La guerra antes de la guerra. Fíjense que a partir de las fotos, al menos Diario Anticipos logró enterarse de muchas cosas. Rastreando el origen de cada foto, traduciendo y ubicándolas en el mapa con herramientas digitales descubrimos una batalla previa en Malvinas. Una que sufrieron seguramente los abuelos de aquellos adultos que las habitaban en 1982. Por lo tanto, había una experiencia oral previa que nosotros no teníamos, menos aún al realizar el acto criminal de enviar chicos de 18 años.
Todo se dio porque Chile declaró su neutralidad. Esto marcó un punto de inflexión en la política exterior y económica del país durante la Primera Guerra Mundial, cuando la supuesta distancia del conflicto no evitó que las potencias transformaran sus costas en un escenario indirecto de disputa.
Décadas más tarde, el archipiélago sería escenario de un episodio clave de la Primera Guerra Mundial. El 8 de diciembre de 1914, en la Batalla de las Islas Malvinas, la Royal Navy derrotó a la escuadra alemana comandada por Maximilian von Spee, consolidando el dominio británico en el Atlántico Sur.

La guerra antes de la guerra tuvo que ver con el enfrentamiento de la marina británica con la alemana. La marina británica había sufrido una dura derrota en la Batalla de Coronel, frente a las costas de Chile. La victoria en Malvinas no solo revirtió ese golpe, sino que restauró el prestigio naval británico. Entonces podemos leer el recorrido. Cómo por el Océano Atlántico la Primera Guerra Mundial se expandió por las costas de Chile hasta Malvinas.
¿Y todo por qué? Hemos deducido que a causa de la ausencia del Canal de Panamá que recién se puso en uso el 15 de agosto de 1914. Casi para la misma época, pero no se lo quería atravesar.


Las placas dentro de la catedral no funcionan solo como recordatorios históricos, sino como símbolos de esa “redención” militar de la la guerra antes de la guerra.

El texto en inglés bajo la foto dice: Funeral Ceremony of those killed in the Naval action off the Falkland Islands. December 8th 1914. Three of the leading Coffins.
En Castellano significa: Ceremonia fúnebre de los caídos en la acción naval frente a las Islas Malvinas. 8 de diciembre de 1914. Tres de los ataúdes principales.
De la guerra antes de la guerra participaron varias embarcaciones militares
El SMS Scharnhorst (Caballo de Hierro en alemán) fue un crucero acorazado (Großer Kreuzer en alemán) de la Kaiserliche Marine (Armada Imperial Alemana), construido en los astilleros Blohm & Voss de Hamburgo, Imperio Alemán y botado al mar el 24 de octubre de 1907. Fue el cabeza de su clase, y recibió su nombre en honor al general prusiano Gerhard von Scharnhorst. SMS corresponde a Seiner Majestät Schiff (Navío de Su Majestad) en idioma alemán. Y también participó de la guerra antes de la guerra.
El 1 de noviembre de 1914, cerca del puerto chileno de Coronel se encontraron con los cruceros acorazados británicos HMS Good Hope y HMS Monmouth, el crucero ligero HMS Glasgow y el crucero auxiliar HMS Otranto se desató la batalla.
Neutralidad bajo presión internacional
Aunque Chile declaró su neutralidad el 4 de agosto de 1914, esa posición rápidamente quedó expuesta a los intereses de las potencias en pugna. La presencia de flotas extranjeras en aguas nacionales, utilizando puertos para abastecimiento, reparaciones y logística, convirtió al país en un actor involuntario de la guerra antes de la guerra.
El episodio más emblemático ocurrió en noviembre de 1914, con la batalla de Coronel, donde escuadras de Alemania y el Reino Unido se enfrentaron frente a la costa chilena. La victoria alemana no solo tuvo impacto militar, sino también diplomático, al evidenciar que la neutralidad chilena era vulnerada en los hechos. Meses después, nuevos enfrentamientos en la bahía de Cumberland reforzaron esa sensación de fragilidad.
Reclamos diplomáticos y conflicto económico
Ante estas situaciones, el gobierno chileno presentó protestas formales, especialmente contra Alemania, denunciando la permanencia indebida de sus buques en territorio nacional. Sin embargo, el conflicto no se limitaba al plano militar.
En diciembre de 1915, el Reino Unido impulsó el “Trading with the Enemy Act”, que incluyó a Chile en una lista negra comercial por la fuerte presencia de capitales alemanes. Esta decisión generó tensiones internas, ya que empresarios germanos denunciaron discriminación y presionaron al gobierno local. Así, la guerra antes de la guerra también se trasladó al terreno económico, condicionando el comercio exterior chileno.

Espionaje, operaciones encubiertas y giro político
La situación alcanzó un nuevo nivel en 1917, cuando pescadores chilenos descubrieron que Caleta del Medio, cerca de Caldera, era utilizada como base clandestina por fuerzas británicas. El hallazgo confirmó que el territorio nacional estaba siendo utilizado estratégicamente por potencias extranjeras.
En ese contexto, el gobierno de Juan Luis Sanfuentes decidió tomar distancia de los aliados y replantear la inserción internacional del país en medio de la guerra antes de la guerra. La estrategia no fue solo diplomática, sino también económica: comenzó a gestarse un modelo orientado al desarrollo interno, que luego sería conocido como Industrialización por Sustitución de Importaciones (ISI), impulsando la producción nacional y reduciendo la dependencia externa.
Compensaciones y reconfiguración estratégica
Hacia el final de la guerra, el Reino Unido buscó recomponer relaciones con Chile ofreciendo compensaciones por naves encargadas y utilizadas durante el conflicto. La propuesta incluyó la entrega de Submarinos tipo H y aeronaves, que fueron incorporadas a las fuerzas armadas chilenas.
En paralelo, la rápida caída de las colonias alemanas en el Pacífico a manos del Imperio Británico y el Imperio Japonés evitó que territorios como la Isla de Pascua se convirtieran en focos de conflicto. Esto permitió que la tensión en esa región fuera menor en comparación con otras zonas estratégicas del mundo.
Un país neutral en medio de una guerra global

El caso chileno demuestra que la neutralidad, en un conflicto de escala mundial, no garantiza aislamiento. Por el contrario, la guerra antes de la guerra expuso cómo las disputas entre potencias pueden trasladarse a territorios periféricos, afectando su soberanía, su economía y su rumbo político. Lejos de ser un simple espectador, Chile vivió una experiencia que anticipó cambios profundos en su modelo de desarrollo y en su forma de relacionarse con el mundo, en un escenario donde la guerra se libraba incluso antes de ser oficialmente propia.
El final de la Primera Guerra Mundial en noviembre de 1918 marcó el inicio de una recomposición en las relaciones internacionales de Chile, con la reactivación del comercio, particularmente con Alemania. Sin embargo, el escenario global había cambiado de manera drástica: Europa emergía devastada, con economías golpeadas y mercados profundamente alterados, lo que condicionó de inmediato el intercambio comercial chileno en el período de posguerra.
En ese contexto, la guerra antes de la guerra dejó una herencia silenciosa pero determinante. Durante el conflicto, el bloqueo impuesto por los aliados al comercio de nitrato obligó a Alemania a desarrollar un sustituto sintético, alterando de forma estructural la demanda internacional. Este avance tecnológico no solo redujo la dependencia del salitre natural, sino que con el paso de los años terminaría provocando el colapso de la industria salitrera chilena, uno de los pilares históricos de su economía.





