Murió Kshamenk, la orca criada en cautiverio en Mundo Marino
Kshamenk, la orca de Mundo Marino desde principios de los años 90, murió este domingo a las 7 de la mañana. Según informó la institución, el fallecimiento se produjo como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio. Las circunstancias y causas específicas aún se encuentran bajo análisis, aunque indicaron que el cuadro estaría vinculado a su edad avanzada.
Kshamenk había sido rescatado en 1992, cuando era un cachorro, tras un varamiento en la Ría de Ajó, en la provincia de Buenos Aires. En aquel momento, vecinos de la zona alertaron sobre la presencia de varios animales encallados, pero al llegar al lugar los rescatistas encontraron únicamente a una orca en estado crítico. Los intentos de reinserción en el medio natural no tuvieron éxito debido a su frágil condición física, por lo que, con autorización de las autoridades nacionales, fue trasladado a las instalaciones de Mundo Marino para recibir atención veterinaria.
Desde entonces, el animal permaneció bajo cuidado humano durante más de 33 años, en un entorno artificial y alejado de su hábitat natural. De acuerdo con la información oficial, durante ese tiempo recibió monitoreo sanitario permanente por parte de veterinarios y personal especializado.
La institución explicó que uno de los factores que impidió su liberación fue la imposibilidad de que el animal desarrollara conductas básicas de supervivencia propias de las orcas en libertad. Estos cetáceos viven en grupos sociales complejos, generalmente matriarcales, donde las crías aprenden a cazar y a interactuar con el entorno acompañadas por su grupo familiar. Al haber sido separado tempranamente de ese contexto, Kshamenk no contaba con las herramientas necesarias para sobrevivir en el océano.
Mundo Marino indicó que la expectativa de vida de la orca fue similar al promedio estimado para machos de su especie en estado silvestre, que ronda los 30 años. No obstante, organizaciones ambientalistas y especialistas en conservación marina han cuestionado históricamente el cautiverio de cetáceos con fines de exhibición y entretenimiento, señalando los impactos físicos y conductuales que implica mantener animales de gran porte e inteligencia en espacios reducidos.
Tras la muerte de Kshamenk, el parque informó que continuará con tareas educativas y de conservación a través de su fundación.





