Rosa Roisinblit, presidenta honoraria de Abuelas de Plaza de Mayo, murió este sábado. Fue una figura central en la búsqueda de hijos y nietos secuestrados, torturados, desaparecidos y robados durante la última dictadura.
Patricia Julia Roisinblit y su pareja José Manuel Pérez Rojo fueron secuestrados el 6 de octubre de 1978. Ella tenía 25 años y estaba embarazada. También secuestraron a Mariana, que era bebé pero fue devuelta horas más tarde.
Patricia fue trasladada a la ESMA pocos días antes de dar a luz a un varón al que llamó Rodolfo Fernando, nacido el 15 de noviembre de 1978.
Desde el día que empezó a buscar, Rosa nunca se detuvo. La constancia fue uno de los distintivos de ella y de Abuelas.
Hija de colonos judíos que escaparon de los pogroms zaristas, Rosa nació con la potencia de la tenacidad el 15 de agosto de 1919 en Moisés Ville, provincia de Santa Fe y se recibió de obstetra en la Universidad Nacional del Litoral (UNL).
Patricia nació en 1952 y fue la única hija del matrimonio. Militó en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y después se sumó a Montoneros.
El 13 de abril de 2000 Abuelas de Plaza de Mayo recibió una denuncia anónima que afirmaba que el agente civil de la Fuerza Aérea, Francisco Gómez, y su esposa, Teodora Jofré, tenían un niño inscripto como hijo propio con una falsa partida de nacimiento .
Tras hablar con su hermana, el joven aceptó realizarse los análisis inmunogenéticos y el 2 de junio de 2000, la genetista Mary-Claire King informó que él efectivamente era el hijo de Patricia y José.
Guillermo fue criado como hijo único por sus apropiadores. Su madre había sido prisionera del mismo hombre al que creció llamando “papá”.
“Se fue mi Baba, Rosa y más allá de la tristeza que siento, me alivia pensar que después de 46 años vuelve a encontrarse con mi mamá y con su gran amor, mi abuelo Benjamín. Llegó el momento de su merecido descanso…”, escribió su nieto Guillermo Pérez Roisinblit.
Rosa viajó por todo el mundo difundiendo la búsqueda de los nietos.
Recibió el Doctorado honoris causa de la Facultad de Ciencias Médicas, de la Universidad Nacional de Rosario; el Premio Anual Azucena Villaflor; la Mención de Honor Juana Azurduy otorgada por el Senado de la Nación; el Reconocimiento de la Cámara de Senadores de la Provincia de Santa Fe.
“Pero el mayor reconocimiento es el de los nietos y nietas que fue encontrando, que en cada encuentro la abrazaban como si fuera su propia Abuela”, la despidió este sábado Abuelas de Plaza de Mayo en un comunicado.
Los restos a Rosita Tarlovsky de Roisinblit fueron despedidos este domingo de 9 a 12 en Loyola 1139, Ciudad de Buenos Aires y llevados al cementerio de La Tablada.





