La caída del riesgo país por debajo de los 500 puntos volvió a entusiasmar al Gobierno nacional con una idea que sobrevuela desde el inicio de la gestión: regresar a los mercados internacionales con una colocación de deuda de gran magnitud. Según operadores financieros, la administración de Javier Milei analiza un escenario que permitiría captar hasta USD 25.000 millones para fortalecer reservas, afrontar vencimientos y llegar con mayor margen económico a las próximas elecciones.
La iniciativa también incluiría recursos para garantizar el cumplimiento del calendario financiero y sostener la estabilidad macroeconómica en un contexto internacional todavía marcado por tasas elevadas.
El riesgo país volvió a perforar los 500 puntos
Durante los últimos días, el riesgo país elaborado por JP Morgan llegó a ubicarse por debajo de los 500 puntos básicos, un nivel que no se observaba desde hace varios años. Aunque posteriormente mostró una leve corrección, el dato fue interpretado como una señal positiva por parte del mercado.
Analistas atribuyen parte de esa mejora a factores externos, entre ellos las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para garantizar la libre navegación por el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
Macri y Milei: deuda externa
La posible emisión de USD 25.000 millones volvió a poner bajo la lupa las principales operaciones de deuda externa de los últimos años.
| Dato | Monto |
|---|---|
| 1) Holdouts | USD 16.500 M |
| 2) Bono 100 años | USD 2.750 M |
| 3) FMI | USD 44.500 M |
| 4) Subtotal Macri | USD 63.750 M |
| 5) Tomado | USD 27.000 M |
| 6) En estudio | USD 25.000 M |
| 7) Subtotal Milei | USD 52.000 M |
| 8) Total | USD 115.750 M |
Las cifras corresponden a las principales operaciones de deuda externa identificadas durante las gestiones de Mauricio Macri y Javier Milei. En el caso del actual Gobierno, el subtotal incluye la emisión por USD 25.000 millones que aún no fue concretada.
La discusión por la tasa de interés
La pregunta central para los mercados es cuál sería hoy el costo de endeudamiento para la Argentina.
Actualmente, los cálculos financieros ubican el costo potencial de una nueva colocación cerca del 9,5% anual en dólares. La estimación surge de sumar el rendimiento de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos, que ronda el 4,5%, con un riesgo país cercano a los 500 puntos básicos.
Dentro del equipo económico existe consenso sobre la importancia de recuperar el acceso al financiamiento voluntario, aunque persisten diferencias respecto del momento adecuado para hacerlo.
Los vencimientos que se aproximan
Mientras el Gobierno espera una nueva caída del riesgo país, los compromisos financieros continúan avanzando.
Uno de los principales desafíos aparece con los próximos vencimientos de deuda, que obligan a sostener un flujo constante de financiamiento. A partir de agosto, además, comienza a reducirse el ingreso de divisas provenientes de la liquidación de exportaciones agropecuarias, una de las principales fuentes de dólares para la economía argentina.
A esto se suman las incertidumbres internacionales vinculadas a la economía estadounidense y a las próximas elecciones presidenciales en ese país, factores que podrían alterar las condiciones de acceso al crédito.
La apuesta del Gobierno
La estrategia oficial consiste en esperar una nueva baja del riesgo país para intentar obtener financiamiento en condiciones más favorables. Sin embargo, el calendario financiero no siempre concede margen para aguardar el momento ideal.
Por eso, cada punto que baja el indicador es seguido con atención en la Casa Rosada, donde consideran que una eventual emisión por USD 25.000 millones podría convertirse en una herramienta clave para fortalecer reservas, garantizar vencimientos y consolidar la estabilidad económica en los meses previos a la próxima elección presidencial.
Si finalmente se concreta, la colocación se sumará a una larga lista de operaciones de endeudamiento externo realizadas por distintos gobiernos. La diferencia estará en el costo que deba pagar la Argentina y en la capacidad futura para afrontar esos compromisos sin comprometer el crecimiento económico.





