.
Hoy, esos vestigios sobreviven en algunas cuadras, en la traza de avenidas históricas y en la memoria urbana de un distrito que cambió radicalmente durante el siglo XX.
Hasta ahora, salió un documento desde el Consejo Vecinal de la UGC N° 2 con el siguiente texto:
Transcripción del Documento
Fecha: 05 de Diciembre, 2025. Morón, Buenos Aires.
Destinatario:
Honorable Consejo Deliberante
Presidente del Honorable Concejo Deliberante de Morón:
Cuerpo del texto:
Mediante la presente los vecinos/as de Haedo, solicitan declarar patrimonio histórico y cultural, las calles adoquinadas alrededor de la estación. Se ubican al sur: el Pasaje la Porteña, Remedios de Escalada de San Martín, Marcos Sastre y el pasaje Perito Moreno y al norte, Carlos Tejedor. Desde 1920 acompañan el paisaje de nuestra querida estación, siendo parte de su historia y personalidad.
Es importante destacar otro de los motivos para su declaratoria, que según estudios hidráulicos el adoquinado puede abordar entre un 20/30% el agua de lluvia.
En segundo lugar, este mismo es sencillo y económico de mantener ya que la mantención es práctica a comparación del hormigón.
Sin otro particular, esperando una resolución favorable, saludamos atentamente.
Y las firmas legibles son:
Para que el documento no pierda su valor administrativo, aquí tienes los nombres y documentos que se logran identificar con claridad de izquierda a derecha:
| Nombre y Apellido | DNI / Identificación |
| Jorge Héctor Hanoni | 8.019.343 |
| H. Martin | 4.545.502 |
| Ferran | 26.816.293 |
| Favio Martin | 14.817.251 |
| Linda Atibua | 12.307.133 |
| Lamela Carlos C. | 14.614.929 |
| Liliana Garcia | 33.387.374 |
| Agostino Hanoni | 43.373.469 |

La avenida que existía antes que la ciudad
Mucho antes de que existiera la ciudad, ya atravesaba la zona una traza fundamental: Avenida Rivadavia. Su origen se remonta al antiguo Camino Real del Oeste, una ruta colonial que conectaba Buenos Aires con Luján y de Luján a Córdoba. Por ese camino circulaban carretas, tropas de ganado y diligencias que se dirigían hacia el interior de la provincia.
Con el paso del tiempo, esa traza se transformó en la actual Avenida Rivadavia, que sigue siendo uno de los ejes urbanos más importantes del oeste bonaerense. De hecho, cuando la urbanización llegó a la zona, la ciudad comenzó a organizarse alrededor de esa vieja vía de comunicación.

A fines del siglo XIX y comienzos del XX, el territorio donde hoy se levanta Haedo tenía un perfil completamente distinto. Gran parte de la zona estaba ocupada por quintas, terrenos rurales y hornos de ladrillos.
La tierra arcillosa del oeste bonaerense resultaba ideal para la producción de materiales de construcción. Por esa razón se instalaron varias ladrilleras que abastecieron a barrios en expansión del conurbano.
Los hornos funcionaban en áreas todavía poco pobladas, donde era posible trabajar con grandes extensiones de tierra. Con el crecimiento urbano y el loteo de terrenos durante el siglo XX, esas ladrilleras desaparecieron o se trasladaron hacia zonas más alejadas.

Adoquines que resisten
A pesar de las transformaciones, todavía quedan pequeñas huellas de ese pasado. Algunas calles conservan tramos de empedrado original, un tipo de pavimento que era habitual en las ciudades argentinas a comienzos del siglo XX.
Entre esos rincones se encuentra el Pasaje La Porteña, uno de los pocos pasajes donde el adoquinado se mantiene casi completo. Calles angostas, arboladas y con tránsito reducido que todavía reproducen la postal de un Haedo más antiguo.
En la actualidad, la ciudad combina ese legado histórico con el ritmo urbano del conurbano. Pero entre avenidas transitadas, barrios consolidados y centros comerciales, todavía sobreviven fragmentos de una época en que el oeste bonaerense era, literalmente, campo abierto.





