Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF) oficializó el lanzamiento de tres importantes licitaciones públicas destinadas a la renovación y el mejoramiento de las vías en los tramos que aún quedaban pendientes dentro de la sección local de la Línea Sarmiento, la cual conecta la terminal porteña de Once con la estación bonaerense de Moreno.
Estas obras representan la reactivación de un plan largamente postergado y buscan saldar deudas estructurales que arrastra el tendido desde hace más de una década. El paquete de proyectos no solo contempla el recambio de rieles y durmientes, sino también una profunda readecuación de pasos a nivel vehiculares y peatonales, la remoción y sustitución de aparatos de vía (ADV), optimizaciones en los sistemas de señalamiento y obras de accesibilidad clave en estaciones estratégicas como Ciudadela y Moreno.

Los tres frentes de obra: del centro porteño al oeste del Conurbano
Para garantizar la eficiencia en la ejecución, la operadora estatal dividió el proyecto de renovación en tres grandes contratos complementarios.
Primer Tramo (Sección Intermedia – Urbana)
Esta primera etapa contempla la intervención directa sobre 6,7 kilómetros de vías en sectores críticos. Incluye trabajos sustanciales en los cuadros de las estaciones de Ciudadela y Ramos Mejía, donde se retirarán aparatos de vía obsoletos para mejorar la seguridad operativa. Asimismo, se renovarán por completo los pasos a nivel vehiculares de Boyacá, Nazca, Segurola, Barragán, Cuzco/General Paz, Granaderos y 9 de Julio, junto a los peatonales de Rodríguez Peña y Juan Chassaing. Complementariamente, se realizarán mejoras operativas en otros nueve cruces: Donato Álvarez, Terrero, Fray Luis Beltrán, Granaderos, Caracas, Cayetano Rodríguez, Artigas, Carrasco y Corro
Segundo Tramo (Extensión hacia el Oeste):
La segunda licitación es la más extensa en superficie, abarcando algo más de 12 kilómetros de vías. De este total, casi 3,7 kilómetros corresponden a vías electrificadas (tanto principales como auxiliares) y el resto a sectores no electrificados. Las cuadrillas trabajarán en las inmediaciones de las estaciones Haedo, Morón, Castelar, Ituzaingó, San Antonio de Padua, Merlo, Paso del Rey y Moreno. En este sector se sustituirán cuatro aparatos de vía entre Castelar y Moreno y se intervendrán 16 pasos a nivel, divididos entre renovaciones totales (Pueyrredón, Belgrano, Arias, Martín Rodríguez, Salvador, Acevedo, Libertad, Córdoba, Junín y La Industrial/Corrientes) y mejoras de calzada (9 de Julio, San Martín, Máximo Paz/República de Eslovenia, Santa Rosa, Carlos Calvo/Massain y Derqui/Los Patitos).
Tercer Tramo (Cabecera y Trinchera de Acceso)
Enfocado en el ingreso a la Ciudad de Buenos Aires, este contrato prevé la renovación de 7,5 kilómetros de vías dentro de la propia estación terminal de Once y en el tramo subterráneo en trinchera hacia Caballito. Se intervendrán los ADV de la cabecera, se proveerán e instalarán seis nuevos paragolpes de última generación para las plataformas de la terminal, se reemplazarán los viejos durmientes de madera por alternativas sintéticas de mayor durabilidad, se realizará el mantenimiento integral de alcantarillas y se reforzarán las estructuras de un puente peatonal. Debido al impacto de estos trabajos, los pliegos establecen que la estación Caballito deberá acondicionarse con prioridad para funcionar como terminal provisoria mientras Once permanezca cerrada o limitada.
El rescate de proyectos pendientes y la readecuación de estaciones
Especialistas del sector recuerdan que gran parte de estas obras civiles y de vías quedaron pendientes del plan de renovación integral ejecutado a mediados de la década pasada.
Aquella intervención formó parte del fuerte shock de inversiones estatales que se implementó tras la rescisión del contrato de la anterior concesionaria privada, Trenes de Buenos Aires (TBA). Con el paso de los años, dichos tramos remanentes sufrieron el desgaste propio de una de las líneas que mayor caudal de pasajeros transporta diariamente.
El nuevo plan integral también rescata e introduce modificaciones en la infraestructura edilicia. En la estación Ciudadela se proyecta la reconstrucción total y extensión del andén central isla, una estructura que lleva años fuera de servicio. Este proyecto específico integraba una licitación mucho más amplia presentada originalmente en 2022, la cual nunca llegó a adjudicarse y fue dada de baja de manera definitiva a comienzos de 2024.
Por su parte, dentro del plan integral, la estación Moreno recibirá una transformación orientada a la inclusión y el tránsito de pasajeros. Los pliegos técnicos disponen la eliminación de las actuales escaleras fijas para dar lugar a cuatro nuevas rampas de accesibilidad universal. Para implementar estos nuevos accesos, se ampliará la longitud del túnel peatonal subterráneo, garantizando así un tránsito fluido, permanente y seguro para personas con movilidad reducida sin depender de sistemas mecánicos como ascensores o escaleras mecánicas, propensos a sufrir interrupciones por fallas técnicas.
Un plan de emergencia motivado por la crisis operativa
El relanzamiento de estas licitaciones responde directamente a una situación de emergencia habitacional y operativa. El punto de inflexión ocurrió el pasado mes de noviembre con el descarrilamiento de una formación en la zona de Liniers. Este siniestro desencadenó una profunda degradación en la calidad del servicio de la Línea Sarmiento, caracterizada durante los últimos meses por recurrentes demoras, cancelaciones sorpresivas, fallas constantes en el sistema de barreras automatizadas y un incremento en la tasa de accidentes en los pasos a nivel interurbanos.
Frente a este escenario, Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA) se vio obligada a impulsar contrataciones directas para tareas de extrema urgencia. Una de ellas, aún en proceso de adjudicación, apunta a la reparación prioritaria de tres puentes metálicos clave: el ubicado sobre el paso bajo nivel de la calle Yatay (entre Once y Caballito), el del Arroyo Las Torres y el del Río Reconquista (ambos situados en el tramo Merlo-Paso del Rey). En estas estructuras se renovará el balasto, los rieles y los durmientes, y se realizarán soldaduras de refuerzo y tratamientos anticorrosivos en las vigas portantes.
La máxima preocupación de las autoridades radica actualmente en el muro de contención de la trinchera ferroviaria en las cercanías de la calle Río de Janeiro, entre Once y Caballito. Según informes técnicos adjuntos en los pliegos de bases y condiciones, este sector reviste un «riesgo inminente de colapso» estructural tras haberse registrado desprendimientos de mampostería y material semanas atrás. Las obras de emergencia contemplan el apuntalamiento y reconstrucción de la pared interna para evitar un desmoronamiento sobre las vías principales.
Avances en contratos eléctricos y de señalamiento
A pesar de las dificultades presupuestarias que atraviesa la obra pública a nivel nacional, algunos frentes específicos del Sarmiento lograron registrar avances y adjudicaciones definitivas en el último bimestre:
- Señalamiento: Se adjudicó la renovación total del sistema de señales en el tramo comprendido entre las estaciones Flores y Villa Luro. Los trabajos quedaron a cargo de la Unión Transitoria de Empresas (UTE) conformada por Martínez y De la Fuente – Inmac, seleccionada tras evaluar dos propuestas técnicas competitivas.
- Sistema Eléctrico: Con el fin de estabilizar la potencia disponible para las formaciones en circulación, ADIF adjudicó a la firma Induvia el montaje de nuevos interconectores de tracción de 815 Vcc para el sistema de tercer riel entre Once y Moreno. El proyecto prevé duplicar las líneas de alimentación en aquellos sectores donde actualmente la infraestructura cuenta con un único interconector, minimizando el riesgo de apagones operativos. Asimismo, la compra de los cables de alta especificación técnica para abastecer este tendido fue asignada a la empresa Marlew.
Mientras la sección local e intensiva del Sarmiento recibe este impulso para garantizar la seguridad y la frecuencia del servicio diario, la realidad de los ramales diésel del Oeste exhibe un contraste marcado. Si bien se concluyeron mejoras de menor escala en las estaciones de Morón y Ramos Mejía, los proyectos de envergadura destinados a las extensiones diésel (los tramos Moreno–Mercedes y Merlo–Lobos), que incluían renovación de vías y la instalación del sistema de frenado automático ATS, se encuentran paralizados por falta de financiamiento y partidas presupuestarias, sin una fecha certera para su reactivación en el corto plazo.





