Argentina Día de la Bandera
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Argentina Día de la Bandera: Falsa construcción de nación. Manuel Belgrano, un abogado devenido en militar, creó la bandera que representaba no al país que aún no existía sino al Ejército Grande a punto de enfrentar al Ejército Español.

Argentina Día de la Bandera: Falsa construcción de nación. Los colores fueron azul y blanco y no celeste y blanco. Pero los vencedores de Pavón, Bartolomé Mitre, Domingo Faustino Sarmiento, la llevaron al celeste como el cielo, como el color del partido liberal, contrario al partido colonial, pero muy lejos del azul profundo de Belgrano.

(por Andrés Llinares).- No que quiero quedarme con ese Manuel Belgrano solo creador de una bandera que no fue nacional, con colores que él no puso, con sus cuadros en los colegios cruzado de piernas como si fuera un metrosexual.

Me quiero quedar con el joven especializado en economía que sin saber pelear, comandó soldados desde las Invasiones Inglesas hasta todo un Ejército, el del Norte por la Independencia para morir pobre y solo en la ciudad de la furia que jamás le agradeció su entrega.

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No me quiero quedar con otro Belgrano, no me quiero quedar con una Argentina que se puede definir porque tiene la calle más larga, el río más ancho y las minas más lindas del mundo. No quiero pensar Argentina como el dulce de leche, el colectivo, la soda, los alfajores, las huellas digitales, los dibujos animados, la jeringa descartada, la birome, el mate y el asado.

Esa es la Argentina costumbrista. No de los cinco sentidos y tres dimensiones. La Argentina real.

No quiero pensar Argentina por lo que inventamos, por lo que hicimos, por lo que logramos, sino por nuestra identidad aún sin definir.

No quiero pensarla como me la ensañaron. Quiero pensarla como en realidad es Argentina que son muchas dentro de una.

Una argentina de peones rurales y trabajadores donde ni el peón ni el trabajador es el símbolo nacional sino el gaucho pendenciero, alcohólico, racista, vago y asesino llamado Martín Fierro.

El Martín Fierro es el libro de un escritor fracasado como José Hernández que tuvo un solo acierto: editarlo justo en la Argentina de la inmigración.

En esta Argentina que siempre se maneja por lo que no es y no sabe qué quiere ser, la inmigración marcó lo que la aristocracia nacida de la conquista roquista llamó el ser nacional.

El ser nacional es el propietario de la tierra. No lo es es ni el gaucho ni la montonera, ni Manuel Dorrego ni Juan Manuel de Rosas, ni los anarquistas ni los socialistas, ni los negros, ni los cabecitas niegras, ni la juventud.

El ser nacional, el verdadero argentino, es dueño de tierras, administra bienes, y no tiene gauchos en sus campos sino peones.

Porque peones tiene el Rey, tiene la Reina, tienen los Alfiles. Y el gaucho es malandra, mujeriego, alcohólico, jugador y vago. O sea, alguien imposible de manejar. Por eso el peón sumiso, diestro en las herramientas, callado y prolijo es mucho más que el gaucho pendenciero.

Nada mejor que el Martín Fierro y el gaucho vago para que la aristocracia pase ser sujeto de la historia, clase ilustrada y trabajadora, capaz de dirigir el destino histórico de la Patria.

Porque es justamente el propietario de tierras a sangre y fuego el verdadero malandra y necesita descargar la culpa, la irresponsabilidad, la falta de capacidad y toda su ignorancia en el otro. El gaucho de José Hernández, el gaucho Martín Fierro, el pendenciero, borracho y mujeriego, es el mejor relato que encuentra cuando quiere instalarse como clase indiscutible.

Los dueños de tierra no hacen ninguna revolución. La revolución ya esta hecha. La hizo el General Julio A. Roca cuando repartió las tierras ganadas a los indios que fueron aniquilando desde Buenos Aires hasta Chubut.

No crearon nada, no inventaron nada, no se les cayó una idea, no planificaron un país, no les interesó jamás la producción argentina y se dedicaron a sacar del camino a todos aquellos que no lograban disciplinar.

Estados Unidos no es Michael Jordan, ni Europa es Zinedine Zidane, ni Asia es Kung Fú.

No tengo porqué pensar que Argentina es la Selección Masculina de Fútbol, Juan Manuel Fangio, Guillermo Vilas o Lionel Messi.

Si Estados Unidos es la libertad (para ellos claro, pero es lo que promueven), Europa la democracia y Así la tradición, la pregunta sin respuesta entonces es qué es Argentina, ¿sólo el celeste y blanco?

No quiero que me hagan pensar que porque tenemos una bandera somos una Nación. Quiero ser una Nación porque tenemos una identidad, porque representamos valores ante el mundo, porque somos garantía de algo, porque nosotros, sus habitantes, tenemos obligaciones, sí, pero derechos y podemos exigir hasta obtener una respuesta. Quiero mi bandera, amo a Belgrano. Pero también quiero una Nación para esa bandera, por ese Belgrano.

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