El Cine Teatro Helios vuelve a sorprender a los amantes del cine con una propuesta fuera de lo común. En una función especial organizada junto al ciclo Función Privada, el emblemático espacio cultural proyectará Polyester (1981), la película de culto dirigida por John Waters, pero con un detalle que la convierte en una experiencia prácticamente irrepetible: se exhibirá con el sistema ODORAMA, tal como ocurrió en su estreno original hace más de cuatro décadas.
La Sala propone este tipo de aventuras gracias a que cuenta con una gestión artística encabezada por un equipo cultural integrado, entre otros, por Luis Márquez, Alejandra Menalled, Camila Palacios, Valeria Dacal, Natalia Naveda y Nicolás Galanzino. El cine también coorganiza el Festival EPA CINE, uno de los festivales de cine independiente más importantes del oeste del conurbano bonaerense.
Y sera hoy, a las 19.30 horas en el Cine Teatro Helios, Bulevar General San Martín 3076, Ciudad Jardín, Tres de Febrero.
Esto no sucede con los cines comerciales y pochocleros de Hoyts Morón o Showcase de Haedo, que berretean cada pantalla con exhibiciones que liman el cerebero.
Una función para ver y oler
La gran particularidad de esta proyección es la utilización del histórico sistema ODORAMA, creado por el propio John Waters para el lanzamiento de la película en 1981.
Al ingresar a la sala, cada espectador recibe una tarjeta con aromas numerados. Durante la película, cuando aparece un número en pantalla, el público debe raspar el casillero correspondiente para descubrir un olor relacionado con la escena que está viendo. De esta manera, la experiencia cinematográfica incorpora un componente sensorial que convirtió a Polyester en una obra de culto.
Este recordado «raspá y olé» que John Waters lo bautizó en su lengua «scratch-and-sniff», fue una ingeniosa estrategia del director para potenciar el carácter provocador y absurdo de la película, y hoy es una verdadera rareza que muy pocos cines del mundo mantienen vigente.
Podríamos decirlo así: Al ingresar a la sala, el público recibe una scratch-and-sniff card (tarjeta para raspar y oler), que forma parte del sistema Odorama creado por John Waters para el estreno original de Polyester en 1981.
El antecedente de ODORAMA: la primera película que llevó los olores al cine
Mucho antes de que John Waters sorprendiera al público con el sistema ODORAMA en Polyester (1981), el cine ya había intentado incorporar el sentido del olfato a la experiencia cinematográfica. El primer gran experimento fue Scent of Mystery, estrenada en 1960, considerada la primera película concebida para utilizar el sistema Smell-O-Vision, que liberaba aromas en la sala sincronizados con las escenas.
Dirigida por el reconocido cineasta y director de fotografía británico Jack Cardiff, la película estuvo protagonizada por Denholm Elliott, en el papel de Oliver Larker, un escritor de novelas policiales que intenta impedir un asesinato, y por Peter Lorre, quien interpreta a Smiley, un taxista que lo acompaña durante la investigación. El elenco también contó con Beverly Bentley y una participación especial de Elizabeth Taylor, acreditada con el seudónimo Liz Rolyat, su apellido escrito al revés.

Aunque Smell-O-Vision representó una innovación tecnológica para la época, el sistema no tuvo el éxito esperado debido a problemas de sincronización y distribución de los aromas dentro de las salas. Sin embargo, la experiencia quedó en la historia del cine como el primer intento serio de convertir el olfato en parte del espectáculo cinematográfico.
La trayectoria de Jack Cardiff también contribuye a explicar la relevancia de la película. Considerado uno de los grandes directores de fotografía del siglo XX, obtuvo el Premio Óscar por su trabajo en Black Narcissus y colaboró con realizadores de la talla de Alfred Hitchcock, John Huston y Michael Powell. Si bien Scent of Mystery fue apenas su segundo largometraje como director, quedó inmortalizada por abrir el camino a experiencias sensoriales que décadas más tarde inspirarían propuestas como el ODORAMA de John Waters.
Una sátira irreverente convertida en clásico
Estrenada en 1981, Polyester es una comedia negra protagonizada por Divine y Tab Hunter.
La historia parodia los grandes melodramas de Hollywood y la vida en los suburbios estadounidenses, mezclando humor negro, situaciones extravagantes y el inconfundible estilo irreverente que convirtió a John Waters en uno de los directores más influyentes del cine independiente norteamericano.
Con el paso de los años, la película se consolidó como una obra de culto gracias a su mirada satírica, sus personajes excéntricos y la inolvidable experiencia del ODORAMA.
Una oportunidad poco frecuente para los cinéfilos
Ver Polyester con su sistema original de aromas es una oportunidad excepcional para quienes disfrutan del cine de culto y las funciones especiales.
La mayoría de las proyecciones actuales se realizan en formato convencional, por lo que esta iniciativa del Cine Teatro Helios, junto al ciclo Función Privada, recupera una experiencia casi perdida que muy pocas salas ofrecen en la actualidad.
Para los seguidores de John Waters, así como para quienes buscan descubrir propuestas cinematográficas diferentes, la función promete ser uno de los eventos cinéfilos más originales de la temporada.
El Helios apuesta por el cine de autor
La proyección de Polyester forma parte de la programación especial del Cine Teatro Helios, que habitualmente incluye clásicos restaurados, cine de autor y funciones temáticas destinadas a un público cinéfilo.
Con iniciativas como esta, la sala continúa consolidándose como uno de los espacios culturales más activos de la región, ofreciendo propuestas que trascienden el circuito comercial y acercan al público experiencias cinematográficas únicas.
¿Quién es Jhon Water?
John Waters es un director, guionista, actor, escritor y artista estadounidense, considerado uno de los grandes referentes del cine de culto y del llamado cine trash o de explotación. Nació el 22 de abril de 1946 en Baltimore, ciudad donde filmó gran parte de su obra.
Su estilo se caracteriza por el humor negro, la provocación, la sátira social y personajes extravagantes. Durante las décadas de 1970 y 1980 trabajó junto a un grupo de actores conocidos como la Dreamlanders, entre quienes sobresalía Divine, su gran musa.

¿Cuántas películas dirigió?
John Waters dirigió 16 largometrajes entre 1969 y 2004:
- Mondo Trasho (1969)
- Multiple Maniacs (1970)
- Pink Flamingos (1972)
- Female Trouble (1974)
- Desperate Living (1977)
- Polyester (1981)
- Hairspray (1988)
- Cry-Baby (1990)
- Serial Mom (1994)
- Pecker (1998)
- Cecil B. Demented (2000)
- A Dirty Shame (2004)
Además, realizó varios cortometrajes y documentales en sus comienzos, por lo que su filmografía completa supera esa cifra, aunque los largometrajes de ficción son doce. (En algunos recuentos aparecen 16 obras al incluir sus primeros trabajos experimentales; los largometrajes narrativos ampliamente reconocidos son 12).
¿Cuál es su película más famosa?
Depende del criterio:
- Pink Flamingos (1972) es su película más famosa e influyente. Se convirtió en un fenómeno del cine de medianoche («midnight movie») y es considerada una de las obras más transgresoras de la historia del cine. Su escena final la volvió legendaria y consolidó a Divine como un ícono del cine underground.

- Hairspray (1988) fue su mayor éxito comercial. La comedia musical, ambientada en Baltimore durante los años 60, terminó convirtiéndose en un musical de Broadway y luego en una exitosa adaptación cinematográfica en 2007 protagonizada por John Travolta.
- Polyester (1981) es recordada por una innovación técnica: fue la primera película distribuida con el sistema Odorama, en el que los espectadores recibían una tarjeta para raspar y oler distintos aromas sincronizados con la proyección. Esta idea surgió como respuesta humorística al fallido Smell-O-Vision de Scent of Mystery (1960), que intentaba liberar aromas directamente en la sala.
¿Por qué es tan importante?
John Waters es considerado el «Papa del Trash» («Pope of Trash») porque llevó al cine independiente historias irreverentes sobre personajes marginales, rompiendo tabúes relacionados con la sexualidad, el mal gusto y las convenciones sociales. Aunque sus primeras películas fueron rechazadas por la crítica y la censura, con el tiempo se transformó en un director de culto cuya influencia alcanza a cineastas como Pedro Almodóvar, Gregg Araki y numerosos realizadores del cine independiente.
¿Y las demás?
Las primeras películas de Waters —Mondo Trasho, Multiple Maniacs, Female Trouble y Desperate Living— no tuvieron estrenos comerciales regulares en Argentina. Recién comenzaron a verse décadas después en festivales, cinematecas y ciclos especializados. Lo mismo ocurrió con Cecil B. Demented (2000) y A Dirty Shame (2004), cuya circulación fue muy limitada.
Un dato interesante
Si tu interés viene por Polyester, vale recordar que el Cine York de Olivos le dedicó a comienzos de 2026 una retrospectiva a John Waters en la que se proyectaron seis de sus películas: Pink Flamingos, Polyester, Hairspray, Multiple Maniacs, Female Trouble y Desperate Living. Fue una de las retrospectivas más completas realizadas en Argentina sobre el director.





