El Pacto de Ushuaia. La respuesta corta es que el gobierno de Javier Milei no ha cedido una base propia a EE.UU., pero que ha impulsado la creación de una Base Naval Integrada en Ushuaia, donde las fuerzas estadounidenses colaboran con las argentinas.
Para entender bien la situación a día de hoy (enero de 2026), aquí tienes los puntos clave sobre este acuerdo y lo que implica realmente:
1. ¿Qué es la «Base Naval Integrada»?

No se trata de una base militar exclusiva de Estados Unidos (como las que tienen en otros países), sino de un proyecto argentino en Tierra del Fuego que cuenta con el apoyo logístico y financiero de Washington. Bue, decir esto es señalar que por primera vez los norteamericanos están en un lugar ultrasensible de nuestro territorio. Y empeora. Veámos.
- El objetivo: Servir como un centro logístico para la Antártida y el control del Atlántico Sur.
- La «integración»: El concepto implica que tropas de ambos países compartan las instalaciones para capacitación, reparaciones navales y operaciones de búsqueda y rescate.
2. Contexto reciente (2025 – 2026)
La relación militar se ha profundizado significativamente en el último año:
- Intervención del Puerto de Ushuaia: En enero de 2026, el Gobierno nacional intervino el puerto de Ushuaia, quitándole el control a la provincia. La oposición denuncia que esto es parte de un acuerdo con la administración de Donald Trump para facilitar la presencia militar extranjera.
- Ejercicios «Tridente»: A finales de 2025, Milei autorizó por decreto la entrada de tropas estadounidenses para ejercicios conjuntos en bases como Mar del Plata y Puerto Belgrano. Esto generó polémica porque se hizo sin el aval explícito del Congreso Nacional.
- Vuelos Militares: Recientemente, el aterrizaje de aviones del Departamento de Defensa de EE. UU. en Ushuaia ha provocado pedidos de informes en el Senado por parte de legisladores que temen una pérdida de soberanía.

3. ¿Por qué lo hace el Gobierno?
Milei ha sido muy claro en su postura geopolítica. Sus razones principales son:
- Reconocimiento de Soberanía: El presidente sostiene que una alianza militar fuerte con EE. UU. es el «primer paso» para que el reclamo por las Islas Malvinas y la Antártida sea tomado en serio a nivel internacional.
- Apoyo Financiero: La alineación total con EE. UU. ha facilitado préstamos y apoyo del Tesoro estadounidense, vitales para la economía argentina bajo su gestión.
- Seguridad Regional: Se busca contrarrestar la influencia de China en el sur argentino (como la estación espacial en Neuquén).
En resumen: No existe una «base de EE. UU.» en términos estrictos, pero sí una instalación argentina operada con fuerte presencia y financiamiento estadounidense, lo que para muchos sectores de la oposición y el gobierno provincial de Tierra del Fuego representa una entrega de soberanía de facto.

Milei les abrió las puertas de par en par
Para que no te marees, aquí están los 3 hechos concretos:
- El lugar: Es la «Base Naval Integrada» en Ushuaia. Es una base de la Armada Argentina, pero financiada y equipada por Estados Unidos. Básicamente, ellos ponen la plata y la tecnología para usarla juntos.
- La novedad de esta semana: El Gobierno nacional acaba de intervenir el Puerto de Ushuaia, sacándole el control a la provincia. Casualmente, justo después de esto aterrizó un avión militar de EE. UU. en la isla, lo que alimentó todos los rumores de que ahora ellos manejarán la logística del lugar.
- El dueño: Legalmente, la base es argentina. Pero en la práctica, Milei la ofrece como el principal centro de operaciones para EE. UU. en el Atlántico Sur y la Antártida.
En resumen: Milei no «regaló» un pedazo de tierra para una base extranjera (que es ilegal por la Constitución), sino que hizo una sociedad donde EE. UU. tiene permiso para operar casi como si estuviera en su casa.

La llegada de un avión
Aquí tenés el detalle de lo que llegó:
- El avión principal: Un Boeing C-40 Clipper de la Fuerza Aérea de EE. UU. (USAF). No es un avión de carga común, sino una «oficina en el cielo» que se usa para trasladar a legisladores, altos mandos del Pentágono o diplomáticos VIP.
- Vuelos secundarios: Algunos controladores aéreos mencionaron la detección de al menos dos vuelos privados adicionales que habrían llegado desde San Fernando (Buenos Aires) casi en simultáneo, pero estos no fueron identificados oficialmente como militares.

¿Por qué tanto lío con este avión?
- El momento: Llegó apenas 72 horas después de que Milei interviniera el puerto de Ushuaia, quitándole el control a la provincia.
- La comitiva: Aunque el Gobierno no dio una lista oficial, se sabe que bajó una delegación de legisladores de EE. UU. del Comité de Energía y Comercio.
- El origen: El avión salió de la Base Andrews en Maryland, que es la misma base desde donde opera el avión presidencial (Air Force One).
En resumen: llegó un avión oficial de gran porte con una comitiva importante, lo que para muchos es la «avanzada» de los acuerdos por la base naval que Milei quiere consolidar con el apoyo de Washington.

1. El Gobernador de Tierra del Fuego (Gustavo Melella)
Melella está en pie de guerra contra el Gobierno nacional. Su postura es de rechazo total:
- Aislamiento informativo: Denunció que el avión del Pentágono aterrizó «sin aviso previo» a la provincia y que el Gobierno de Milei los puenteó completamente.
- Soberanía en peligro: Sostiene que Argentina pierde soberanía al permitir que Estados Unidos use la base naval de Ushuaia como socia, especialmente porque EE. UU. es el principal aliado de Gran Bretaña, que ocupa las Malvinas.
- La Justicia de por medio: El gobernador ya confirmó que irá a la Justicia para frenar la intervención del Puerto de Ushuaia, calificando la medida de Milei como «ilegal y sin fundamentos».
2. La Oposición (Unión por la Patria y otros sectores)
La oposición en el Congreso y en la provincia usa palabras mucho más fuertes:
- «Entrega de soberanía»: Legisladores como la senadora Cristina López calificaron la llegada del avión y la intervención del puerto como una «puesta en escena» para regalarle el control logístico a Washington.
- El fantasma de Trump: Señalan que esta aceleración militar es un «guiño» directo a la administración de Donald Trump para asegurar apoyo financiero a cambio de control territorial.
- Uso del Puerto: Dicen que Milei sacó a la provincia del manejo del puerto para que no haya trabas locales cuando EE. UU. quiera mover tropas o equipamiento hacia la Antártida.
3. La respuesta de Milei y su equipo

Desde la Casa Rosada intentan bajarle el tono al conflicto, pero sin retroceder:
- «Visita de rutina»: Dicen que el avión traía a legisladores estadounidenses para hablar de «minerales críticos y salud pública» y que no amerita tanta atención.
- Modernización: Para el Gobierno, la oposición es «romántica» y se quedó en el pasado; ellos ven esto como una forma de traer inversión y tecnología de primer nivel a una zona abandonada.
En conclusión: Mientras Milei ve una «alianza estratégica» que traerá dólares y seguridad, el gobernador y la oposición ven una «intervención extranjera» que convierte a Ushuaia en una pieza del tablero de Estados Unidos.
Aquí te explico qué funciones tiene ahora que el Gobierno nacional tomó el control por la fuerza:
1. Control de la «Caja» (Los Dólares)

El puerto de Ushuaia es una de las terminales más rentables del país gracias a los cruceros que van a la Antártida.
- Antes: La provincia usaba parte de esas ganancias (que cobran en dólares) para cubrir otros gastos, como la obra social provincial (OSEF).
- Ahora: El Gobierno de Milei bloqueó esto. Dicen que el 100% de la plata debe quedarse en el puerto para arreglar los muelles y mejorar la seguridad, que según ellos estaban «atados con alambre».
2. El «Manejo de Llaves» para la Antártida

Al intervenir el puerto, Milei ahora decide quién entra y quién sale.
- Esto es clave para la Base Naval Integrada. El Gobierno nacional quiere que el puerto funcione como un engranaje perfecto para los buques de Estados Unidos y otros aliados que necesiten reabastecerse antes de bajar al continente blanco.
- Al sacarle el control al gobernador Melella (que es opositor y cercano a China), Milei elimina cualquier traba política para los movimientos militares de EE. UU.
3. Operatividad y Personal
Aunque la medida fue «intempestiva» (se notificó por WhatsApp y la Prefectura bloqueó el paso a los empleados), el puerto sigue funcionando bajo nuevas reglas:
- Interventor local: Designaron a Juan Avellaneda un sindicalista ferroviario local para manejar el día a día.
- Limpieza de personal: Solo dejaron entrar a un grupo reducido de 20 trabajadores de confianza para las operaciones críticas, mientras que unos 130 empleados provinciales quedaron en el limbo.
4. Función Geopolítica: Frenar a China

Este es el punto que más le interesa a Washington. Con el control total de la Nación sobre el puerto:
- Se asegura que no se construyan instalaciones chinas en la zona, como el puerto que China quería financiar en Río Grande.
- Se facilita que Ushuaia sea el único «hub» logístico bajo control directo de la Casa Rosada y el Pentágono.
En pocas palabras: El puerto dejó de ser una «caja» para la provincia de Tierra del Fuego y pasó a ser un puesto de avanzada estratégico manejado directamente por Milei para cumplir sus promesas con Estados Unidos.
Un Sindicalista al frente de la Intervención (no le hacen asco a nada, eh?)
Juan Avellaneda es el hombre que el Gobierno de Javier Milei puso al frente del Puerto de Ushuaia tras la intervención oficializada el 22 de enero de 2026.
Su perfil es particular porque no viene del sector portuario tradicional, sino del mundo sindical ferroviario. Aquí tenés los datos clave sobre él según la información actual:
1. Su cargo y origen
- Es el Secretario General de la Unión de Personal Superior Ferroviario (UPSF) en Tierra del Fuego.
- Fue designado como responsable operativo local del puerto mediante la Resolución 4/2026 de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN).
2. El rol que jugó en la intervención
Avellaneda no fue solo un designado, sino el denunciante clave:
- Él presentó la denuncia inicial que sirvió de base para que la Nación interviniera.
- Denunció que el gobernador Gustavo Melella usaba fondos que debían ser para el puerto (un 33% del presupuesto) para cubrir deudas de la obra social provincial (OSEF) y otros gastos corrientes, lo que él llamó un «desvío de fondos».
3. Sus funciones actuales
- Es el enlace directo entre el puerto y el Gobierno nacional.
- Maneja la operación diaria de la terminal, la coordinación del personal y la logística en plena temporada de cruceros.
- Encabeza el grupo reducido de 20 trabajadores habilitados para operar el puerto, mientras el resto de la planta (unos 130 empleados provinciales) quedó desplazada por la intervención.
4. La polémica a su alrededor
Su nombramiento generó fuertes críticas de los gremios locales como ATE y del gobierno provincial, quienes cuestionan:
- Falta de experiencia: Lo señalan por ser «ferroviario» y no tener trayectoria en la gestión de puertos marítimos.
- Alineación política: La oposición lo ve como una pieza política puesta para garantizar que no haya «revueltas gremiales» mientras el Gobierno nacional avanza con sus planes estratégicos y de seguridad con EE. UU.
En resumen, Avellaneda es el brazo ejecutor de la Nación en el puerto, el encargado de asegurar que la terminal funcione bajo las nuevas reglas de Milei y de reportar cualquier irregularidad detectada durante los 12 meses que dure la intervención.
La respuesta de los trabajadores, especialmente de ATE (Asociación de Trabajadores del Estado), ha sido de choque total. Para ellos, no es una «mejora administrativa», sino una toma por la fuerza.
Los puntos clave de lo que está pasando en la puerta del puerto ahora mismo:

1. «Intervención a palazos» y militarización
ATE denunció que la intervención se hizo de madrugada, el 21 de enero de 2026, y «por la fuerza».
- Militarización: El gremio asegura que la Prefectura y la Gendarmería bloquearon los accesos y sacaron a los trabajadores de sus puestos.
- El «filtro»: Carlos Córdoba, referente de ATE en Tierra del Fuego, criticó que solo dejaron entrar a 20 personas «elegidas a dedo», dejando a unos 130 empleados en la calle y sin saber qué va a pasar con sus sueldos.
2. La acusación de «Privatización Encubierta»
Para el gremio, Juan Avellaneda y el Gobierno nacional no quieren arreglar el muelle, sino prepararlo para venderlo o cederlo.
- Dicen que la excusa de las «irregularidades financieras» es un invento para justificar el traspaso a manos privadas (mencionan intereses del Grupo Mirgor o empresas de EE. UU.).
- Sostienen que el puerto es superavitario (da ganancias) y que la Nación quiere quedarse con esos dólares para pagar deuda externa.
3. El rechazo a Juan Avellaneda
La designación de Avellaneda cayó muy mal en ATE por dos razones:
- «Traición» sindical: Lo ven como un sindicalista (del gremio ferroviario) que «se pasó de bando» para trabajar para Milei y ayudar a desplazar a otros trabajadores.
- Falta de idoneidad: Se preguntan qué hace un referente de trenes manejando el puerto de cruceros más importante de la región. Dicen que es una designación política sin ningún criterio técnico.
4. Resistencia y vía judicial
A día de hoy, el clima es de alerta y asamblea permanente:
- Los trabajadores están haciendo guardias en la puerta del puerto para «marcar presencia».
- ATE está trabajando junto con los abogados del gobernador Melella para presentar un recurso de amparo que declare la intervención como inconstitucional.

En resumen: Para los trabajadores del puerto, Milei está usando a la Prefectura para «romper» el gremio, sacarle el manejo de la plata a la provincia y dejarle el camino libre a los intereses de Estados Unidos en la zona.
A pesar de la tensión y de que el puerto ahora está bajo control de la Nación, la orden oficial es que los barcos y cruceros deben seguir operando. Nadie quiere fotos de miles de turistas varados en el «Fin del Mundo», pero la situación es bastante caótica.
Aquí te cuento cómo se está viviendo esto en el muelle ahora mismo (enero de 2026):
1. Operación con «fórceps»
El Gobierno nacional publicó la Resolución 4/2026, que técnicamente suspende la habilitación del puerto por un año debido a fallas de seguridad. Sin embargo, en la misma letra chica aclaran que esa suspensión queda «postergada» para no arruinar la temporada alta.
- Los barcos entran y salen, pero hay mucha demora porque hay menos personal (recordá que solo dejaron entrar a un grupo reducido de 20 personas tras la intervención).
2. Desapareció el «GPS» de los barcos
Una de las cosas que más mareó a las agencias de turismo fue que, tras la intervención, borraron el calendario de arribos de la web oficial de la provincia.
- Esto generó incertidumbre total: las navieras no sabían si sus turnos de muelle seguían en pie o si la nueva administración de Juan Avellaneda iba a cambiar las prioridades (por ejemplo, para darle prioridad a los buques militares o logísticos de EE. UU.).
3. Protestas en la puerta
Aunque los barcos atracan, el clima en tierra es pesado:
- Piquetes parciales: Los trabajadores desplazados de ATE han realizado cortes intermitentes en el acceso de camiones y transporte de pasajeros.
- Turismo bajo custodia: Los turistas bajan de los cruceros y se encuentran con un puerto militarizado por la Prefectura y Gendarmería, lo cual no es precisamente la «postal de vacaciones» que esperaban.
4. ¿Quién cobra ahora?
Este es el punto de mayor conflicto. Antes, el canon que pagaba cada crucero por atracar iba a las arcas de la provincia.
- Ahora, la Nación tomó el control de la facturación. El puerto de Ushuaia es una «mina de oro» en temporada alta (mueve millones de dólares en tasas), y ahora esa plata vuela directo a Buenos Aires, dejando a la provincia sin esos recursos.
En resumen: La temporada de cruceros no se cortó, pero funciona bajo una «paz armada». Los barcos siguen llegando, pero los servicios son más lentos, el ambiente es de protesta y el control es 100% militar-federal.
El sector hotelero y comercial de Ushuaia está viviendo una situación de «esquizofrenia». Por un lado, tienen una temporada de cruceros récord con miles de turistas gastando dólares, pero por el otro, sienten que están trabajando sobre un barril de pólvora.

Para que no te pierdas en el lío, así es como lo ven los empresarios y comerciantes locales (hoy, 26 de enero de 2026):
1. El miedo a la «Mancha» en el destino
Los hoteleros están muy preocupados por la imagen que se llevan los turistas.
- La postal: Los visitantes bajan de cruceros de lujo y se encuentran con el puerto militarizado por Prefectura, banderas de protesta de los gremios y un clima de tensión política.
- Temen que si el conflicto escala (con paros o bloqueos más largos), las navieras internacionales decidan saltarse Ushuaia en el futuro y seguir de largo hacia Punta Arenas (Chile).
2. La incertidumbre logística
Las cámaras de comercio y turismo se reunieron de urgencia con el gobierno provincial hace apenas unas horas. Su principal queja es la falta de información:
- Al intervenirse el puerto de un día para el otro, muchas reservas de servicios de excursiones y logística de carga quedaron en el aire.
- Los comerciantes dicen que «no saben quién manda»: si tienen que hablar con la provincia o con el nuevo interventor de Milei para coordinar los movimientos.
3. El impacto en los precios y el consumo
Ushuaia vive del puerto. Si el puerto se encarece o se vuelve lento por la intervención:
- Insumos: Muchos productos llegan por barco. Los comerciantes temen que las demoras en el muelle terminen subiendo los precios de los alimentos y la mercadería en la isla.
- Gasto del turista: Un turista que baja en un puerto con protestas y tensión gasta menos y se queda menos tiempo en la calle que uno que baja en una ciudad tranquila.
4. La división interna: ¿Arreglo o Saqueo?
Entre los empresarios hay una grieta:
- Un sector apoya a Milei: Creen que el puerto estaba «abandonado» y que la intervención servirá para hacer las obras de infraestructura que la provincia no hizo. Ven la llegada de EE. UU. como una oportunidad para que Ushuaia sea un centro logístico global que traiga más plata a largo plazo.
- El sector local tradicional: Siente que es un «manotazo de ahogado» del Gobierno nacional para quedarse con las tasas portuarias (dólares frescos) y que esa plata no volverá a la ciudad en forma de obras.
En conclusión: El sector privado está en modo «aguantar la respiración». Saben que si la pelea entre Milei y el gobernador Melella se pone más fea, el gran perdedor será el turismo, que es el corazón de la economía fueguina.
La Cámara de Comercio y la Cámara de Turismo de Ushuaia están en alerta roja. Su mensaje es claro: «La incertidumbre es el peor enemigo del turismo».
Aquí te resumo los puntos clave de lo que le preocupa específicamente a los comerciantes y hoteleros sobre el futuro de los cruceros:
1. El riesgo de perder la «Próxima Temporada»
Las grandes navieras (como Carnival o Royal Caribbean) planifican sus rutas con dos o tres años de anticipación.
- La Cámara de Turismo advirtió que la intervención operativa y el clima de conflicto pueden hacer que las empresas decidan «tachar» a Ushuaia de sus mapas para 2027 o 2028.
- Si ven que el puerto es inestable o que hay peleas políticas permanentes, prefieren mudar sus bases a Punta Arenas o Puerto Williams (Chile), que están compitiendo fuerte para quedarse con el negocio antártico.
2. El reclamo de «Previsibilidad»
Los empresarios locales no se meten tanto en si la base es de EE. UU. o no, sino en quién maneja la agenda:
- Desconcierto logístico: La Cámara de Comercio se quejó de que, tras la intervención, se borraron calendarios de arribos y se cortaron los canales de comunicación habituales con la provincia.
- El tablero ordenado: Su frase de cabecera en estos días es que necesitan «un tablero que se ordene para poder trabajar». No les importa si el interventor es de Milei o de la provincia, siempre y cuando los servicios (agua, basura, carga, transporte) funcionen a reloj.
3. La imagen del «Puerto Militarizado»
Para el sector hotelero, que el puerto esté rodeado por la Prefectura y Gendarmería genera una sensación de «zona de conflicto» que ahuyenta al turista de lujo.
- Temen que las protestas de los gremios (ATE) en la puerta del puerto terminen en incidentes frente a los ojos de los extranjeros.
- Dicen que el turista que paga miles de dólares para ir a la Antártida busca paz y naturaleza, no ver camiones militares y cordones policiales.
4. La «Mina de Oro» en peligro
El puerto de Ushuaia espera este año más de 525 recaladas (llegadas de barcos). Es el motor de la economía local.
- Los comerciantes temen que si el Gobierno nacional se lleva toda la plata de las tasas portuarias a Buenos Aires (como parece que está pasando), no quede dinero en la ciudad para mantener las calles, la limpieza y la seguridad que el turista exige.
En resumen: La Cámara de Comercio ve la intervención como un «daño genuino» al destino. Sienten que Ushuaia quedó en medio de un «tiroteo» entre Milei y el gobernador, y que si no se calma el agua rápido, el daño a la marca «Ushuaia» podría tardar años en repararse.
Para quedarte con el control de algo que legalmente le pertenece a la provincia, no podés simplemente ir y poner una bandera. Tenés que encontrar una «falla» en el contrato original.
El Gobierno nacional utilizó lo que muchos especialistas y la provincia llaman un artilugio administrativo (o «engendro jurídico») basado en una resolución de un organismo de segundo mando. Aquí te explico la «receta» legal que usó Milei para intervenir el puerto el pasado 21 de enero de 2026:
1. El instrumento: Resolución 4/2026 de la ANPyN
No se usó un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) firmado por el Presidente (lo que hubiera requerido pasar por el Congreso), sino una Resolución de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), un organismo bajo la órbita del Ministerio de Economía.
- Esto le permitió actuar rápido y «por debajo del radar» legislativo.
2. El «pecado» original: La Ley Provincial 1596
El argumento legal se agarró de una ley que sacó Tierra del Fuego en 2025. Esa ley permitía usar el superávit (las ganancias) del puerto para financiar la obra social provincial (OSEF), que estaba quebrada.
- El truco jurídico: Nación dice que eso viola el Convenio de Transferencia de 1992 (cuando Menem le dio el puerto a la provincia). Según ese contrato viejo, toda la plata que gane el puerto solo puede usarse para el puerto. Al «desviar» fondos a la obra social, la Nación dice que la provincia rompió el contrato y, por lo tanto, el Estado Nacional tiene el derecho de retomar el control para «salvar» la infraestructura.
3. La «trampa» de la inhabilitación diferida
Este es el punto más extraño del documento:
- El Artículo 1 de la resolución dice que se suspende la habilitación del puerto por un año porque el muelle está «roto y es peligroso» (según una auditoría técnica).
- Pero, como no pueden cerrar el puerto en plena temporada de cruceros porque sería un escándalo internacional, el Artículo 3 dice que la suspensión queda «en suspenso» siempre y cuando la Nación tome el mando para arreglarlo.
- Traducción: «El puerto está tan mal que te lo tengo que sacar, pero está lo suficientemente bien como para que yo lo siga operando y cobrando las tasas en dólares».
4. La figura del «Interventor Sindical»
Para darle una cara local y que no parezca una «invasión de porteños», designaron a Juan Avellaneda. Lo curioso es que Avellaneda es del gremio ferroviario, no portuario, pero fue quien presentó la denuncia inicial contra el gobernador Melella. Es, técnicamente, el denunciante convertido en juez y parte.
En resumen: El «engendro» consistió en usar una falta administrativa provincial (el uso de fondos para la obra social) como excusa para declarar una «emergencia de infraestructura» y retomar el control operativo a través de una agencia nacional, salteándose al Congreso y a la Justicia provincial.
La Comitiva Oficial
El Comité de Energía y Comercio que aterrizó en el Boeing C-40 el pasado 25 de enero de 2026, trajo a bordo militares pero también legisladores:
1. La delegación del Comité de Energía y Comercio
Oficialmente, la Embajada confirmó que se trata de una delegación bipartidaria (republicanos y demócratas). Aunque no publicaron la lista completa de pasajeros del avión, los líderes habituales de este comité y quienes suelen encabezar estas misiones de «relevamiento de minerales críticos» son:
- Cathy McMorris Rodgers (Republicana): Es la presidenta del comité. Ha sido la cara visible de la estrategia para que EE. UU. deje de depender de China en el procesamiento de minerales como el litio y el cobre.
- Frank Pallone (Demócrata): Como miembro de mayor rango del partido opositor en ese comité, suele integrar estas misiones para asegurar el carácter «bipartidario» del apoyo logístico en el extranjero.
2. El «Argentina Caucus»
Recientemente se reactivó en el Congreso de EE. UU. un grupo específico para tratar temas con nuestro país. Los nombres que resuenan detrás de este acercamiento estratégico son:
- Michael Rulli (Republicano): Co-presidente del «Argentina Caucus» o «Argentina Camarilla».
- Darren Soto (Demócrata): El otro co-presidente, muy activo en la relación Buenos Aires-Washington.
Aquí te detallo qué empresas y sectores de sus estados están mirando con lupa el Puerto de Ushuaia y los minerales del norte:
1. Desde Ohio (El estado de Michael Rulli)
Ohio es un centro industrial y minero. Las empresas de este estado no solo quieren el mineral, sino que quieren vender la maquinaria para sacarlo y la tecnología para procesarlo.
- Cleveland-Cliffs: Es una de las mineras de hierro más grandes de EE. UU. Están interesados en la estabilidad de suministros de metales estratégicos para la industria pesada.
- Parker Hannifin: Gigante de tecnologías de control y movimiento. Sus sistemas son esenciales para la infraestructura portuaria moderna y la logística de carga pesada que Milei quiere instalar en la «Base Integrada».
- Interés en el Cobre: Ohio tiene una industria manufacturera masiva que necesita cobre (para cables, motores y autos eléctricos). Ushuaia es la salida logística ideal si se logra conectar el puerto con los proyectos mineros del país a través de una red eficiente.
2. Desde Florida (El estado de Darren Soto)
Florida es la «puerta de entrada» a América Latina para EE. UU. y un hub logístico global.
- Empresas de Logística de Miami: Florida tiene el «know-how» de cómo manejar puertos de cruceros y carga masiva. Empresas como Ryder System o las grandes operadoras portuarias de Florida ven en la intervención del puerto de Ushuaia una oportunidad para entrar como consultores o socios privados.
- NextEra Energy: Basada en Florida, es líder mundial en energías renovables. Están mirando el potencial de Hidrógeno Verde en Tierra del Fuego, un proyecto que necesita un puerto de aguas profundas y seguro para exportar a gran escala.
- Sector Espacial: Florida alberga el Centro Espacial Kennedy. El interés por la Antártida y el monitoreo satelital (que es parte de la función de la base) conecta directamente con la industria aeroespacial que Soto defiende en su estado.
3. El socio local que «ya está adentro»: Grupo Mirgor
Es imposible hablar de empresas y el puerto sin nombrar a Mirgor (de la familia Caputo).
- El dato de hoy: Mientras los legisladores aterrizan, se confirma que Mirgor ya cerró un acuerdo de uso compartido de aviones con el Estado Mayor Conjunto para unir Río Grande con la base antártica Petrel.
- Este es el modelo que los legisladores de EE. UU. vienen a auditar: cómo las empresas privadas pueden «ayudar» a las fuerzas militares a manejar la logística sin que parezca una base extranjera.

¿Qué buscan los legisladores en este viaje?
No vienen a traer valijas con dólares, vienen a asegurar «Precios Mínimos y Estabilidad».
- La negociación secreta: Se sabe que la administración Trump está negociando con el ministro Pablo Quirno (Economía) un acuerdo para que EE. UU. sea el comprador garantizado de litio y cobre argentino.
- El rol de Ushuaia: Para que ese acuerdo funcione, necesitan que el puerto de salida no esté bloqueado por gremios o por un gobernador opositor. Por eso la intervención nacional fue el «regalo de bienvenida» de Milei para esta comitiva.
En resumen: Rulli (Ohio) trae el interés por la maquinaria y el mineral, y Soto (Florida) trae el interés por la logística y la energía.





