Una infancia en La Plata
María Victoria Walsh Tejerina nació el 28 de septiembre de 1950. Fue la hija mayor del periodista y escritor Rodolfo Walsh y de Elina Tejerina, docente y directora de una escuela para personas ciegas y con discapacidad visual. La familia se instaló en La Plata cuando Elina fue designada al frente de esa institución.
Su hermana menor, Patricia, recordó que sus padres se separaron en 1958, aunque conservaron una relación cercana. Ella y Vicki pasaban temporadas con su padre en el Tigre.
Rodolfo Walsh se incorporó a Montoneros en 1973, cuando Vicki tenía 22 años. En una carta escrita tras la muerte de su hija, la describió como una joven de decisiones firmes.

Una periodista con voz propia
Vicki comenzó a trabajar en Primera Plana en 1970 y también escribió para Periscopio. Sus artículos abordaron temas de ciencia, arqueología, salud mental y educación. Una investigación de Tiempo Argentino recuperó cuatro textos publicados ese año y destacó el rigor con el que trabajaba asuntos complejos desde joven. El archivo de la revista Periscopio, digitalizado por AHIRA, también la incluye entre quienes integraron su redacción.
Más tarde ingresó al diario La Opinión, donde sus compañeros la eligieron delegada gremial. Junto con otras trabajadoras y trabajadores, entre ellos la periodista Lilia Ferreyra, reclamó al director del diario, Jacobo Timerman, el pago completo del aguinaldo. El conflicto terminó con la salida de varios delegados. Vicki pidió licencia y no volvió a la redacción.
La Biblioteca del Congreso conserva documentación vinculada con su paso por el periódico, incluidos artículos y borradores.

Militancia, pareja y maternidad
Después de dejar La Opinión, Vicki se volcó a la militancia de base y trabajó en villas y unidades básicas. En Montoneros usó el nombre de guerra Hilda y llegó a ser oficial segunda, con responsabilidad en el área de prensa sindical. Así lo consignó Rodolfo Walsh en su carta, un documento valioso para conocer la trayectoria política de su hija, aunque escrito desde el dolor y a partir de información que recibió después de los hechos.
En 1975 se casó con Emiliano Costa, también periodista y delegado gremial. Costa fue detenido antes del nacimiento de la hija de ambos, Victoria María Costa, ese mismo año.
La niña estaba con su madre cuando ocurrió el operativo en la calle Corro. Fue retirada de la vivienda, trasladada a una comisaría y luego restituida a sus abuelos paternos, según la reconstrucción de la Fiscalía.

La muerte en la calle Corro
El 29 de septiembre de 1976, un día después de cumplir 26 años, Vicki fue asesinada en la vivienda de Corro 105, en Villa Luro. Allí estaba reunida con otros cuatro integrantes de la conducción de Montoneros. El Ejército rodeó la casa con un amplio despliegue de fuerzas conjuntas. Murieron cinco personas: Walsh, Alberto José Molina Benuzzi, Ignacio José Bertrán, Ismael Salame y José Carlos Coronel. Otras cuatro fueron secuestradas.
La base del Parque de la Memoria registra el asesinato de Vicki en ese domicilio y señala que el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó sus restos en 1988, en el Cementerio de la Chacarita.
La versión más conocida de sus últimos minutos fue narrada por Rodolfo Walsh en “Carta a mis amigos”, escrita tres meses después. Según explicó, reconstruyó la escena a partir del relato de un conscripto que había participado del operativo. En esa carta contó que Vicki y un compañero resistieron desde la terraza y que, cuando cesaron los disparos, ambos se quitaron la vida para no caer en manos de los militares.
Hay una precisión importante sobre las palabras que se atribuyeron a Vicki. La frase “Ustedes no nos matan, nosotros elegimos morir” fue incluida en la carta de Rodolfo Walsh, pero Patricia sostuvo posteriormente que su padre sabía que esas palabras las habría pronunciado el compañero de su hermana. Otro testimonio sobre el operativo atribuyó a Vicki una frase distinta. Por eso, conviene presentar esas expresiones como parte de las versiones reconstruidas y no como una transcripción literal o una certeza.

Un juicio abierto y una memoria en construcción
La Masacre de la calle Corro es materia de un juicio oral ante el Tribunal Oral Federal N.º 7. La Fiscalía informó que el debate investiga cinco homicidios y la privación ilegal de la libertad de otras cuatro personas. Tras la incorporación de dos exmilitares al proceso, el parte oficial contabilizó ocho imputados. La causa continúa en trámite y todavía no hay una sentencia que determine responsabilidades penales.
En 2026, Patricia Walsh declaró ante el tribunal sobre el asesinato de su hermana y aportó recuerdos y datos familiares a la reconstrucción del operativo. Su muerte, a los 74 años, vuelve a poner en circulación esos testimonios, junto con las cartas de Rodolfo, las crónicas recuperadas de las revistas de época y los registros judiciales. Esos documentos permiten reconstruir a Vicki en sus distintas dimensiones: periodista, trabajadora, militante y madre.






