Ganadera San Roque no cumple. El conflicto en el frigorífico Ganadera San Roque, ubicado en Morón, expuso en pocas horas el deterioro del entramado productivo en el conurbano bonaerense. Lo que comenzó como un cierre abrupto con más de un centenar de despidos derivó, tras la intervención estatal, en una reapertura parcial que dejó heridos en el camino y una señal de alarma para toda la industria cárnica.
A nosotros nos sirve y mucho, que mires los videos de nuestro Canal de YouTube, les des un like y te suscribas. Contamos con vos. Gracias. Acá una breve crónica de la situación de la Ganadera San Roque contada por sus trabajadores ✅✅✅👇:
El 27 de febrero de 2026 quedó marcado como el día en que la planta bajó sus persianas. Sin aviso previo, los trabajadores se encontraron con las puertas cerradas y telegramas de despido que alcanzaban a cerca de 140 operarios. La escena fue tan rápida como contundente: empleados que llegaban a cumplir su turno y no podían ingresar. “Nos enteramos en la puerta”, fue la frase que se repitió entre los trabajadores. El impacto fue inmediato en Morón y la zona oeste. No se trata de una empresa menor: Ganadera San Roque llevaba más de dos décadas operando, con fuerte inserción en la economía local y vínculos con proveedores, transportistas y comercios.
Ayer este medio se acercó al Ministerio de Trabajo que está claro, no tiene la fuerza suficiente para torcer las decisiones unilaterales de un empresario.
«Todo quedó en la nada. Pedimos la extensión de la conciliación obligatoria. Pero para que se extienda, tiene que depositar la quincena, que es una de las condiciones y no lo hizo. Por lo cual vamos a tener que adoptar otras medidas. Nosotros no queremos, pero no nos deja opción. Quietos no nos vamos a quedar. Se trata de nuestras fuentes de trabajo. No tenemos otra cosa. Y hoy en día no sobran los puestos laborales», le dijo Daniel Torres, trabajador de la Ganadera San Roque a este medio.
Y agregó: «Este es el tipo de empresario que defiende el Presidente Javier Milei. Quiero decir, que mientras más derechos tiene para precarizar a los empleados, más lo va a hacer. La Ganadera San Jorge no anda mal. Se pudo trabajar hasta ahora. Cuál es el problema», pregunta Daniel Torres y no encuentra respuesta.
A nosotros nos sirve y mucho, que mires los videos de nuestro Canal de YouTube, les des un like y te suscribas. Contamos con vos. Gracias. Acá una breve crónica de la situación de la Ganadera San Roque contada por sus trabajadores ✅✅✅👇:
Desde la empresa justificaron la decisión en una ecuación económica que ya empieza a repetirse en distintos sectores industriales. Hablaron de una combinación letal: A) caída del consumo interno; B) Aumento de las importaciones y C) Pérdida de competitividad.
Es cierto que cayó el consumo interno. Pero las importaciones de carne no aumentaron, por el contrario, aumentaron las exportaciones. Y la pérdida de competitividad es otro dato incierto. Frente a quién en el sector de la carne? Es una falsa respuesta por parte de los empresarios.
Sucede que en los telegramas invocaran el artículo 247, lo que implica indemnizaciones reducidas por “fuerza mayor o causas económicas”.
El verdadero dueño de Ganadera San Roque es Néstor Navarro, propietario de Offalexp., una empresa exportadora de menudencias con planta principal en el Parque Industrial Burzaco que se promociona en una web toda escrita en inglés para el exterior. Navarro también fue Vicepresidente 1° de San Lorenzo después del escándalo con el coimero de Marcelo Moretti en el club en abril del año pasado.

Néstor Navarro vive en Uruguay finalmente no se hizo cargo de San Lorenzo y renunció a su cargo de vicepresidente 1°. Esta claro que priorizó los negocios. Y sin embargo quiere cerrar Ganadera San Roque.
Sin embargo, los trabajadores señalan a Diego Rinandelli como testaferro de la empresa y a su vez Director de Sulten SA una firma dedicada a la faena de ganado ubicada en Arenales al 1.800 en Esteban Echeverría que fue clausurada en 2002 por arrojar aguas servidas al Arroyo Ortega. No se privan de nada. Rinandelli es a su vez Presidente de Meat Town Trade SA la que estaría vinculada a la carne, pero por lo que dice su estatuto es imposible saber a qué se dedica: «Importación, exportación, distribución y comercialización de toda clase de bienes no prohibidos por las normas legales en vigencia y de todos los productos y artículos que figuren en el nomenclador
nacional».
Por su parte, Daniel Ramos le dijo a Diario Anticipos: «Vamos a llegar hasta la últimas consecuencias porque los trabajadores estamos muy unidos».
La planta, con más de dos décadas de actividad en la zona oeste, funcionaba como un engranaje clave en la economía local. No solo por los empleos directos, sino también por la red de proveedores, transportistas y comercios vinculados a su operatoria. El cierre generó un efecto inmediato en cadena y encendió alarmas en el distrito. En pocas horas, el conflicto dejó de ser sectorial para transformarse en un caso testigo de la crisis productiva.
El 27 de febrero de 2026, los trabajadores de Ganadera San Roque se encontraron con una escena inesperada: la planta cerrada y la imposibilidad de ingresar a sus puestos de trabajo. Los telegramas de despido comenzaron a llegar casi en simultáneo, alcanzando a cerca de 140 operarios. La falta de comunicación previa agravó el conflicto y profundizó el malestar entre los empleados.
“Nos enteramos cuando llegamos”, fue una de las frases que se repitió entre los despedidos, reflejando el desconcierto generalizado. La modalidad del cierre expuso una decisión empresarial ejecutada con rapidez, sin instancias previas de negociación. En cuestión de horas, decenas de familias quedaron sin ingresos en un contexto económico ya complejo.
La presión política también jugó un rol central en el desenlace. El caso se convirtió en un símbolo de la situación del empleo industrial en la región, lo que aceleró las gestiones para encontrar una salida. Sin embargo, desde el inicio quedó claro que cualquier solución implicaría costos.
El conflicto también tuvo impacto en el plano político local. Morón, gobernado por una coalición política que lidera Lucas Ghi, quedó en el centro de una crisis que golpea directamente al empleo. La intervención permitió mostrar capacidad de reacción, pero también dejó en evidencia los límites de gestión frente a un escenario económico adverso.
La reapertura parcial funciona como una solución intermedia que evita el peor desenlace, pero no resuelve el problema de fondo. En ese equilibrio inestable se mueve hoy buena parte del aparato productivo. Y en esa tensión se inscribe el caso de Ganadera San Roque, que ya se convirtió en un símbolo de época.





