El mundo de las redes sociales ha visto nacer estrellas de todo tipo, pero pocas tienen la autenticidad y la utilidad diaria de Marito Laurens. Con su característica chaqueta blanca, su cuchillo afilado y una verborragia bien barrial, este vecino se ganó un lugar en el corazón (y en el presupuesto) de los argentinos.
No es un chef de alta cocina ni un sommelier de cortes premium; es, ante todo, Marito Laurens, el carnicero influencer de El Palomar, el hombre que decidió romper el «código de silencio» de las carnicerías para que el cliente aprenda a comprar bien.
Su ascenso en plataformas como Instagram y TikTok no fue casualidad. En un contexto económico donde cada peso cuenta, los consejos de Marito Laurens se volvieron virales porque tocan la fibra más sensible: la economía del hogar. Desde su local, ubicado en Martina Céspedes 1392, este carnicero utiliza el humor y la honestidad brutal para explicar qué cortes son una estafa, cuáles son una oportunidad y, sobre todo, cómo identificar cuando un carnicero te está «durmiendo» con la grasa o el hueso.

El fenómeno de Marito Laurens: El carnicero influencer de El Palomar
La clave del éxito de Marito Laurens reside en su lenguaje directo. En sus videos, que acumulan millones de reproducciones, no hay tecnicismos complicados. Él te habla de la «oferta engañosa», del peceto que en realidad es cuadrada y de cómo el peso de la balanza a veces tiene «trampa». Para la comunidad, Marito Laurens, el carnicero influencer de El Palomar, pasó de ser un comerciante local a un héroe civil que defiende al consumidor.
Uno de sus contenidos más populares es el que dedica a las «avivadas». Marito muestra frente a cámara cómo un trozo de carne puede parecer magro por fuera, pero estar lleno de sebo por dentro. Al exponer estas prácticas, Marito Laurens no solo genera contenido entretenido, sino que educa. Su eslogan implícito es la transparencia: él quiere que cuando vayas a la carnicería de tu barrio, sepas exactamente qué pedir y cuánto debe pesar lo que te llevás a tu casa.
Los consejos de oro de Marito Laurens, el carnicero influencer de El Palomar
¿Qué es lo que hace que todo el mundo comparta los videos de Marito Laurens? Básicamente, que te enseña a ahorrar. En sus reels, este influencer del Oeste detalla los «cortws económicos» que rinden igual que los caros. Por ejemplo, te explica por qué llevar una palomita en lugar de un peceto para el vitel toné, o cómo la aguja puede ser tan tierna como el ojo de bife si sabés cómo cortarla.
Para Marito Laurens, el carnicero influencer de El Palomar, la carnicería es un arte de observación. Él recomienda siempre mirar la grasa: si es blanca, la vaca es joven y la carne será tierna; si es amarilla, mejor seguir de largo. Estos «tips» han transformado la forma en que miles de personas se paran frente al mostrador. Ya no es una relación de desconfianza, sino de conocimiento compartido gracias a la generosidad de Marito Laurens.
Además, su vínculo con El Palomar es inquebrantable. A pesar de su fama nacional y de sus apariciones en programas de televisión, sigue atendiendo en su zona, manteniendo esa esencia de barrio que lo hace creíble. La gente viaja desde otros partidos del Gran Buenos Aires solo para sacarse una foto con Marito Laurens, el carnicero influencer de El Palomar y, de paso, llevarse un kilo de asado cortado por tu «carnicero amigos».
Marito Laurens y el impacto en la cultura popular argentina
Más allá de la carne, Marito Laurens representa una nueva forma de comunicación. Es el experto que no te mira desde arriba, sino que te habla de igual a igual. Su estilo, lleno de gestos y frases pegadizas, lo ha llevado a colaborar con marcas y a ser invitado a los eventos más importantes del país. Sin embargo, para sus seguidores, sigue siendo el mismo: Marito Laurens, tu carnicero amigo.
En un mundo lleno de filtros y vidas perfectas, la propuesta de Marito Laurens es refrescante. Es un hombre que trabaja con las manos, que conoce el oficio desde abajo y que decidió usar la tecnología para empoderar al vecino. Hoy, gracias a Marito Laurens, muchos argentinos entran a la carnicería con más confianza, sabiendo que tienen un aliado detrás de la pantalla que ya les avisó qué hay que mirar antes de sacar la billetera.





