La economía local enfrenta un nuevo desafío importado: el precio de la nafta en Argentina se disparó un 6% en apenas dos semanas tras el inicio de las hostilidades en Irán. Según el índice de alta frecuencia de la consultora EcoGo, este ajuste superó con creces cualquier proyección inflacionaria previa para el mes de marzo. Mientras que durante enero y febrero el valor en los surtidores se había mantenido prácticamente estático —con una variación de apenas el 0,09%—, el estallido del conflicto internacional cambió drásticamente la tendencia, obligando a las petroleras a retocar sus pizarras de manera inmediata.
El impacto del escenario geopolítico sobre el precio de la nafta en Argentina es un reflejo directo de la volatilidad del crudo Brent, la referencia internacional que rige nuestro mercado. Antes de los bombardeos, el barril cotizaba en torno a los 73 dólares; sin embargo, tras el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel sobre objetivos iraníes, el valor rozó los 118 dólares. Aunque luego se estabilizó cerca de los 98 dólares, el salto acumulado del 34,7% en el costo de la materia prima genera una presión insoportable para las refinadoras locales.
El fin de la estabilidad y el impacto en los surtidores de CABA
Hasta finales de febrero, el mercado de combustibles en el país gozaba de una calma inusual. Sin embargo, la segunda semana de marzo marcó un punto de quiebre. El índice de precios de combustibles se ubicó en 144,5 puntos, reflejando ese incremento del 6% que ya sienten los bolsillos de los conductores. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), los relevamientos fotográficos muestran que el litro de nafta súper ya se vende por encima de los $1.717, mientras que las versiones premium rozan los $1.900.
Este ajuste no solo complica el presupuesto de las familias, sino que también pone en jaque las metas de inflación del Gobierno. Si bien el dato oficial de enero marcó un 2,9% y se esperaba un descenso para febrero, la aceleración de los combustibles en marzo —que corren al doble de la velocidad del resto de los precios— promete recalentar el índice de precios al consumidor (IPC) del tercer mes del año.
Radiografía de los precios actuales (Promedio Marzo 2026)
| Tipo de Combustible | Precio Promedio (ARS) | Estado del Mercado |
| Nafta Súper | $1.717 | Alza del 6% |
| Nafta Premium | $1.881 | Superando máximos |
| Gasoil Común | $1.768 | Impacto en transporte |
| Gasoil Euro | $1.966 | Al borde de los $2.000 |
La estrategia de «Micropricing» y la postura de YPF
A diferencia de otros períodos de crisis, las empresas del sector —incluida la estatal YPF, que domina más del 50% del mercado— están aplicando lo que se denomina micropricing. Esta estrategia consiste en ajustes graduales y diferenciados según la zona geográfica, la demanda horaria y la competencia local. Por esta razón, ya no existe un precio único oficial, sino una dispersión de valores que confunde al consumidor pero permite a las petroleras mitigar el shock internacional sin generar un «frenazo» total en las ventas.
El CEO de YPF, Horacio Marín, llevó tranquilidad desde Nueva York al asegurar que no habrá «cimbronazos» bruscos. Según el directivo, la compañía utiliza un promedio móvil (moving average) para procesar los costos. «Si hoy tuviéramos que tomar el precio internacional de 100 dólares, la nafta tendría un valor prohibitivo», explicó Marín, sugiriendo que los aumentos locales serán mucho más lentos que las subidas del crudo en el exterior para proteger el consumo interno.
Incertidumbre global y el fantasma de Ormuz
El gran temor de los analistas es el cierre del Estrecho de Ormuz, un punto neurálgico por donde pasa gran parte del petróleo mundial. Si el conflicto en Medio Oriente escala y bloquea esta vía, el precio de la nafta en Argentina podría sufrir nuevas correcciones al alza de manera semanal. Las cámaras que agrupan a las estaciones de servicio (CECHA) mantienen un clima de cautela absoluta, evitando declaraciones oficiales mientras monitorean el minuto a minuto de la guerra.
Lo cierto es que la «normalidad» del precio del combustible en Argentina ahora depende de una tregua a miles de kilómetros de distancia. Por ahora, el compromiso de las operadoras es evitar traslados masivos, pero el 6% de suba acumulado en marzo es solo el piso de una dinámica que promete seguir tensionando los surtidores si el barril Brent no regresa a valores de prepandemia.





