El escenario político 2019 como rompecabezas de la historia

Macri Massa Cristina

El escenario político 2019 como rompecabezas de la historia. Repasemos los escenarios como fragmentos. La historia los encaja. Pero la historia es humana, es de esta tierra. Se arrastra, rapta, da brincos, retrocede, avanza y zigzaguea, okey, pero la hacen los los hombres y mujeres de este mundo.

(por Andrés Llinares).- El triunfo de Jair Bolsonaro alegró a pocos. De todos los pocos que alegró, la mayoría adhiere al Gobierno del Presidente Mauricio Macri. El razonamiento es así: Si ganó Bolsonaro, Macri esta en el buen camino y vuelve a ganar. O sea, verdadero más predicción, igual a verdadero. No resiste lógica.

Cristina Fernández no tuvo excelente relación con Lula Da Silva. Pero Lula Da Silva y Cristina Fernández están unidos en Argentina por la exterioridad al denominado movimiento nacional y popular. Aquellos que no creen ni  en Lula ni en Cristina, piensan que están unidos. El resto no.

El Gobierno de Lula fue corrupto. La corrupción es excluyente a la izquierda. Si se es de izquierda y corrupto, la contradicción es objetiva. Y tarde o temprano estalla. Como es objetiva, estalla de afuera hacia adentro.

El peronismo es potente. Puede frenar cualquier avance del capitalismo globalizado. Pero perdió capacidad de definición. Un solo caso como ejemplo: La Ley de Medios.

El peronismo perdió definición porque erosionó la base de representación. El peronismo generó inclusión. Pero no produjo más trabajo. Esta contradicción no la sutura movimiento alguno actual en la escena política.

Tener récord de consumo y hospitales sin terminar no significa que un país sea rico. Este argumento se cae sin siquiera llegar a un traducción dentro de la lógica lingüística.

Frente a Mauricio Macri toda la oposición quiere la unidad. La unidad siempre y cuando la conduzca.

Hay un argumento que sigue vigente: Con Cristina no alcanza. Ese argumento lo repiten las minorías que no quieren acordar con Cambiemos pero quieren que Cristina no conduzca. Un imposible.

Hoy las mayorías y minorías están divididas por intereses personales. Si a Cristina Fernández le dan las encuestas para pelear contra el Presidente Mauricio Macri y junto a Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey le sobra, el problema es interno.

Si el problema es interno, quiere decir que no es producto del Presidente Mauricio Macri.

Ningún factor externo ordena un proyecto interno.

Hoy se puso de moda la palabra traicionar. Todos hablan de traición en un mundo sin lealtad. La lealtad es un concepto que tiene origen en lo material. Por eso traición no es antónimo de lealtad.

Para saber de qué se trata la pobreza hay que leer Artista, Locos y Criminales de Osvaldo Soriano. No es un gran libro. Pero logra transmitir todos los componentes de la incertidumbre humana. Sobre todo el capítulo dedicado a Mario Soffici. A uno le dan ganas de llorar.

A cualquier periodista lo rechazan de la organización política que sea porque no es funcional al interés del partido. Redactores sobran. El gobierno no es de sabios. La clase política no está preparada por escuchar. Pensar no es lucrativo. Hoy la gente cita series de TV. Es así el mundo del Siglo XXI.

Cinco distritos federales argentinos tiene gravitación electoral, en la elección del Presidente de la Nación: Capital Federal, Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza. En total, suman el 66,25% del Padrón Nacional.

En la Provincia de Buenos Aires vive el 37,01% del Padrón Nacional. En la de Córdoba, el 8,68%; en la de Santa Fe, el 8,36%; en Capital Federal, el 7,95% y en Mendoza, el 4,25%.

De los cinco distritos, tres están en manos de Cambiemos: Buenos Aires, Capital Federal y Mendoza. Cambiemos gobierna territorio donde vive el 49,21% del Padrón Electoral Nacional. Para ganar la elección nacional en primera vuelta, tiene que recibir menos del 100% de todos esos votos.

Como cada distrito es federal y único, tiene autonomía electoral. Puede o no sumarse al Cronograma Electoral Nacional. El que se suma, es porque tiene y quiere un proyecto nacional. El que no, asegura su provincia. Alambrar por dentro la una provincia quedarse a vivir ahí.

Manuel Belgrano murió tan pobre que su hermano Miguel tuvo que desarmar la cómoda que tenía, extraerle el mármol y mandar a tallar la frase que acompaña la tumba del creador de la Bandera Nacional.

Manuel Belgrano hubo uno solo. También hubo un solo Martín Miguel de Güemes. Y el que salvó al General José de San Martín terminó muerto. Se llamó Juan Bautista Cabral.

Hay analistas que dicen que Cristina cuenta con el respaldo político de las principales provincias. Así que no saben dónde quedan las provincias. Ni su historia, ni sus diferencias históricas con Buenos Aires, ni cuántos habitantes tienen y de esos habitantes, cuántos votan.

En Santa Cruz, que gobierna la hermana del ex Presidente Néstor Kirchner, vive el 0,74% del Padrón Nacional Electoral. Es la anteúltima provincia Argentina en peso electoral. Por debajo, esta Tierra del Fuego.

Menem fue Presidente de la Nación y logró su reelección presidencial con la Reforma de la Constitución Nacional. Provenía de la Provincia de La Rioja. En La Rioja vota el 0,84% del Padrón Nacional.

Macri ganó gracias a una provincia peronista: Córdoba. Córdoba y Buenos Aires son incompatibles.

Raúl Alfonsín vivía en Ciudad de Buenos Aires cuando fue electo Presidente. Carlos Menem en La Rioja. Fernando de La Rúa en Ciudad de Buenos Aires. Eduardo Duhalde en Provincia de Buenos Aires. Néstor Kirchner en Santa Cruz. Cristina Fernández en Ciudad de Buenos Aires. Mauricio Macri en Ciudad de Buenos Aires.

Por el momento da así: Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires, La Rioja y Santa Cruz.

Si la peronismo hoy lo llaman movimiento popular es para evitar un anacronismo. A nadie le gusta demasiado llamarlo PJ.

Nadie que sea peronista tiene miedo a los matices. El peronismo piensa en un partido de masas. El resto, en el partido de cuadros. Los partidos de masas, conviven con sectores contradictorios, al igual que las masas. En un partido de masas hay liberales, conservadores y progresistas. Los une lo popular. Lo sella lo nacional.

La Cámpora es la agrupación de Cristina. Y es eso. Una agrupación. Por fuera de La Cámpora, esta Unidad Ciudadana. Por fuera de Unidad Ciudadana, esta el Movimiento Popular. Y por fuera del Movimiento Popular esta la Nación.

Conectar los intereses populares con los nacionales es la herida sin suturar. Parece un viaje sin fin.

El 20 de junio de 1870 Julio Verne terminó de dar a conocer 20 mil leguas de viaje submarino. Y en 1966,  John Lennon dio a conocer la canción Submarino Amarillo.

Julio VerneJohn Lennon tuvieron más suerte que toda la Argentina junta. Pero a Julio Verne le fue peor que Francia y a John Lennon ni que hablar que tan mal le fue comparado a Inglaterra.

Cambiemos habla de República que es un aparato formal de representación que inventó la Europa Colonialista que tuvo su núcleo en Francia. Francia sometió a Argelia durante un siglo y medio. En Argelia los franceses practicaron la desaparición de personas.

Domingo Faustino Sarmiento admiraba Estados Unidos. Y también a Facundo Quiroga. En su admiración por Estados Unidos y Facundo Quiroga escribió Civilización y Barbarie.

En siglo XX, al libro de Sarmiento lo rebautizaron como Civilización o Barbarie. Así funcionan como términos excluyentes cuando no lo son.

Toda la magia es económica. Si las mayorías ganan dinero y acceden a bienes personales, el Presidente vuelve a ganar.

Si un gobernante obliga a estudiar a la población, pierde. Tiene que dar el derecho. La opción. Porque no dejamos de ser un país liberal. Sino fuéramos un país liberal, acá habría ganado el diputado Alfredo Olmedo de Salta y no Mauricio Macri de Ciudad de Buenos Aires.