Había clima de final en Morón. No era un partido más. El líder del campeonato, Ferrocarril Oeste, visitaba el Nuevo Francisco Urbano con la intención de consolidarse en la cima, mientras que el «Gallo» tenía la oportunidad de descontarle puntos al principal candidato de la Zona A y demostrar que está preparado para luchar por el primer puesto hasta el cierre del torneo. El marco fue acorde a la importancia del encuentro, con una gran presencia de público y el esperado regreso de los hinchas visitantes al estadio, en una jornada que también sirvió como prueba para el retorno paulatino de ambas parcialidades en la Primera Nacional.

Desde el pitazo inicial, Deportivo Morón asumió el protagonismo. El conjunto de Walter Otta salió decidido a presionar alto, recuperar rápidamente la pelota y jugar la mayor parte del tiempo en campo rival. Esa intensidad terminó inclinando el desarrollo del encuentro desde los primeros minutos y obligó a Ferro a cometer errores poco habituales en un equipo que llegaba como líder absoluto de la categoría.

El insólito gol que cambió la historia del partido
El primer tanto llegó a los 20 minutos del primer tiempo y fue una síntesis perfecta de la presión que ejercía el conjunto local. Todo comenzó con un pelotazo cruzado que buscaba a Franco Fagúndez. El defensor Emiliano Ozuna alcanzó primero la pelota, pero en lugar de despejar con claridad dejó el balón comprometido cerca de su propia área.

Lejos de abandonar la jugada, Fagúndez fue a presionar con decisión y generó el desconcierto en toda la defensa visitante. Fernando Monetti salió innecesariamente lejos de su arco, mientras que Gustavo Canto reaccionó tarde. El delantero de Morón logró puntear la pelota, dejó fuera de acción al arquero y el balón comenzó a desplazarse lentamente hacia la línea de gol.
Cuando parecía que la situación estaba controlada, apareció Leandro Peña Biafore para intentar despejar. Sin embargo, en un movimiento tan desafortunado como inesperado, terminó empujando la pelota dentro de su propio arco y convirtió uno de los goles en contra más insólitos de la temporada. La conquista fue oficialmente registrada como gol en contra de Peña Biafore, aunque toda la acción nació de la presión permanente de Franco Fagúndez, cuya insistencia terminó provocando el error.

Morón no aflojó y golpeó otra vez
Lejos de conformarse con la ventaja, el «Gallo» siguió dominando el partido. El mediocampo manejó los tiempos del encuentro, recuperó rápidamente cada pelota dividida y obligó a Ferro a jugar incómodo durante toda la primera etapa.
A los 31 minutos, llegó el segundo golpe. Mateo Levato culminó una gran acción ofensiva y definió con precisión para establecer el 2 a 0, resultado con el que ambos equipos se marcharon al descanso. La diferencia reflejaba con absoluta justicia lo que ocurría dentro del campo de juego.
Un complemento con autoridad y sin sobresaltos
La segunda etapa prácticamente comenzó con otro golpe para el líder. Apenas se disputaban dos minutos, Juan Cruz Esquivel apareció para marcar el 4 a 0 y sentenciar el encuentro.
Dos minutos después, el panorama para la visita se complicó todavía más. El árbitro Felipe Viola expulsó con tarjeta roja directa a Gustavo Canto, dejando a Ferro con diez futbolistas durante casi toda la segunda mitad.
Con la amplia ventaja en el marcador y un hombre más, Morón administró el desarrollo con inteligencia. El equipo de Walter Otta hizo circular la pelota, controló el ritmo del encuentro y prácticamente no sufrió situaciones de peligro. La defensa volvió a mostrar una actuación sólida, mientras que el mediocampo dominó cada sector del campo y los delanteros continuaron generando espacios hasta el pitazo final.

El análisis táctico
La victoria tuvo fundamentos futbolísticos muy claros. Morón ganó el partido desde la presión. Cada salida de Ferro estuvo condicionada por la intensidad de los delanteros y de los volantes, que recuperaron numerosas pelotas en campo rival. El primer gol fue la consecuencia más evidente de esa propuesta: una presión alta, sostenida y coordinada que terminó forzando un error insólito de la última línea visitante.
En el mediocampo, Mauro Burruchaga y Santiago Kubiszyn controlaron la circulación del juego y permitieron que el equipo mantuviera siempre la iniciativa. Por los costados, Elías Contreras y Joaquín Livera aportaron profundidad permanente, mientras que Franco Fagúndez fue decisivo por movilidad, sacrificio y agresividad para presionar cada salida rival, aun cuando finalmente el primer tanto quedó registrado como gol en contra.
En ofensiva, la sociedad entre Mateo Levato y Juan Cruz Esquivel volvió a dar resultados. Ambos encontraron espacios constantemente, atacaron la espalda de los centrales y fueron determinantes para transformar la superioridad futbolística en una goleada contundente.

Síntesis del partido
Primera Nacional – Fecha 22
Deportivo Morón 4 – Ferro Carril Oeste 0
Estadio: Nuevo Francisco Urbano.
Árbitro: Felipe Viola.
Goles: 20′ PT Leandro Peña Biafore (en contra); 31′ PT Mateo Levato; 2′ ST Juan Cruz Esquivel.
Expulsado: 4′ ST Gustavo Canto (Ferro).
Amonestados: Mateo Levato (Morón) y Fernando Monetti (Ferro).

Formaciones
Deportivo Morón: Federico Díaz; Gaspar Iñíguez, Braian Salvareschi, Franco Vázquez, Joaquín Livera; Elías Contreras, Mauro Burruchaga, Santiago Kubiszyn; Franco Fagúndez; Mateo Levato y Juan Cruz Esquivel. DT: Walter Otta.
Ferro Carril Oeste: Fernando Monetti; Fernando Torrent, Leandro Peña Biafore, Gustavo Canto, Emiliano Ozuna; Ángel González, Gino Olguín, Matías Kabalin, Enzo Hoyos; Lautaro Parisi y Emanuel Dening. DT: Juan Manuel Sara.

Así quedó la pelea por la punta
La victoria representa mucho más que tres puntos para Deportivo Morón. El «Gallo» derrotó con autoridad al líder del campeonato, le puso fin a una racha de cinco triunfos consecutivos de Ferro y volvió a meterse de lleno en la discusión por la Zona A. Además del valor estadístico, el resultado tiene un fuerte impacto anímico: el equipo de Walter Otta ratificó que puede competir de igual a igual frente a los principales candidatos al ascenso.
Con este resultado, Ferro permanece con 43 puntos, mientras que Deportivo Morón alcanza las 38 unidades, quedando a cinco del líder aunque con un partido más disputado respecto de algunos de sus perseguidores directos. La pelea por la cima continúa completamente abierta y el conjunto del Oeste volvió a instalarse entre los principales aspirantes a quedarse con el primer puesto.





