La muerte de Lily Sullos. Nació en Budapest, Hungría, el 27 de septiembre de 1928. A fines de la Segunda Guerra Mundial se mudaría a Alemania, pero solo tres años después, en 1948, llegaría a Argentina. Tenía solo 19 años y la acompañaba su hermano diez años menor.
La muerte de Lily Sullos. En la Argentina ella cambiaria su nombre de pila original, que era Lenke, por el de Lily. Su hermano ya se había rebautizado Ludwig en Alemania y en Argentina se registraría como Luis.
Lily comenzó la carrera de Medicina en Buenos Aires, pero la abandonaría. Años mas tarde diría falsamente que se había recibido de Medica en Alemania. Para ganarse la vida trabajaba de fotógrafa en fiestas y eventos.

En los 60 comenzó a publicar columnas de astrología en una revista de la época, «Nosotras«. Un poco dada la fantasía, Lily tendía a exagerar sus credenciales, afirmaba que había estudiado en la Asociación Mundial de Investigaciones Astrológicas, que era básicamente un club de astrología con sede en Buenos Aires, y decía también que dicha institución dependía de la Facultad de Astrología de Londres, una organización que aparentemente jamás existió.
Eso no impidió que, por cerca de 30 años, se transformara en una de las grandes figuras mediáticas de la astrología argentina junto a Ludovica Squirru y Horangel. Escribía para revistas como Semanario, Mi, Labores y Tal Cual y trabaja en noticieros de televisión como Realidad 84 y sus ediciones posteriores.
Sus libros también fueron éxitos de ventas, entre sus publicaciones figuran «Manual astrológico del amor», «Astrología y salud» y «La reencarnación, una ley de la naturaleza». También publicó un libro de historias de ciencia ficción infantiles bajo el titulo de «Las aventuras de los lagarto gatos».

Lily hablaba español con un acento centroeuropeo muy marcado, con lo cual se hacia notar y agregaba un aire intrigante a su figura.
Invitada a un almuerzo de Mirtha Legrand, casi en broma, se deslizó que podía tener algún parentesco con una legendaria condesa sangrienta de Hungría que inspiró obras de teatro e historias de vampiros. Lily dejó correr la historia y la leyenda se fue agrandado con el tiempo.

Su figura era tan popular en los años 80 y principios de los 90 que hasta era parodiada por el Trio Midachi. Sus ultimas apariciones televisivas fueron a fines de los 99 en Azul televisión.
En contraste con su constante presencia mediática, su intimidad estaba rodeada de interrogantes. Lily nunca se había casado ni había tenido hijos. Consultada sobre el tema dijo con fatalismo: «Todos los hombres que amé murieron tempranamente. Dos novios en la guerra y luego otros dos. Aquí ame mucho a un jockey muy importante, pero murió en 1969 en un accidente de auto. Esa muerte estaba en su horóscopo, pero no pude hacer nada. Ya me he resignado. No puedo amar, salvo de lejos porque todos los hombres mueren inmediatamente».

En una entrevista en el año 2000 dijo que mantenía una relaciona a distancia con un hombre a quien había conocido en su juventud. Se trataba supuestamente de un refugiado de la Unión Soviética a quien había conocido mientras ella trabajaba en la Nasa, un trabajo que parece simplemente ser fruto de su imaginación.
Su hermano Luis tampoco había formado familia y la vida de ambos parecía entrelazada por una unión simbiótica, vivían juntos desde hacía décadas en una bonita casona de La Lucila. Ella le cocinaba, él la cuidaba, ella hacia los horóscopos y él los escribía. Se querían y estaban todo el tiempo juntos y para los que no supieran que eran hermanos tenían casi la apariencia de un matrimonio.
Ella lo había presentado en alguna entrevista y, llena de devoción, contaba que él tenía un altísimo cociente intelectual y que era un estudioso de la física y la ingeniería. Contó que estaba trabajando en un proyecto científico sobre el control eléctrico de la gravedad que apuntaba a lograr que algo deje de pesar mediante la utilización de dispositivos electrónicos, era casi como los científicos locos de las películas, tratando de hacer grandes descubrimientos en un laboratorio casero.

En los años 2000 y con mas de 70 años, su presencia mediática fue escaseando, pero siguió publicando sus libros de horóscopos todos los años.
A mediados de 2013, Luis se comunicó con su editora y le dijo que no sabia si Lily iba a poder terminar el próximo libro porque su salud se estaba deteriorando. Mientras resolvían el tema le enviaron por las dudas un fotógrafo para hacer unas tomas para el libro. Lily tenia problemas para moverse, pero se prestó para la sesión de fotos e incluso hizo dos cambios de ropa para las tomas.
Nadie sabia que faltaban 6 días para su muerte.
La muerte de Lily Sullos

El sábado 14 de septiembre Lily tuvo un accidente cerebrovascular que la dejo inmóvil. Dándose cuenta de lo que pasaba Luis le mandó un email en húngaro a la amiga de ambos, la pintora Anikó Szabó, también procedente de Hungría. El email decía «me parece que Lenke tuvo un derrame cerebral serio, se cayó en la bañera y ya no pudo pararse ni hablar. Esto pasó alrededor de las 23.20 ahora esto esperando que vuelva en sí. En caso contrario voy a cumplir con su deseo, que no sufra con un cerebro maltrecho, paralítica y con dolores. La solución es rápida y ruidosa» y continuaba «Llamé al médico, la sacaron de la bañera y la pusieron en la cama. Dijo que había que llevarla a un geriátrico a donde la mantienen con vida y la torturan. Son pasadas las 9 de la mañana, la presión es normal, el pulso también, pero no puede hablar, no puede ir al baño ni puede comer. Nos despedimos, les deseamos mucha suerte».
Cuando Szabó leyó el email alarmada llamó a la policía que fue hasta la casa. Allí encontraron a Lily sentada en su habitación, vestida con un camisón, una mano apoyada pacíficamente sobre la otra y un disparo en la cabeza.

Luis estaba recostado en su propia cama, con otro disparo y el arma a su lado. Como corresponde a un inventor como él, la pistola calibre 32 era de fabricación casera y parecía haber sido construida por él mismo. La investigación determinó que se había tratado de una especie de pacto entre ambos. Él la había matado y se había quitado la vida.

Ya lo había dicho Lily un año antes, que si a él le pasaba algo, ella se iba a con él. No querían vivir el uno sin el otro y presenciar la agonía y la decadencia del otro.
Fueron enterrados en el cementerio de Olivos y descansan juntos como ellos hubiesen querido.

Al poco tiempo de su muerte su casa fue intrusada y todas sus posesiones cayeron en manos de ocupas. Al momento de su muerte Lily Sullos tenía 83 años.
Si querés recibir las noticias de Anticipos Diario GRATIS a tu celular, envíanos un mensaje al WhatsApp de la redacción haciendo clic en el ícono que te aparece abajo a la derecha de tu pantalla.
También podés seguirnos vía Twitter haciendo clic en: @diarioanticipos






