Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota nació en la ciudad de La Plata a mediados de la década de 1970 como una propuesta artística alternativa que mezclaba música, teatro, performances y distintas expresiones culturales. El núcleo fundador estuvo integrado por Carlos «Indio» Solari, Eduardo Beilinson y Carmen Castro, quienes comenzaron a organizar espectáculos independientes en un contexto marcado por la agitación política y cultural de la época.
Con el paso de los años, la banda fue consolidando una formación más estable y un estilo propio que combinó rock, poesía y una fuerte identidad contracultural. Durante los años 80 y 90 se convirtió en un fenómeno masivo sin depender de las grandes compañías discográficas ni de la exposición televisiva tradicional. Liderados por el Indio Solari y Skay Beilinson, Los Redondos construyeron una de las historias más influyentes y convocantes de la música argentina hasta su separación en 2001.

Quién fue Patricio Rey
Patricio Rey no fue una persona real, sino un personaje mítico creado por los integrantes de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Durante años se alimentó el misterio sobre su identidad, pero el Carlos Alberto Solari explicó que representaba el espíritu colectivo de la banda. Aunque algunos exintegrantes señalaron que el nombre pudo inspirarse en un amigo del grupo, para los fanáticos Patricio Rey sigue siendo un símbolo y no una persona concreta.
A lo largo de su historia también pasaron otros músicos importantes: los bajistas Pepe Fenton y Topo D’Aloisio; los bateristas Marcelo Pucci, Alejandro Pensa y Piojo Ábalos; los guitarristas Conejo Jolivet y Tito Fargo; y los saxofonistas Willy Crook y Gonzalo Palacios. Además, la banda contó con colaboradores como Hernán Aramberri (samplers y percusión electrónica en los últimos años).

La mística de Ji Ji Ji
Entre sus grandes clásicos se destacó ‘Ji ji ji’, el tema de Los Redondos que dio origen al legendario ‘pogo más grande del mundo’.
La canción es “Ji ji ji” de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, figura acreditada conjuntamente a Skay Beilinson y Carlos Alberto Solari (Indio Solari). Como muchas letras del Indio, no tiene un significado único y cerrado: trabaja más con imágenes, símbolos, paranoia urbana, drogas, violencia y alienación que con una narración lineal.
Según contó el propio Skay, una tarde se sentó en el balcón de su casa en la calle Soler y comenzó a tocar unos acordes en la guitarra hasta encontrar la armonía que terminaría convirtiéndose en «Ji ji ji». Después, el tema fue tomando forma en los ensayos de la banda.
Sin embargo, años más tarde el Indio Solari aportó otro dato interesante: sostuvo que el saxofonista Sergio Dawi creó con su saxo un fraseo que luego Skay imitó con la guitarra y que terminó transformándose en el famoso solo de la canción.

Todos recordamos la letra, pero por las dudas, acá va:
En este film velado en blanca noche
El hijo tenaz de tu enemigo
El muy verdugo cena distinguido
Una noche de cristal que se hace añicos
No lo soñé, yeh
Se enderezó y brindó a tu suerte
No lo soñé, yeh
Y se ofreció mejor que nunca
No mires, por favor
Y no prendas la luz
La imagen te desfiguró
Este film da una imagen exquisita
Esos chicos son como bombas pequeñitas
El peor camino a la cueva del perico
Para tipos que no duermen por la noche
No lo soñé, yeh
Ibas corriendo a la deriva
No lo soñé, yeh
Los ojos ciegos bien abiertos
No mires, por favor
Y no prendas la luz
La imagen te desfiguró
El montaje final es muy curioso
Es, en verdad, realmente entretenido
Vas en la oscura multitud desprevenido
Tiranizando a quienes te han querido
No lo soñé, yeh
Se enderezó y brindó a tu suerte
No lo soñé, yeh
Y se ofreció mejor que nunca
No lo soñé, yeh
Ibas corriendo a la deriva
No lo soñé, yeh
Los ojos ciegos bien abiertos
No mires por favor
Y no prendas la luz
La imagen te desfiguró-uó-uó-uó-uó
Olga Sudorova
Vodka de Chernobyl
¡Pobre la Olga! ¡Crepó!
Ahora, hay varias capas posibles:
La idea del “film”
Toda la canción usa el lenguaje del cine:
- “Este film…”
- “El montaje final…”
- “La imagen…”
La vida aparece como una película deformada, oscura, donde el protagonista ya no distingue realidad de alucinación. El “film velado en blanca noche” sugiere algo arruinado, quemado, sobreexpuesto o confuso mentalmente.

Drogas y nocturnidad
Hay referencias bastante directas:
- “La cueva del perico” → “perico” en Argentina suele asociarse a cocaína.
- “Tipos que no duermen por la noche” → paranoia, exceso, vida nocturna.
- “Vodka de Chernobyl” → una mezcla tóxica, destructiva.
- “Olga Sudorova… ¡Crepó!” → humor negro típico del Indio, como si alguien hubiera muerto por exceso o intoxicación.
- (Indio contó que imaginaba a Olga como una joven de origen soviético o ucraniano, asociada al desastre de Accidente de Chernóbil)
Muchos interpretan la canción como el retrato de una noche de descontrol químico y psicológico.
Violencia y deshumanización
Frases como:
- “El hijo tenaz de tu enemigo”
- “El muy verdugo cena distinguido”
- “Tiranizando a quienes te han querido”
muestran personajes crueles, cínicos o degradados moralmente. El verdugo aparece elegante, normalizado. Hay una crítica a cierta sociedad violenta y superficial.
La pérdida de identidad
El verso clave probablemente sea:
La imagen te desfiguró

Eso puede leerse como:
- la droga te destruyó;
- la fama o la apariencia te deformaron;
- la televisión/el espectáculo te vaciaron;
- o simplemente perdiste quién eras.
“No mires” y “no prendas la luz” refuerzan la idea de no querer enfrentar la realidad.
“No lo soñé”
Ese estribillo funciona como alguien tratando de convencerse de que lo vivido fue real. Como después de una noche extrema donde ya no sabés qué pasó realmente.
“Los ojos ciegos bien abiertos” es una contradicción deliberada: mirar sin comprender.
Una lectura más política/social
Algunos fans también ven una metáfora de la Argentina postdictadura y de los años ’80:
- violencia maquillada;
- consumo;
- espectáculo;
- elites “cenando distinguidas”;
- juventud destruida;
- sensación de caos social.
El Indio suele mezclar política, marginalidad y psicodelia sin separar claramente una cosa de otra.
En definitiva, la canción transmite una sensación de:
A) paranoia urbana; B) exceso nocturno; C) alienación; D) violencia social; E) pérdida de identidad; F) realidad deformada como una película rota.





