La historia de Daniela refleja cómo un diagnóstico de fibrosis quística no impide construir un futuro lleno de sueños. Hace 14 años, con apenas 6 meses de vida, llegó a la guardia del Posadas con problemas respiratorios y, tras varios estudios, se confirmó esta enfermedad genética que afecta principalmente a los pulmones y al páncreas.
Eliana, la madre de Daniela, recordó el día que llevó a su hija con 6 meses de edad, hace 14 años, a la guardia por problemas respiratorios. Allí estuvo internada y a la espera de los resultados que, al tiempo, le confirmaron esta enfermedad genética.
Lapatología afecta principalmente los pulmones y el páncreas, produciendo varias infecciones, necesitando antibióticos, internaciones y nebulizaciones recurrentes, como así también genera problemas nutricionales que condicionan la vida cotidiana de estos niños.
Gracias a los nuevos tratamientos y al equipo interdisciplinario del hospital, los pacientes pediátricos y adolescentes con FQ hoy tienen nuevas oportunidades.
«Es una enfermedad que requiere mucho acompañamiento, y las doctoras estuvieron siempre, son unas genias y les agradecemos mejorar la calidad de vida de Dani, ya que ella ahora va a poder tener un futuro mejor”, expresó Eliana.
Hoy Daniela se dedica al deporte, recorre kilómetros en bicicleta y compite como ciclista profesional.





