Con 2,34 de alcohol, chocó contra una clínica. Un impactante siniestro vial ocurrió en el partido de Hurlingham cuando un conductor que manejaba completamente alcoholizado perdió el control de su vehículo, subió a la vereda y terminó incrustado contra el frente de un centro de salud. El hecho ocurrió en la esquina de Argerich y Diputado Finocchietto, a la altura de Finocchietto al 1700, y de milagro no hubo que lamentar víctimas.
El episodio se registró durante la noche del sábado el sábado 7 de marzo de 2026, cuando un Chevrolet Onix blanco que circulaba por la zona se desvió bruscamente de su trayectoria. Según reconstruyeron fuentes del caso, el vehículo atravesó la vereda e impactó de lleno contra el frente del centro de Medicina del Trabajo y Salud Ocupacional “Laboral Médica”, derribando parte de un muro de ladrillos y provocando importantes daños materiales en el edificio.
La violencia del impacto fue tal que el auto terminó parcialmente incrustado dentro de la estructura del inmueble, generando una escena que sorprendió a vecinos y comerciantes de la zona.
El conductor fue identificado como Ariel Nicolás Espeche, de 27 años, domiciliado en Arribeños al 2800, en Hurlingham, quien manejaba el Chevrolet Onix blanco que terminó incrustado contra el frente del centro de Medicina del Trabajo y Salud Ocupacional “Laboral Médica”, ubicado en la esquina de Diputado Finocchietto y Argerich. Tras el choque, las autoridades le realizaron el test de alcoholemia, que arrojó 2,34 gramos de alcohol en sangre, por lo que el vehículo y su licencia de conducir fueron secuestrados y el automovilista quedó imputado en una causa penal por daños. A pesar de la violencia del impacto y de los importantes destrozos ocasionados en el edificio, no se registraron personas heridas.

Tras el choque, testigos dieron aviso al 911 y minutos después arribaron al lugar efectivos policiales, personal de tránsito municipal, bomberos y una ambulancia del servicio médico local, que asistieron al conductor y realizaron las primeras pericias en el lugar.
La explicación inicial del automovilista fue que había perdido el control del volante por motivos que no pudo precisar, aunque la verdadera causa del siniestro quedó en evidencia cuando los agentes realizaron el control de alcoholemia de rutina.
El resultado fue contundente: 2,34 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra extremadamente alta si se tiene en cuenta que en la provincia de Buenos Aires rige la tolerancia cero para el consumo de alcohol al conducir.
Tras confirmarse el resultado positivo del test, el vehículo fue secuestrado, la licencia de conducir quedó retenida y el conductor fue imputado en una causa penal por daños. Según indicaron fuentes judiciales, el hecho también tiene consecuencias económicas para el responsable, ya que las aseguradoras suelen rechazar la cobertura cuando el conductor circula bajo los efectos del alcohol, por lo que los costos de reparación del edificio podrían quedar a su cargo.
A pesar de la espectacularidad del choque y de los importantes daños en el frente del centro médico, no se registraron personas heridas, ni entre el conductor ni entre eventuales trabajadores o pacientes que pudieran encontrarse en el lugar al momento del impacto.
El Chevrolet Onix sufrió severos daños en toda su parte delantera y debió ser retirado posteriormente mediante una grúa de asistencia mecánica, luego de que bomberos y personal municipal aseguraran la estructura dañada.
Vecinos de la zona señalaron que la esquina de Argerich y Finocchietto suele registrar maniobras imprudentes durante la noche, por lo que reclamaron mayores controles de tránsito para evitar nuevos episodios similares.





