—Pablo Piana, se está retirando el Estado Nacional de la provincia de Buenos Aires y hay preocupación por la crisis social en Ituzaingó.
—Sí, sí, obviamente en dos años y pico de mandato del Gobierno Nacional se está viendo claramente la situación social, el cambio de humor y la transformación de expectativas en la sociedad.
—¿Eso cómo impacta concretamente en el municipio y en la crisis social en Ituzaingó?
—También es muy importante cómo nosotros vemos desde el municipio cómo se genera y crece la demanda de medicamentos, que aumentó casi el 400% en estos últimos dos años; la demanda de alimentos, la demanda de trabajo y la demanda de ayuda social.
—¿Y qué pasa con los recursos municipales en medio de la crisis social en Ituzaingó?
—Y bueno, obviamente, cada día es más difícil para los vecinos poder pagar las tasas municipales, que es con lo que los municipios generalmente desarrollamos nuestro plan de desarrollo y prestamos los servicios básicos que la gente nos pide. Así que la situación es muy preocupante.
—Ahora, ¿qué pasa con hechos concretos puntuales? Por ejemplo, la salud de la tercera edad en medio de la crisis social en Ituzaingó. Se viene una campaña antigripal y tengo entendido que Ituzaingó la va a realizar igual.
—Sí, obviamente estamos viendo con mucha preocupación cómo los afiliados de PAMI recurren a las salas de atención primaria y a los mostradores de diferentes áreas del municipio pidiendo asistencia porque no tienen vacunas, no tienen cobertura en medicamentos y ya casi no tienen ninguna de las prestaciones que PAMI brindaba.
—¿La preocupación principal hoy está puesta en el invierno y en la crisis social en Ituzaingó?
—Así que estamos muy preocupados.
Se viene la campaña de vacunación, se viene la etapa más difícil para la tercera edad, que es la llegada del invierno, así que estamos viendo con mucha preocupación lo que está pasando.
—¿Y cómo responde el municipio ante esa situación y la crisis social en Ituzaingó?
—También lo ha manifestado la provincia de Buenos Aires y bueno, estamos ahí, desde lo local, tratando de hacer todo lo posible para sostener, en lo que podamos, la salud, las coberturas básicas que el municipio tiene, la alimentación y también sostener a los chicos en las escuelas.
—¿Alcanza con los recursos actuales en plena crisis social en Ituzaingó?
—Y bueno, haciendo lo que podemos dentro de este contexto que cada vez es más difícil, donde, te vuelvo a repetir, bajan las expectativas de la gente con trabajo porque ya ni uno, ni dos ni tres trabajos alcanzan.
No hay expectativas de crecimiento, no hay expectativas de recomposición del salario, así que la situación es muy difícil.
—¿Le están reclamando medidas al Gobierno nacional frente a la crisis social en Ituzaingó?
—Nosotros lo venimos advirtiendo, venimos pidiendo al gobierno nacional que tome las decisiones que tiene que tomar en base a esto, que proteja a nuestra gente y a los programas que son básicos para sostener esto en los sectores de la población que lo ameritan, pero no estamos viendo ningún tipo de reacción con respecto a esto.
—Mhm. De uno de los pocos hospitales que tiene PAMI en todo el país, uno está en Ituzaingó. ¿Funciona?
—Mirá, está funcionando en un muy bajo porcentaje. Casi se dedican solamente a atender a la gente de PAMI y ya está, recortando absolutamente todo.
—¿Y eso repercute directamente en el sistema local y en la crisis social en Ituzaingó?
—Casi no están atendiendo a vecinos de Ituzaingó por guardia. Por eso, decisión del intendente municipal mediante, estamos ya promediando la construcción de nuestro nuevo hospital de pronta atención, que vamos a inaugurar antes de fin de año, y que viene a poder cubrir toda esta demanda que hoy no se está cubriendo.
—¿Qué función va a cumplir ese nuevo hospital en medio de la crisis social en Ituzaingó?
—Y viene a complementar la salud de las salas periféricas que el municipio tiene y de los otros estamentos de servicios de salud con los que el municipio cuenta.
—Porque también cambió la situación económica de los vecinos en la crisis social en Ituzaingó.
—Porque, como te decía, cada vez la gente tiene menos dinero para poder costear su obra social o su prepaga y terminan recurriendo al municipio.
—¿Y el municipio cómo enfrenta esa demanda generada por la crisis social en Ituzaingó?
—Y nosotros tenemos que estar agudizando el ingenio y haciendo un gran esfuerzo para poder asistir a nuestros vecinos y no dejarlos desamparados.
—Muy bien. La sala de pronta atención entonces va a estar para fin de año en medio de la crisis social en Ituzaingó.
—Sí, sí. El hospital de pronta atención o de nivel intermedio que estamos construyendo en la avenida Ratti, en el viejo lugar donde funcionaba nuestro hospitalito, va a venir a completar esta demanda que hoy está faltando porque, como bien decías vos, el Hospital del Bicentenario ya no está prestando los servicios que prestaba.
—¿Por qué ocurre eso en plena crisis social en Ituzaingó?
—Porque, obviamente, el gobierno decide recortar, decide desamparar a los jubilados y a los sectores más humildes de la sociedad para seguir entregando el país y seguir cumpliendo con demandas que tiene con el Fondo Monetario y con los organismos de crédito.
—¿Y cuál es el impacto de esas políticas sobre la crisis social en Ituzaingó?
—Y bueno, llevando esta motosierra que lo único que está consiguiendo es destruir el aparato productivo, destruir el tejido interno de nuestra sociedad y dejar desamparadas a grandes franjas de la población argentina.
—Un tema de actualidad total. Hay preocupación y ya hay una agenda conformada sobre el tema de la seguridad en los establecimientos públicos. ¿Cómo está Ituzaingó con eso y con la crisis social en Ituzaingó?
—Estamos trabajando fuertemente con la provincia de Buenos Aires para buscar, a través de la Dirección General de Escuelas, la mejor articulación con los equipos técnicos locales.
—¿También intervienen otras áreas en medio de la crisis social en Ituzaingó?
—También estamos trabajando con la Justicia y con el DINEI, que es nuestro sector que trabaja todo lo que es niñez y adolescencia, poniendo todos los recursos para tratar de acompañar el protocolo de la provincia de Buenos Aires.
—¿Creen que el problema excede a las escuelas en la crisis social en Ituzaingó?
—Nosotros entendemos que es un tema coyuntural y que detrás de eso viene todo un abordaje más importante y profundo, que es ver realmente cómo nosotros llevamos adelante nuevas políticas que terminen en nuevas leyes para regular y para que haya un marco regulatorio de todo lo que son las redes sociales.
—¿Ahí está el origen del problema en la crisis social en Ituzaingó?
—Este problema en particular viene de ahí y también hay que comprometer a los padres y a toda la comunidad en general porque obviamente es un tema que no se resuelve únicamente en el colegio.
—¿Cómo va la obra del estacionamiento subterráneo en Ituzaingó Centro?
—Bien. La obra de la nueva Plaza 20 de Febrero viene muy bien. La plaza va a quedar renovada y ya hemos terminado de remover los pocos árboles que removimos.
—Había preocupación de algunos vecinos por el arbolado en medio de la crisis social en Ituzaingó.
—Había algunos miedos de ciertos sectores de la comunidad con respecto a qué íbamos a hacer con la plaza y con los árboles más añosos.
—¿Qué porcentaje pudieron preservar?
—La verdad es que hemos logrado preservar el 80% de los árboles que tiene la plaza. El otro 30% que había que remover lo pudimos trasladar a diferentes espacios públicos y predios municipales con éxito.
—¿Y en qué etapa está ahora la obra en Ituzaingó?
—Hemos trasladado los 30 árboles que más comprometían el funcionamiento de la obra y ahora ya estamos en toda la etapa de construir el subsuelo para el estacionamiento, que viene marchando bien. Después ya empezaremos con la parte de superficie, que es la nueva plaza.
—¿Qué cambios va a tener el nuevo espacio público en medio de la crisis social en Ituzaingó?
—La nueva plaza trae mil metros cuadrados más de verde, muchos más árboles y una plaza moderna que también nos estaba pidiendo la sociedad, que se renueve. Así que estamos contentos.
—¿Todo eso se financia con fondos municipales?
—Es una obra que estamos financiando con recursos municipales, lo mismo que nuestro nuevo hospital.
—¿Cómo hacen en este contexto económico y de crisis social en Ituzaingó?
—Así que estamos agudizando mucho el ingenio, tratando de trabajar y articular con los sectores del campo privado para que el municipio pueda seguir desarrollándose y articulando con el sector privado, para que haya tanto inversiones públicas como privadas que puedan seguir desarrollando el crecimiento del distrito.
—Pero usted marca que el escenario sigue siendo complejo por la crisis social en Ituzaingó.
—Pero, como te vuelvo a repetir, con muchas dificultades y con una situación hacia adelante que nosotros vemos muy compleja y con mucha preocupación.
—¿Cuál es hoy la prioridad política del gobierno local frente a la crisis social en Ituzaingó?
—La decisión política de Pablo Descalzo y de todo el equipo de gobierno que lo acompaña es sostener a nuestros vecinos y tratar de dar una mano en todo lo que podamos, teniendo un Estado presente dentro de una coyuntura que cada vez va a ser más difícil.
—¿Y qué puede pasar si no cambia el rumbo económico y se profundiza la crisis social en Ituzaingó?
—Nosotros entendemos que, si no hay un cambio de rumbo en lo nacional con respecto a la economía, si no hay otra mirada del gobierno nacional respecto del sostenimiento de los empleos, del sector PYME y de la gente que da trabajo, y si se sigue apostando tanto a la timba financiera y solamente a los sectores de la energía que generan poca mano de obra y poca riqueza para Argentina, es una situación que se va a profundizar y que no sabemos cómo termina.
—Vos viviste el 2001 y el 2002 y lo viviste en el cuerpo porque creo que en ese momento eras director de Desarrollo Social, de Acción Social. Estoy hablando de hace muchos años. ¿Pensás que podemos llegar a una crisis de esa magnitud?
—Mirá, es otro momento del mundo, es otro momento de la Argentina. Obviamente nadie quiere que cosas así vuelvan a suceder.
—Pero igual hablás de un escenario peligroso para la crisis social en Ituzaingó.
—Lo que pasa es que estamos yendo por un camino peligroso, estamos yendo por la entrega de recursos, por un gobierno que demostró que no tiene plan de crecimiento ni plan de desarrollo y que no tiene otro plan más que entregar recursos a cambio de tomar deuda y cumplir con intereses que no son los de la Argentina.
—¿Qué señales ven todos los días en el territorio y en la crisis social en Ituzaingó?
—La verdad es que nosotros vemos todos los días cómo cierran comercios, cómo la gente vive con mucha desesperanza por no conseguir trabajo y cómo el que lo tiene sigue buscando otros trabajos o changas alternativas porque no llega ni a mitad de mes.
—¿Y qué pasa con quienes quieren invertir o producir en medio de la crisis social en Ituzaingó?
—No hay perspectivas de crecimiento. El que produce y el que quiere invertir en Argentina ve que las condiciones son muy difíciles, que el gobierno está en otra cosa.
—¿Qué modelo creen ustedes que debería aplicarse frente a la crisis social en Ituzaingó?
—Y nosotros entendemos que un país, un municipio y una provincia se desarrollan con fuerte presencia del Estado, con fuerte inversión pública y privada, con reglas del juego claras y con una economía protegida, no desprotegida y abierta como esta, que lo único que genera es que cierren todos los días fábricas, pymes y comercios porque la importación indiscriminada está destruyendo todo.
—¿Y cuál es la preocupación final sobre la crisis social en Ituzaingó?
—Así que la verdad es que no sé cómo describirte cómo va a ser el futuro, pero el presente es muy preocupante. Y los que estamos en situaciones de responsabilidad de gobierno estamos viendo que cada vez se va a ir complejizando más y que tiene que haber respuestas para la clase media y para los sectores más comprometidos de la sociedad porque, si no, se va a terminar destruyendo un tejido social que después no se va a poder recomponer. Y eso generalmente termina mal.





