Una empresa de Morón se ubica entre las tres mejores del planeta en el mundo de los simuladores. Estamos hablando de Simuladores Hornero, ubicada en Bartolomé Mitre 1886 de Castelar.
La empresa de Morón es una firma integrada por un grupo de amigos que logró desarrollar un producto referente a nivel mundial: el AT-802 ¿De qué se trata?
La pequeña empresa se originó hace más de 20 años de la mano de tres amigos que lograron fabricar un simulador de vuelo que es el tercero mejor del mundo, detrás de Estados Unidos y otro en España.
El AT-802, es una herramienta de entrenamiento para pilotos de la aeronave Air Tractor 802, especializada en el combate contra incendios forestales, anfibio, que ya cuenta con la aprobación de la Administración Nacional de Aviación Civil.
Este invento fue construido en un garaje de La Matanza, y otro de sus objetivos es trabajar fallas y situaciones climatológicas complejas durante los vuelos. Además, tiene la capacidad de registrar los parámetros de vuelo y una serie de estadísticas para que tanto el instructor como el alumno puedan analizarlas.
De esta forma, quien quiera capacitarse lo puede hacer en el país, con un costo mucho menor al que tendría si tuviera que irse al exterior.
Además se pueden experimentar situaciones de vuelo real sin correr los riesgos que implican estar realmente en el aire.
Para la aviación, los simuladores son claves ya que permiten todo tipo de aprendizaje, entrenamiento, situaciones y pruebas de fallas ya que es lo mismo que volar en el avión, con los mismos tiempos y efectos, pero sin la posibilidad de que ocurra algún accidente.
Simuladores Hornero está constituida por el gerente de la pyme y proyectistas mecánico Adrián Zaccagnino junto al piloto Sergio García y al ingeniero aeronáutico Franco Marinelli. Nacida en la fotografía publicitaria, la firma fue mutando para “conformar un amplio equipamiento Aeronáutico.
A lo largo de sus más de 20 años también fabricaron un simulador de helicópteros, el avión Cessna C- 172 y una aeronave genérica de tipo monomotor a pistón, entre otras.
Desde la firma que hoy funciona en Castelar también realizó algunos proyectos junto a algunas universidades nacionales, como la de La Matanza.
A la par de la difusión del último proyecto, Zaccagnino cuenta que también están trabajando en la elaboración de un simulador de autos para entrenar pilotos e ingenieros de pista.
La firma nacional es una de las pocas compañías en el mercado aeronáutico con las homologaciones y los requisitos dispuestos por ANAC.





