No está exento el Chiqui Tapia ni viejos audios remasterizados en Las Malvinas de Nini Marshall. La trama secreta va desde Nordelta hasta el Barrio Carlos Gardel, en donde el kirchnerismo plantó una red de influencias para sacarse de encima al gobierno nacional.
El Gobierno está exhausto. Tanto, que Javier Milei viajará a Los Angeles pero no a Las Vegas y se perderá el show de Fátima Florez que sí podrá ver toda Latinoamérica.
La denuncia para censurar a un grupo de sujetos la presentó Patricia Bullrich, aunque consideró que no eran periodistas. Estos sujetos encabezados por el conductor de televisión Jorge Riall difundían audios de Karina Milei en Casa de Gobierno en el que se escuchaba entre otras cosas que Claudio «Chiqui» Tapia es parte de un «complot para derrocar» al gobierno en el que estaría involucrado Rusia, Venezuela, Ezeiza y Turkmenistán.
Todo ocurrió el lunes. El Ministerio de Seguridad presentó en el fuero penal federal una denuncia por violación de la Ley de Inteligencia en la que solicitó censurar a los medios y allanar los domicilios de los periodistas porque pude que tengan bobédas repletas de memorias USB ordenadas alfabéticamente con diálogos de distintos funcionarios.
Diego Spagnuolo no fue denunciado. Tan siquiera sufrió la requisa de su auto.
«Lo ocurrido formaría parte de una trama más amplia, que involucra a la oposición kirchnerista en una campaña de desinformación para derrocar al gobierno», dice la denuncia presentada por Fernando Soto, Director Nacional de Normativa y Enlace Judicial del Ministerio de Seguridad Nacional. Pelota, y eso que Cristina Fernández de Kirchner está detenida en su domicilio sino, ¿la denuncia dónde terminaría?
Soto, es un converso fanático: en 2023, cuando no era libertario, dijo en un exabrupto repleto de exageración que Javier Milei tenía «una importante falla en el equilibrio emocional». Ahora cobra y ya no puede decirlo porque Soto es un tipo equivocado. Y entonces se le ocurrió ayer, para iniciar el mes de la Primavera entrar a la casa de periodistas que no son tal.

La propia Patricia Bullich salió en defensa en 2014 de @labrujula24 al decir «Nuevo atropello contra la libertad de expresión, allanan @ La Brujula 24 para evitar se conozcan nuevas escuchas del caso Suris», fue el tuit de la ahora ministra. Pero en ese tiempo, ni Rusia, ni Venezuela existían. Menos Ezeiza y Turkmenistán. Por lo cual era imposible una conspiración internacional. Esto es todo nuevo.
@ La Brujula 24 es un medio derechoso que circula en Bahía Blanca. Y el «caso Suris» trataba de un empresario estafador. «El empresario Juan Ignacio Suris, fue pareja de la vedete Mónica Farro, y detenido en la provincia de Santa Fe luego de haber recibido una nueva condena en la ciudad de Bahía Blanca a cinco años de prisión por ser considerado jefe de una asociación ilícita que estafó a la AFIP con la elaboración de facturas truchas», pues bien, facturas truchas hace cualquiera. Pero voltear un Gobierno es una cuestión de geopolítica internacional. El peligro es enorme y por so hay que allanar la casa de Jorge Rial.
Ahora bien, parece que para Patricia Bullrich, revelar escuchas le parecía un acto de libre expresión cuando estaba en la oposición y ahora que es fiel a Javier Milei le parece un acto golpista, horrendo y grasa.
La «Operación Criminal» del canal de Streaming Carnaval, desde donde salieron los audios de Karina Mielei que según dijo el devenido en vocero Manuel Adorni fueron grabados en Casa Rosada.
«Su dueño (el de Streaming Carnaval) es Pablo Toviggino, mano de derecha del Presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA)», y entonces es cuando aparece el Chiqui Tapia al que califican de «opositor declarado del Gobierno Nacional y de las ideas de la Libertad que reivindica el Presidente de la Nación y la Secretaría General de la Presidencia.», Esto lo dice textual la denuncia, en serio, así está redactado.
Y no es todo. A Pablo Taviggino, al Chiqui Tapia, se suma Jorge Rial «tradicional operador (no periodista) mediático que adelantó la existencia de videos durante el transcurso de su propio programa, transmitido en el mismo canal.»
También cae la reciente escindida diputada nacional Marcela Pagano. «Otro engranaje de esta maniobra golpista sería Franco Bindi, abogado ligado a agentes inorgánicos de inteligencia y pareja de la Diputada Nacional Marcela Pagano, quien desde hace meses conspira para debilitar y boicotear sistemáticamente el espacio político que le permitió acceder a su banca», dice la denuncia como si Franco Bindi se hubiera formado en la KGB y la banca no fuera del pueblo, sino del partido.
Y no podía faltar lla ex presidenta Cristina Kirchner quien figura como «presidiaria».
«El timing electoral, la metodología clandestina de obtención de las pruebas y la difusión ulterior se ajustan a un esquema ya conocido: la utilización de la inteligencia ilegal para desestabilizar al Gobierno e incidir en el resultado electoral de la Provincia de Buenos Aires«, dice el escrito presentado por Soto. Es magnífico el nivel de paranoia.





