La histórica cooperativa SanCor atraviesa un escenario crítico y los trabajadores decidieron avanzar con el pedido de quiebra con continuidad productiva. La medida, resuelta por ATILRA en una asamblea extraordinaria, busca preservar las plantas fabriles y los puestos de trabajo frente a la deuda salarial, el aguinaldo impago y un pasivo laboral que supera los 14.000 millones de pesos.
Luego de años de intentos frustrados de reestructuración y en medio de un proceso concursal sin avances, los trabajadores decidieron pedir la quiebra de la empresa con continuidad de la explotación con el objetivo de preservar los establecimientos y los puestos de trabajo.
A través de un comunicado, los trabajadores señalaron que SanCor adeuda sueldos desde abril, el aguinaldo del primer semestre y aportes sociales. Dichos incumplimientos fueron informados a la sindicatura yal juez del concurso.
Según ATILRA, solo en los últimos cinco meses el pasivo laboral ya supera los $14.000 millones. Además, recordaron que la empresa reconoce 1.860 créditos laborales preconcursales por unos $69.000 millones.
Hoy en día, SanCor procesa 50.000 litros diarios de leche, un volumen muy bajo para lo que fue históricamente su capacidad productiva. En un año perdió 500 puestos de trabajo, quedando con 850 empleados tras retiros voluntarios, jubilaciones y despidos.
El 90% de las plantas industriales permanecen inactivas menos la planta de Devoto, en Córdoba, que logró una reactivación parcial a partir de un acuerdo de producción con Elcor, dueña de Tonadita mediante el cual permite elaborar mantecas y cremas con insumos aportados por la otra firma.
Ese convenio, sin embargo, no fue una solución. Tampoco el concurso de acreedores de principio de año.
Desde ATILRA solicitaron a las autoridades que activen la búsqueda de “soluciones e inversores que posibiliten la continuidad con mantenimiento de los establecimientos fabriles y de los puestos de trabajo” debido a que los incumplimientos actuales dejan en visto que “la empresa no puede sostenerse”.
Mientras tanto, abogados de acreedores cuestionaron la falta de transparencia y de conducción de la cooperativa y afirmaron que hay causas penales abiertas por la retención indebida de aportes previsionales y sindicales por lo que advirtieron que si SanCor entra en quiebra, “ni trabajadores ni productores van a cobrar un peso”.
El futuro de SanCor dependerá de lo que resuelva la Justicia y de la posibilidad de encontrar inversores.





