Por iniciativa de la concejal de Morón Leticia Guerrero, integrante de Fuerza Patria
El proyecto de Ley que lleva el nombre de Ema, una adolescente de casi 16 años que se suicidó luego de ser víctima de la difusión de un video de ella con contenido sexual íntimo sin su consentimiento. La ley busca establecer políticas públicas, acciones y herramientas que promuevan y fortalezcan el derecho a la educación digital libre de violencias en todos los niveles y modalidades del sistema educativo nacional.
Un compañero de 14 años del Colegio Mariano Moreno difundió un video íntimo de Ema en grupos de WhatsApp sin su consentimiento. A pesar de sus desesperados intentos por detener la propagación de las imágenes, la difusión continuó, sumiéndola en una profunda angustia.

Fuerza Patria dijo en el Concejo Deliberante a través de la concejal Leticia Guerrero: «impulsamos esta iniciativa, que contó con la presencia de la diputada nacional Mónica Macha, reafirmando nuestro compromiso con la protección de las juventudes y la prevención de la violencia digital».
Pero si bien desde Prensa del Concejo Deliberante dijeron que la sesión «tuvo la presencia y testimonio de familiares y allegados de Ema Bondaruk«, en realidad estuvo nada más ni nada menos la madre. Banalizar estos temas son justamente lo que los causan.
Así que no solo estuvo Mónica Macha, quién impulsó el proyecto en la Cámara de Diputados de la Nación y logró su aprobación. También estuvo Laura Sánchez, la mamá de la víctima, en el Concejo Deliberante que aprobó por unanimidad la adhesión a la Ley Ema.

«Este proyecto, que lleva el nombre de una adolescente de 16 años que se suicidó tras la difusión no consentida de un video íntimo, busca crear políticas públicas para entornos digitales seguros y educación libre de violencias», dijo Leticia Guerrero.
El proyecto (que se explica más abajo), que a su vez es una guía, intenta garantizar entornos digitales seguros, promover el uso responsable de las tecnologías, contribuir al desarrollo integral de niñas, niños, adolescentes y jóvenes y acompañar a las escuelas en el abordaje de una problemática cada vez más frecuente y compleja, ofreciendo un marco de referencia para la intervención, brindando orientaciones prácticas para la prevención, la detección y el acompañamiento de situaciones vinculadas a este tipo de violencia digital.
Un caso concreto justamente es el que afectó Ema Bondaruk. La difusión de fotos y videos íntimas no consentido es uso no adecuado de la tecnología.
- El 24 de agosto de 2024, Ema Bondaruk se quitó la vida. 24 horas antes un compañero había difundido imágenes sin su consentimiento.
- Laura Sánchez, su madre, se presentó en el Congreso con un proyecto de ley y una guía de prevención de violencia digital para las escuelas.
- Se va a cumplir un año del suicidio de Ema. El día anterior un compañero había compartido en redes sociales un video íntimo de ellos manteniendo relaciones sexuales. Las imágenes se viralizaron y fue demasiado para Ema que decidió quitarse la vida en la habitación de su casa de Longchamps, Almirante Brown. Laura, su mamá, había salido a comprarle unas galletitas.
- Un año después, Laura Sánchez se presentó ante el Congreso de la Nación, acompañada por legisladores y expertas en violencia digital intentando impulsar una ley para prevenir y abordar esta problemática en las escuelas de todo el país.
- «Soy la mamá de Ema Bondaruk. El 23 de agosto del año pasado se difundía un video con imágenes íntimas de Ema, sin su consentimiento, claro. Y esto ocurría en el horario escolar, y entre pares, y 24 horas después Ema se quitaba la vida», dijo Laura en el Congreso de la Nación.
«En ese momento sus amigos, muchos de los cuales hoy están acá sentados, su familia, y todos lo que la amamos éramos atravesados por un profundo dolor, un dolor jamás imaginado. Mi vida, nuestras vidas, cambiarían para siempre. Un clic había destruido todo lo que teníamos, un clic había dejado truncos mil sueños que mi hija tenía por delante«, siguió.
«La vida me ponía de cara a la violencia digital de género, nunca la había oído nombrar, nunca. Entonces, después, en mis largas noches de desvelo empecé a leer, quería saber qué era esto de la violencia digital que se había cobrado la vida de mi hija. Y así supe que no le había pasado solo a Ema», afirmó.
Y continuó: «Lo que le pasó a Ema nos enfrenta como sociedad a mirar la problemática, que es real, que lo virtual es real y que nos atraviesa a todos. Sabemos que la franja etarea más vulnerable es la de los adolescentes. Necesitamos políticas públicas con derechos en entornos digitales urgente. Hoy puedo ponerlo en palabras porque entiendo de lo que estoy hablando, hace un año atrás no tenía idea de qué se trataba. Sucedió así y no tiene que volver a suceder».
Habló del abrazo que se dio el año pasado, en octubre, con Olimpia Melocon. Olimpia tenía 18 años cuando su novio subió a Facebook videos íntimos en los que se la veía desnuda. En su ciudad, Huauchinango, Puebla, centro de México, nadie habló de otra cosa durante mucho tiempo. Olimpia se encerró meses en su habitación. Intentó suicidarse tres veces. En 2021, la Revista Time la consideró una de las 100 personas más influyentes del mundo: había logrado que en todo México rigiera una ley contra el acoso y la violencia digital, la Ley Olimpia.
«Ahí, ese día con Olimpia empezamos a soñar con una guía y vi un destello de luz en medio de tanta oscuridad. Este proyecto de ley, a mi entender de mamá, es un paso crucial, es un gran avance, porque es urgente educar, porque es fundamental para prevenir», dijo Laura.
«Ayer pensaba que cuando Ema nació le dio un sentido a mi vida, aquel 4 de octubre de 2008, desde entonces todo giró en torno suyo. Los hijos dan ese sentido de vida. Cuando se nos muere un hijo la vida pierde sentido completamente, se convierte en un sinsentido total. Sin embargo, después de contar al mundo lo que había pasado con Ema supe que una pérdida tan grande y valiosa no podía ser en vano», aseguró.
Y pidió que «la ley sea un hecho y la guía sea abrazada por todas las escuelas, porque tal vez esta guía salva una vida. Y si podemos educar, concientizar, tal vez salvemos más de una vida. Entonces sí habremos logrado que la muerte de Ema no sea en vano y que no haya más Emas».
Olimpia Coral Melo también estuvo este lunes en el Congreso: «Me encontré con una mamá completamente destrozada, una mamá que se preguntaba por qué la escuela no había tenido ninguna reacción, una mamá que se preguntaba por qué ella no había llegado antes».
«Esta guía va a ser la primera herramienta en toda América Latina que está centrada en la prevención de la violencia digital. Es la primera y la vamos a llevar a otros países. Ema quedó en la historia, y no va a quedar en la historia como una mujer a la que arrebató la violencia digital sino como una ley, un instrumento de prevención y acción, para que no haya ni una Ema más en Argentina ni en América Latina. Que viva Ema», concluyó.
Proyecto de ley y guía
«Sin duda, los entornos digitales pueden convertirse en espacios inseguros y peligrosos, entendiendo que no podemos intervenir frente a lo desconocido, es que proponemos la creación del “Programa Nacional de Prevención de la violencia sexual digital en ámbitos educativos”, con el objetivo de brindar herramientas a las escuelas para fortalecer el derecho a la educación digital libre de violencias», se lee en los fundamentos del proyecto de ley, que lleva la firma de la diputada Mónica Macha.
«Las violencias digitales como el acoso sexual digital, la difusión no consentida de contenidos íntimos, de desnudez o la producción, financiación, ofrecimiento, comercialización, publicación, facilitación, divulgación o distribución de material de abuso sexual o explotación sexual infantil, y las amenazas o extorsiones con la difusión de este tipo de material, junto con las otras violencias digitales como el ciberbullying, la suplantación de identidad, el doxxing, son una problemática social y una forma de violencia sobre todo por cuestiones de género que, en su mayoría, los manuales de convivencia escolar no contemplan», sigue.
El Proyecto de Ley y la Guía se suman a una propuesta integral sobre violencia digital que incluye la sanción de Ley Olimpia y la lucha para conseguir Ley Belén, además de proyectos sobre hostigamiento y suplantación de identidad en entornos digitales.
La Ley Olimpia en Argentina fue promulgada el año pasado como ley 27.736. Busca proteger los derechos digitales de las personas, especialmente las mujeres, y combatir la violencia digital. Esta ley incorpora la violencia digital como una modalidad de violencia de género dentro de la Ley 26.485 de Protección Integral a las Mujeres. La ley establece medidas para proteger la dignidad, reputación e identidad en espacios digitales, incluyendo la posibilidad de que los jueces ordenen la eliminación de contenidos que generen violencia digital en plataformas.
La Ley Belén incorpora este tipo de delitos al Código Penal, con penas de tres meses a dos años y multas. La ley se llama así por Belén San Román. Tenía 25 años y era policía de la Bonaerense, en el Comando de Patrulla Rural, de Bragado. Tenía dos hijos de 2 y 8 años. Conoció a Tobías Villarruel, con quien empezó una relación hasta qué él difundió un video íntimo, que se viralizó por todo Bragado y llevó a que Belén terminara suicidándose.





