La Feria de las profesiones se consolidó este martes como el evento educativo más importante de la zona oeste, reuniendo a más de 1.500 estudiantes en una jornada decisiva para su futuro. En un contexto económico donde la formación profesional es la llave para el empleo joven, esta 14° edición marcó un hito de asistencia y diversidad de propuestas.
La Feria de las profesiones realizada en las instalaciones del Club de APA, no fue solo una exposición de carreras. Para los alumnos del último año de secundaria, representó el primer contacto real con el mundo universitario y el mercado laboral, brindando herramientas concretas para quienes deben decidir su camino en los próximos meses.
Un despliegue masivo en el Barrio Aeronáutico
La organización de la Feria de las profesiones estuvo a cargo del Grupo de Vecinos Referentes del Barrio Aeronáutico. Este esfuerzo comunitario ha logrado sostenerse durante 14 años consecutivos, demostrando que la articulación entre vecinos, instituciones y el Estado municipal es fundamental para el crecimiento local.
El Club de la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), ubicado en Vedania Mammwual 2749, se transformó en un hormiguero de jóvenes ávidos por información. Desde las primeras horas de la mañana, delegaciones de 28 escuelas públicas y privadas recorrieron los stands y participaron de las actividades programadas.
El impacto visual de la jornada fue contundente. Decenas de universidades, institutos terciarios y profesionales independientes se dieron cita para explicar, de primera mano, qué significa estudiar y trabajar en la Argentina de hoy. El enfoque estuvo puesto en la salida laboral inmediata y la formación continua.
Voces oficiales: la empleabilidad como prioridad
Natalia Lazzeri, Secretaria de Desarrollo Productivo de Ituzaingó, participó activamente de la jornada y destacó el rol del municipio en este esquema. Según la funcionaria, la participación en la Feria de las profesiones es una pieza clave dentro de una estrategia mayor de inserción laboral para la juventud.
«Desde la Dirección de Empleo realizamos muchas acciones que tienen que ver con la mejora de la empleabilidad», señaló Lazzeri durante el evento. La funcionaria hizo hincapié en que la capacitación y la formación son los pilares para que los jóvenes del distrito no solo encuentren trabajo, sino que accedan a empleos de calidad.
La presencia estatal en estos espacios permite que los estudiantes conozcan programas de becas, talleres de armado de CV y simulacros de entrevistas. Estas acciones complementan la oferta académica y preparan al alumno para la realidad del mercado laboral actual, muchas veces hostil para quienes no cuentan con orientación.
El motor de la comunidad: formación y talento
Fernanda Arenas, una de las principales organizadoras de la Feria de las profesiones, compartió una visión profunda sobre el propósito de este encuentro. Para ella, la formación profesional no es solo un trámite académico, sino el motor que impulsa el desarrollo de toda una comunidad.
«Creemos que la formación es lo que da más herramientas para el desarrollo y crecimiento de las comunidades», afirmó Arenas. Durante su discurso, resaltó que estos encuentros permiten a los estudiantes descubrir pasiones ocultas y talentos que, de otro modo, podrían quedar relegados por falta de información.
La motivación fue el eje central de los talleres. La Feria de las profesiones no se trató únicamente de repartir folletos, sino de generar charlas que inspiraran a los jóvenes a desplegar su potencial. La idea de que el éxito profesional nace de la combinación entre vocación y esfuerzo resonó con fuerza en cada rincón del club.
Universidades y oferta académica de primer nivel
Uno de los mayores atractivos de la Feria de las profesiones fue la calidad de las instituciones presentes. Los estudiantes pudieron dialogar con representantes de casas de estudio de gran prestigio, como la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Regional Haedo.
También marcaron presencia en la Feria de las profesiones la Universidad Siglo 21 y la Universidad Nacional del Oeste (UNO), además del Centro Regional Universitario de Ituzaingó. Esta variedad permitió que los jóvenes compararan planes de estudio de carreras técnicas, licenciaturas y tecnicaturas de corta duración con alta demanda en la zona.
La diversidad de la oferta es vital para un distrito como Ituzaingó, que busca posicionarse como un polo de desarrollo. La cercanía de estas universidades permite que los alumnos puedan proyectar sus estudios sin necesidad de realizar largos desplazamientos hacia la Ciudad de Buenos Aires, fomentando el arraigo local.
Talleres prácticos: del aula al mercado laboral
Más allá de los stands informativos, la jornada contó con una serie de talleres dinámicos. En estos espacios, los adolescentes recibieron consejos sobre cómo enfrentar su primera búsqueda laboral, un desafío que genera mucha ansiedad en el rango etario de los 17 a 19 años.
Se brindó información detallada sobre recursos digitales para la búsqueda de empleo y se explicaron las diversas actividades profesionales que hoy tienen mayor proyección. El mercado tecnológico, la industria y los servicios fueron los sectores que despertaron mayor curiosidad entre los asistentes.
Estos talleres prácticos transforman la teoría en acción. Muchos jóvenes salieron de la feria con una idea mucho más clara de cómo redactar un perfil profesional atractivo o qué habilidades blandas son las más valoradas por las empresas que hoy buscan personal en el Gran Buenos Aires.
14 años de un compromiso que no se detiene
Llegar a la 14° edición no es un dato menor para una iniciativa que nació de los propios vecinos. La Feria de las profesiones Coopic se ha convertido en un patrimonio de Ituzaingó, una fecha marcada en el calendario escolar que nadie quiere perderse.
La perseverancia del Grupo de Vecinos Referentes del Barrio Aeronáutico ha permitido que miles de jóvenes, a lo largo de más de una década, encuentren su rumbo profesional. Es un ejemplo de cómo la sociedad civil puede generar cambios positivos y duraderos cuando se propone objetivos claros.
El éxito de este año, con 1.500 alumnos presentes en la Feria de las profesiones, plantea el desafío de seguir creciendo. La necesidad de estos espacios de orientación es cada vez mayor, especialmente en un mundo laboral que cambia a una velocidad vertiginosa debido a la tecnología y la inteligencia artificial.
Por qué este evento te afecta hoy
Si sos padre, docente o estudiante, la información surgida de esta feria es vital. La elección de una carrera o un oficio determina no solo los ingresos futuros, sino la calidad de vida y las posibilidades de desarrollo personal dentro del distrito.
La Feria de las profesiones dejó en claro que Ituzaingó cuenta con un ecosistema educativo robusto. Los jóvenes tienen a su disposición herramientas que antes eran impensadas, y aprovecharlas es la diferencia entre quedar fuera del sistema o liderar los procesos productivos que vienen.
En conclusión, la Feria de las profesiones en el Club de APA fue un recordatorio de que el futuro se construye hoy. Con educación, compromiso comunitario y apoyo estatal, los 1.500 chicos que pasaron por la feria están un paso más cerca de convertir sus sueños en realidades profesionales concretas.





