Una niña argentina de 5 años, que era intensamente buscada desde agosto de 2023, fue encontrada en el estado de Barinas, Venezuela, en el marco de una investigación coordinada entre la Justicia Federal argentina, INTERPOL y las autoridades venezolanas. El caso se originó tras una denuncia presentada por el padre de la menor, quien aseguró que había sido trasladada fuera del país sin su consentimiento.
El hallazgo pone fin a casi tres años de incertidumbre para la familia, aunque la causa judicial continúa abierta y ahora ingresará en una nueva etapa, centrada en la eventual restitución de la niña a la Argentina y en la determinación de las responsabilidades penales que pudieran corresponder.

Cómo comenzó la investigación
La causa se inició en agosto de 2023, cuando el padre de la menor presentó una denuncia en la provincia de Santa Fe, afirmando que la niña había sido llevada al exterior sin su autorización.
A partir de esa presentación, la Justicia Federal impulsó una investigación por una presunta sustracción internacional de menores y solicitó la intervención de INTERPOL, que emitió los correspondientes pedidos de búsqueda y cooperación internacional.
Durante meses se realizaron distintas medidas para establecer el paradero de la niña, mientras la investigación avanzaba con la colaboración de organismos internacionales especializados en este tipo de casos.
El hallazgo en Venezuela
En los últimos días, la investigación permitió localizar a la menor en el estado de Barinas, una región ubicada al oeste de Venezuela, donde se encontraba viviendo junto a su madre.
El procedimiento fue posible gracias al intercambio de información entre las autoridades argentinas y venezolanas, además del trabajo coordinado de INTERPOL, organismo que interviene habitualmente en causas de búsqueda internacional de personas.
Hasta el momento no trascendieron detalles sobre las circunstancias en las que fue localizada ni sobre las condiciones en las que vivía.

Qué ocurrirá ahora
Tras la localización de la menor, comienza una etapa judicial y diplomática que suele ser compleja.
Las autoridades argentinas deberán trabajar junto con la Justicia venezolana para definir el procedimiento de restitución de la niña, siempre priorizando su interés superior y respetando los mecanismos de cooperación internacional vigentes.
En paralelo, la investigación continuará para establecer si existió un delito de sustracción internacional de menores y determinar las eventuales responsabilidades penales de los adultos involucrados.

No se investiga un secuestro criminal
De acuerdo con la información difundida por las autoridades y los medios que siguen el caso, la causa no está vinculada con una organización criminal ni con un secuestro extorsivo.
La investigación se encuadra, por el momento, en un conflicto familiar relacionado con una presunta sustracción internacional de una menor, una figura prevista en la legislación argentina y contemplada también por distintos tratados internacionales sobre protección de la infancia.

Qué es la sustracción internacional de menores
La sustracción internacional de menores ocurre cuando uno de los progenitores traslada o retiene a un niño en otro país sin el consentimiento del otro titular de la responsabilidad parental o sin autorización judicial.
Este tipo de situaciones suele resolverse mediante mecanismos de cooperación entre Estados, con intervención de autoridades judiciales y organismos internacionales, buscando proteger los derechos del niño y garantizar que cualquier decisión priorice su bienestar.
Cada caso presenta particularidades propias y debe analizarse de manera individual, especialmente cuando involucra distintos sistemas judiciales y legislaciones nacionales.
La causa permanece abierta y las autoridades no descartan nuevas actuaciones judiciales a medida que avance el proceso de restitución y se esclarezcan las circunstancias en las que la menor permaneció fuera de la Argentina desde 2023.






