Un día como hoy Menem firmaba los indultos. A 35 años de los decretos que marcaron un quiebre en la historia democrática, un repaso por la decisión de Carlos Menem de perdonar a los máximos responsables de la última dictadura y a líderes de organizaciones armadas bajo la consigna de una «reconciliación nacional» que intentó borrar el camino de la justicia.
En diciembre de 1990, bajo el polémico argumento de la “reconciliación nacional”, el entonces presidente Carlos Saúl Menem firmó los decretos que devolvieron la libertad a los máximos responsables de la última dictadura cívico-militar en Argentina. A 35 años de aquel «Día de los Inocentes», recordamos cómo el gobierno de turno intentó borrar, mediante la pluma, las condenas históricas del Juicio a las Juntas.
Un día como hoy Menem firmaba los indultos: El camino hacia la impunidad: 1989 y 1990

La estrategia de Menem no fue un hecho aislado, sino un proceso dividido en dos etapas clave que buscaron cerrar por decreto una de las heridas más profundas de la historia argentina:
- Octubre de 1989: Se firmaron los primeros cuatro decretos (1002 al 1005). Estos beneficiaron a 300 personas, incluyendo militares procesados que no habían sido alcanzados por las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, y a líderes de organizaciones armadas.
- Diciembre de 1990: El 28 de diciembre, Menem completó el plan con seis nuevos decretos. Esta vez, el perdón alcanzó a las cúpulas militares condenadas en 1985 y a figuras civiles clave del terrorismo de Estado.
Los beneficiados por el perdón presidencial
A través de estos decretos, recuperaron su libertad figuras que habían sido condenadas por crímenes de lesa humanidad, secuestros y torturas:
| Grupo | Figuras Indultadas |
| Excomandantes | Jorge Rafael Videla, Emilio Massera, Roberto Viola y Armando Lambruschini. |
| Otros Represores | Ramón Camps, Ovidio Riccheri y Carlos Guillermo Suárez Mason. |
| Civiles | José Alfredo Martínez de Hoz (exministro de Economía). |
| Organizaciones Armadas | Mario Firmenich (líder de Montoneros). |
Un día como hoy Menem firmaba los indultos
La «Teoría de los Dos Demonios» como bandera
Menem justificó estas medidas bajo la premisa de equiparar la violencia estatal con la de las organizaciones armadas. El cinismo de la medida llegó al punto de incluir en los indultos a dieciséis personas desaparecidas, intentando pacificar un país a costa del olvido y la impunidad.
Mientras los sectores del poder aplaudían en la Casa Rosada, miles de ciudadanos, junto a organismos de Derechos Humanos como Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, colmaron las calles. Estela de Carlotto definió aquel 30 de diciembre como «uno de los días más negros de la historia argentina».
El fin de la impunidad y el retorno de la justicia
El intento de imponer el olvido por decreto no fue definitivo. A partir de 2003, el panorama político y social cambió drásticamente:
- Anulación de leyes: El Congreso anuló las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.
- Inconstitucionalidad: En 2006, la Cámara de Casación Penal declaró que los indultos a criminales de lesa humanidad eran inconstitucionales, fallo ratificado por la Corte Suprema en 2010.
- Regreso a las celdas: Los juicios se reabrieron, las condenas debieron cumplirse y el país reafirmó que la verdadera paz solo se construye con Memoria, Verdad y Justicia.
Nota histórica: Los indultos de 1990 marcaron el auge de una época de frivolidad y desguace del Estado, pero también sembraron la semilla de una resistencia social que años más tarde lograría revertir la impunidad.
Los indultos firmados por Carlos Menem entre 1989 y 1990 beneficiaron a cerca de 300 militares. Debido a que la lista es muy extensa, los nombres suelen agruparse según el decreto y su relevancia en la estructura de la dictadura.
Un día como hoy Menem firmaba los indultos
Aquí tienes los nombres más importantes y los grupos beneficiados:
1. Los Excomandantes y Jefes de la Dictadura (Indultados en 1990)
Fueron los beneficiarios del Decreto 2741/90, que perdonó a quienes ya tenían condenas firmes del histórico Juicio a las Juntas de 1985:
- Jorge Rafael Videla (Expresidente de facto y jefe del Ejército).
- Emilio Eduardo Massera (Exjefe de la Armada).
- Roberto Eduardo Viola (Expresidente de facto y jefe del Ejército).
- Armando Lambruschini (Exjefe de la Armada).
- Orlando Ramón Agosti (Exjefe de la Fuerza Aérea).
- Ramón Camps (Exjefe de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, responsable de centros clandestinos).
- Ovidio Riccheri (Exjefe de la Policía de la Provincia de Buenos Aires).
2. Los Procesados por delitos de Lesa Humanidad (Indultados en 1989)
El Decreto 1002/89 benefició a 38 oficiales que todavía estaban siendo juzgados y no habían sido alcanzados por las leyes de Punto Final y Obediencia Debida:
- Albano Harguindeguy (Exministro del Interior).
- Reynaldo Bignone (Último presidente de facto).
- Luciano Benjamín Menéndez (Exjefe del III Cuerpo de Ejército, responsable de la represión en Córdoba).
- Santiago Omar Riveros (Exjefe de Campo de Mayo).
- Cristino Nicolaides (Exjefe del Ejército).
- Ramón Genaro Díaz Bessone (Ideólogo del plan represivo).
- Carlos Guillermo Suárez Mason (Apodado «El Carnicero del Olimpo»). Inicialmente excluido, fue indultado finalmente en 1990 por el Decreto 2746/90.
3. Los Mandos de la Guerra de Malvinas
El Decreto 1005/89 indultó a la Junta Militar que condujo el conflicto contra el Reino Unido, condenada por el Informe Rattenbach:
- Leopoldo Fortunato Galtieri.
- Jorge Isaac Anaya.
- Basilio Lami Dozo.
4. Los Militares «Carapintadas»
El Decreto 1004/89 perdonó a los oficiales que se habían levantado contra el gobierno democrático de Raúl Alfonsín en las sublevaciones de Semana Santa, Monte Caseros y Villa Martelli:
- Aldo Rico.
- Mohamed Alí Seineldín.
5. Militares Extranjeros
- José Nino Gavazzo (Militar uruguayo implicado en el Plan Cóndor).
Nota importante: En 2003, el Congreso declaró nulas las leyes de impunidad, y entre 2006 y 2010 la Justicia argentina declaró que estos indultos eran inconstitucionales para delitos de lesa humanidad. Esto permitió que la mayoría de estos militares (como Videla y Massera) volvieran a prisión o cumplieran arresto domiciliario hasta su muerte.
La carta de Albano Harguindeguy expresando su reconocimiento al Presidente Carlos Menem

Un día como hoy Menem firmaba los indultos
Los indultos de Carlos Menem también alcanzaron a numerosos integrantes de organizaciones armadas (principalmente Montoneros y el ERP). Al igual que con los militares, estas medidas se dividieron en dos etapas: la de 1989 (para procesados) y la de 1990 (para condenados).
Aquí tienes los nombres más relevantes:
1. El líder máximo: Mario Eduardo Firmenich

Fue el caso más emblemático entre los guerrilleros. Firmenich, jefe de Montoneros, no fue incluido en la primera tanda de 1989 porque ya tenía una condena firme de 30 años de prisión. Finalmente, fue indultado el 28 de diciembre de 1990 mediante el Decreto 2742/90.
2. La cúpula de Montoneros (Indultados en 1989)
El Decreto 1003/89 perdonó a líderes que tenían causas abiertas por asociación ilícita y diversos ataques:
- Fernando Vaca Narvaja: Miembro de la conducción nacional de Montoneros.
- Roberto Perdía: Otro de los jefes históricos de la organización.
- Oscar Raúl Bidegain: Exgobernador de Buenos Aires vinculado a la tendencia revolucionaria.
- Jorge Omar Lewinger y Osvaldo Raúl Lovey.
- Rafael Yacuzzi.
3. Otros nombres relevantes
Además de la cúpula, el beneficio alcanzó a intelectuales y militantes que estaban exiliados o procesados:
- Miguel Bonasso: Escritor y periodista (vinculado a la inteligencia de Montoneros).
- Juan Gelman: Reconocido poeta (militante de la organización).
- Adriana Puiggrós: Académica y política.
- Rodolfo Galimberti: Quien años más tarde se convertiría paradójicamente en socio comercial de empresarios cercanos al poder.
El caso de los «indultados desaparecidos»
Un dato macabro del Decreto 1003/89 es que incluyó a personas que, al momento de la firma, figuraban legalmente como procesadas pero que en realidad estaban desaparecidas o muertas a manos de la dictadura.
Entre ellas:
- María Antonia Berger: Sobreviviente de la Masacre de Trelew, desaparecida en 1979.
- Horacio Campiglia y Mónica Pinus de Binstock: Secuestrados en Brasil en 1980 en un operativo del Plan Cóndor.
Dato de contexto: A diferencia de los indultos a los militares por delitos de lesa humanidad (que fueron anulados), los indultos a los jefes guerrilleros se mantuvieron firmes en su mayoría, ya que la Corte Suprema consideró que sus delitos (aunque graves) no calificaban técnicamente como «crímenes de lesa humanidad» según el derecho internacional, al no haber sido cometidos desde el aparato estatal.
Un día como hoy Menem firmaba los indultos: Jorge Rafael Videla
La vida de Jorge Rafael Videla después de la dictadura fue un constante péndulo entre la cárcel, la libertad por decreto y el regreso definitivo a prisión. Fue el primer dictador argentino en morir condenado y tras las rejas.
Aquí tienes los hitos de sus últimos años:
1. El breve período de libertad (1990–1998)
Tras ser condenado a reclusión perpetua en 1985, Videla solo cumplió cinco años de cárcel antes de ser beneficiado por el indulto de Carlos Menem en 1990. Durante esos años, vivió en su departamento del barrio de Belgrano, aunque era frecuentemente repudiado con «escraches» de organizaciones de derechos humanos cuando intentaba circular por la vía pública.
2. El regreso a prisión por el robo de bebés (1998)
Su impunidad se rompió en 1998. El juez Roberto Marquevich ordenó su detención por el plan sistemático de apropiación de menores, un delito que, por ser considerado un crimen de ejecución continua (los niños seguían sin su identidad), no estaba cubierto por los indultos ni por las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.
- Debido a que tenía más de 70 años, obtuvo el beneficio del arresto domiciliario, el cual mantuvo durante una década.
3. Anulación de indultos y cárcel común (2008–2012)
Con la llegada del kirchnerismo y la reapertura de las causas, su situación empeoró legalmente:
- 2008: Perdió el beneficio del arresto domiciliario y fue trasladado a una celda en la guarnición militar de Campo de Mayo.
- 2010: La Corte Suprema ratificó la inconstitucionalidad de sus indultos. Ese mismo año, fue condenado nuevamente a prisión perpetua en Córdoba por el fusilamiento de 31 presos políticos.
- 2012: Recibió otra condena de 50 años de prisión por el robo de bebés.
4. Muerte en Marcos Paz (2013)
Videla murió el 17 de mayo de 2013, a los 87 años, en una celda común del Penal de Marcos Paz.
- Causa: Falleció por un paro cardiorrespiratorio derivado de una hemorragia interna provocada por una caída que había sufrido días antes en la ducha.
- Final: Murió sin mostrar arrepentimiento, reivindicando hasta el último día el accionar de la dictadura ante los tribunales. Fue enterrado de forma privada en un cementerio de Pilar, sin honores militares, dado que había sido destituido de su grado de General años atrás.
Un día como hoy Menem firmaba los indultos: Mario Eduardo Firmenich
La vida de Mario Eduardo Firmenich después de la lucha armada y los indultos ha sido radicalmente distinta a la de los jefes militares, transcurriendo principalmente en el exilio académico y manteniendo un perfil público bajo pero polémico.
Aquí tienes los puntos clave de su trayectoria:
1. El camino a la condena y el indulto
Firmenich fue capturado en Brasil en 1984 y extraditado a la Argentina. En 1987 fue condenado a 30 años de prisión por el secuestro de los hermanos Born y el asesinato de dos personas durante ese operativo.
- A diferencia de otros miembros de la cúpula de Montoneros, él no fue liberado en la primera tanda de indultos de 1989.
- Recuperó la libertad el 28 de diciembre de 1990 gracias al Decreto 2742/90 firmado por Menem.
2. Exilio académico en España
Tras salir de la cárcel, Firmenich se alejó de la política activa en Argentina y se radicó en Barcelona, España. Allí se volcó a la vida universitaria:
- Se doctoró en Economía en la Universidad de Barcelona.
- Durante años se desempeñó como profesor de Economía en diversas instituciones españolas.
- Publicó libros técnicos y ensayos sobre modelos económicos, alejados de su pasado guerrillero, aunque ocasionalmente escribía artículos de opinión sobre la situación argentina.
3. El intento de reapertura de sus causas
A diferencia de los militares, cuyas leyes de impunidad fueron anuladas por tratarse de crímenes de Estado (lesa humanidad), los indultos a Firmenich y otros jefes guerrilleros permanecieron vigentes.
- En varias ocasiones, familiares de víctimas de Montoneros y sectores civiles intentaron que sus delitos fueran declarados de lesa humanidad para poder juzgarlo nuevamente.
- Sin embargo, la justicia argentina ha sostenido mayoritariamente que los delitos cometidos por organizaciones civiles no encuadran en esa categoría internacional, lo que mantuvo su indulto blindado legalmente.
4. Actualidad en Nicaragua
En los últimos años, su nombre volvió a los titulares debido a su estrecha relación con el gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua:
- Se desempeña como asesor del gobierno nicaragüense en temas económicos.
- En 2023, se conoció que el régimen de Ortega le otorgó la nacionalidad nicaragüense y que percibe un salario del Estado como asesor de la presidencia.
- Ha participado como observador en elecciones de ese país, defendiendo la legitimidad del gobierno de Ortega frente a las críticas internacionales.
5. Postura histórica
A sus 76 años, Firmenich no ha realizado una autocrítica pública que satisfaga a la sociedad argentina. Si bien ha reconocido que la violencia fue un error estratégico en democracia, suele justificar el accionar de su organización como una respuesta al contexto histórico de la época, manteniendo una visión que todavía genera fuertes divisiones en el país.

El fin de la impunidad: El camino a la justicia (2003-2010): De Néstor Kirchner a Cristina Fernández
Aunque los indultos de Menem buscaron cerrar la historia por decreto, el reclamo social y el cambio de paradigma político lograron revertirlos años después. En 2003, el Congreso de la Nación dio el primer paso al declarar la nulidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.
Poco después, la Justicia comenzó a declarar la inconstitucionalidad de los indultos caso por caso. El proceso culminó el 31 de agosto de 2010, cuando la Corte Suprema de Justicia ratificó que los perdones presidenciales para crímenes de lesa humanidad eran nulos de toda nulidad. Gracias a esto, los genocidas regresaron al banquillo de los acusados y terminaron sus días en cárceles comunes.
Recuadro: El gesto que cambió una era
El día que bajaron los cuadros El 24 de marzo de 2004 ocurrió uno de los actos más simbólicos de la democracia argentina. En el Colegio Militar de la Nación, el entonces presidente Néstor Kirchner le ordenó al jefe del Ejército, Roberto Bendini: «Proceda». Acto seguido, se retiraron de la pared los retratos de los dictadores Jorge Rafael Videla y Reynaldo Bignone. Ese gesto marcó el fin definitivo de la doctrina de la «reconciliación» y el inicio de una política de Estado basada en la Memoria, Verdad y Justicia.
El pulso de la calle: El «No» al indulto
Mientras Menem hablaba de pacificación desde los despachos de la Casa Rosada, la Plaza de Mayo hervía de indignación. El 30 de diciembre de 1990, bajo un sol abrasador, más de 60.000 personas se movilizaron para decirle «No» al perdón de los genocidas.
«Es un día de luto para la democracia», declaraba una joven Estela de Carlotto entre la multitud. Aquella marcha demostró que la memoria de un pueblo no se borra con una firma en el Boletín Oficial.
El peso del tiempo y la terquedad de la memoria (por Andrés Llinares)
Treinta y cinco años después de que una pluma intentara tachar la palabra «Justicia» de los expedientes, el eco de aquel diciembre de 1990 nos sigue hablando. Los indultos fueron, en su momento, una bofetada de silencio en medio de una fiesta de espejismos y frivolidad; un intento de decretar el olvido como si la memoria fuera un trámite administrativo y el dolor, un residuo del pasado.
Pero la historia argentina demostró que la verdad no sabe de decretos ni la justicia entiende de calendarios políticos. Lo que nació como un perdón solitario y cínico, terminó derrumbándose frente a la persistencia de quienes nunca dejaron de caminar la Plaza. Porque el olvido es una sombra que retrocede cuando la memoria se vuelve colectiva.
Al final, no hubo reconciliación sin verdad, ni paz sin condena. Hoy, los nombres de aquellos indultados descansan en el sitio que la historia reserva para quienes traicionaron la dignidad humana: el de la sentencia firme y el repudio eterno. El papel de los decretos se volvió polvo; el grito de «Nunca Más», en cambio, se hizo piedra.
Lecturas Recomendadas
[La historia del Juicio a las Juntas:] El proceso que asombró al mundo en 1985 y sentó precedente internacional.
[¿Quién fue Julio Strassera?] Retrato del fiscal que inmortalizó la frase «Nunca Más».
[El robo de bebés en dictadura:] El delito que permitió volver a detener a Videla a pesar de los indultos.
Un día como hoy Menem firmaba los indultos
Argentina, 1985 es una de las películas más importantes del cine argentino reciente. Dirigida por Santiago Mitre y protagonizada por Ricardo Darín y Peter Lanzani, la obra retrata un momento fundamental de la historia democrática: el Juicio a las Juntas Militares.
Aquí te cuento los aspectos más destacados para entender su impacto:
1. La trama central
La película se centra en la labor del fiscal Julio César Strassera (Darín) y su joven adjunto Luis Moreno Ocampo (Lanzani). En un clima de extrema tensión y amenazas constantes, deben reunir las pruebas y testimonios para acusar a los máximos líderes de la última dictadura militar por crímenes de lesa humanidad.
Un punto clave es la formación de un equipo jurídico integrado por jóvenes inexpertos, ya que los abogados consagrados no querían o no se atrevían a participar en un juicio tan peligroso.
2. El tono y el estilo
A diferencia de otros dramas históricos que pueden ser muy solemnes o pesados, Argentina, 1985 tiene características muy interesantes:
- Humor inteligente: Utiliza momentos de humor (especialmente a través de la personalidad de Strassera) para aliviar la tensión.
- Thriller judicial: Se siente como una carrera contra el tiempo, manteniendo el suspenso incluso si ya conocés el desenlace histórico.
- Fidelidad histórica: Muchas de las escenas del juicio utilizan las palabras exactas que se dijeron en la vida real, incluyendo el icónico discurso del «Nunca Más».
3. El impacto y reconocimientos
La película no solo fue un éxito de taquilla en Argentina, sino que tuvo un recorrido internacional brillante:
- Ganadora del Globo de Oro a la Mejor Película en Lengua No Inglesa.
- Nominada al Oscar como Mejor Película Internacional.
- Ganadora del Premio Goya a la Mejor Película Iberoamericana.
4. ¿Por qué es importante verla?
Más allá de lo cinematográfico, la película cumplió una función social:
- Memoria: Acercó este hecho histórico a las nuevas generaciones que no vivieron el juicio.
- Justicia civil: Destaca que el juicio fue realizado por tribunales civiles, algo inédito en el mundo en aquel momento para juzgar a dictadores militares salientes.





