Conmoción en Ituzaingó: La víctima es Andrés Aníbal Cerviño, un comerciante de 54 años. Andrés Cerviño fue encontrado muerto y maniatado por su hermana. El crimen ocurrió en su vivienda ubicada sobre la calle Bacacay al 900, en una zona residencial que hoy se ve sacudida por la violencia del ataque. El hecho, caratulado inicialmente como homicidio en ocasión de robo, dejó al descubierto el accionar de una banda criminal que no se limitó al despojo de bienes, sino que aplicó métodos de tortura contra la víctima. Tras una rápida investigación de la DDI de Morón, se logró la detención de un sospechoso en la Ciudad de Buenos Aires, aunque la justicia continúa tras los pasos del resto de los integrantes de la organización.
El hallazgo del cuerpo fue realizado por la propia hermana de Cerviño, quien al no tener noticias de él, decidió acercarse a la propiedad. Al ingresar, se encontró con una escena dantesca: el comerciante estaba tendido en su habitación, atado de pies y manos, con evidentes signos de haber sufrido una agresión prolongada mientras los delincuentes revolvían cada rincón de la casa en busca de ahorros y objetos de valor.
Los detalles de la investigación y el nexo con otros ataques
La fiscal María Alejandra Bonini, a cargo de la UFI N° 2 de Ituzaingó, ordenó de inmediato el relevamiento de las cámaras de seguridad, tanto municipales como privadas. Gracias al análisis de los Anillos Digitales, se pudo identificar el vehículo utilizado por los asaltantes: un Renault Fluence gris. Este automóvil fue la pieza clave del rompecabezas, ya que las pericias determinaron que el mismo coche había sido utilizado apenas cinco días antes en otra entradera feroz.
En aquel primer hecho, la víctima fue una mujer jubilada a quien, con el fin de obtener información sobre supuestos dólares escondidos, los delincuentes le quemaron las yemas de los dedos. Esta modalidad de extrema crueldad vinculó directamente ambos expedientes, permitiendo a los detectives trazar un perfil de los atacantes como sujetos de alta peligrosidad que operan con inteligencia previa y vehículos «inhibidos» o registrados en aplicaciones de transporte para pasar inadvertidos.

Detención en Mataderos y pruebas contra el sospechoso
El seguimiento del vehículo permitió localizarlo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, específicamente en el barrio de Mataderos. Personal de la Policía de la Ciudad, en conjunto con la DDI de Morón, interceptó el rodado en el cruce de las avenidas Castañares y Larrazabal. El conductor, identificado como Víctor Fernando David Cequeira (42), quedó detenido de inmediato.
Un detalle que llamó la atención de los investigadores fue que el sospechoso llevaba puesta una gorra amarilla, la misma prenda que aparecía en las filmaciones de los dos hechos delictivos investigados. Tras el arresto, se allanó su domicilio donde se incautaron teléfonos celulares que serán sometidos a peritajes técnicos para identificar al resto de la banda, que se estima está compuesta por al menos tres personas más que permanecen prófugas.

La autopsia: una muerte por asfixia y sofocación
Los resultados preliminares de la autopsia realizada al cuerpo de Cerviño confirmaron la violencia del ataque en Ituzaingó. Según el informe forense, el comerciante falleció por asfixia por compresión y sofocación. Además del calvario de la inmovilidad, el cuerpo presentaba múltiples lesiones en el rostro y en las piernas, compatibles con golpes directos para amedrentarlo durante el robo.
Este caso vuelve a poner el foco sobre la seguridad en el corredor oeste y la violencia creciente en la modalidad de «entraderas». Los vecinos de la calle Bacacay exigen mayores medidas de prevención, mientras la fiscalía avanza en la recolección de pruebas para asegurar una condena por homicidio agravado, un delito que contempla la pena de prisión perpetua.





