Deportivo Morón dio un golpe de enorme valor en Santa Fe. Con goles de Mateo Levato y Gonzalo Berterame, el equipo de Walter Otta derrotó 2 a 1 a Colón por la fecha 28 de la Primera Nacional y llegó a 52 puntos, a sólo dos del líder Ferro. El descuento de Alan Bonansea no le alcanzó al Sabalero, que quedó con 45 unidades y perdió terreno en la discusión por la final del ascenso directo.
El triunfo tuvo impacto deportivo y anímico para el Gallo: le ganó a un rival directo, en el Cementerio de los Elefantes, y sostuvo una campaña que lo tiene como escolta. Para Colón, en cambio, fue una derrota que expuso problemas de funcionamiento aun cuando tuvo reacción y empuje en el complemento.

“Un paso atrás” no fue sólo por no haber convertido
Delfino fue claro después del partido: “Hicimos el desgaste y nos quedamos con las manos vacías”, señaló. También sostuvo que Colón “se hizo los goles” y definió la actuación como “un paso atrás desde lo futbolístico”.
La frase no remite exclusivamente a la falta de gol. Colón descontó a los seis minutos del segundo tiempo y generó situaciones, pero durante el primer tiempo no pudo controlar el desarrollo ni proteger su área en las dos acciones decisivas. Morón encontró ventaja con un centro de Joaquín Livera para el cabezazo de Levato y amplió tras una transición que terminó con el rebote aprovechado por Berterame.
Delfino no expuso el nombre de una figura que “no rindió”. Por el contrario, evitó individualizar responsabilidades: “Tengo una radiografía hecha, pero no la voy a decir acá”, expresó. La lectura pública fue colectiva: desatenciones defensivas, dificultades para imponer el plan inicial y una reacción que llegó cuando ya corría desde atrás.

El planteo de Delfino y la respuesta de Walter Otta
Colón comenzó con un esquema de cuatro defensores, doble volante central y tres futbolistas detrás de Bonansea. Intentó manejar la pelota con Federico Lértora e Ignacio Antonio en la base, mientras Ignacio Lago, Julián Marcioni y Franco García buscaban abastecer al delantero.
Sin embargo, Morón salió a discutir el partido lejos de Julio Salvá. Otta armó un 4-3-3 con Franco Fagundez unos metros más retrasado, como enlace, Berterame abierto hacia la derecha y Levato como referencia. El Gallo presionó desde la mitad de la cancha, buscó pases cortos para quitarle ritmo al local y encontró superioridad en el trabajo de Mauro Burruchaga, Santiago Kubiszyn y Mariano Bíttolo.
Con el 0-2, Delfino modificó el equipo en el entretiempo: mandó a la cancha a Leandro Gárate y Agustín Toledo por Antonio y Marcioni, una decisión ofensiva que elevó la presión sobre Morón. El descuento de Bonansea alimentó la remontada, pero Otta respondió con una estructura más conservadora: dos líneas de cuatro, Kubiszyn cerca de Burruchaga en el doble cinco y Levato como salida. El orden defensivo y las intervenciones de Salvá terminaron de sostener la victoria.

El historial: Morón vuelve a hacerse fuerte ante Colón
El triunfo en Santa Fe profundizó una serie reciente favorable para Deportivo Morón. En el Nuevo Francisco Urbano, el Gallo había perdido 2-0 ante Colón en abril de 2024, pero luego ganó 1-0 en junio de 2025 y 2-0 el 18 de abril de 2026. En el Brigadier López, el recorrido cercano marca una derrota 1-0 en septiembre de 2024, un empate sin goles en septiembre de 2025 y esta victoria 2-1.
En el historial general, contando los antecedentes de Primera B, Primera División, Copa Argentina y Primera Nacional, Colón conserva una ventaja estrecha: 12 triunfos del Sabalero, 11 de Morón y 10 empates, en 33 partidos. El primer cruce fue el 20 de junio de 1964 y terminó con una histórica goleada 6-1 del Gallo como local.
Iván Delfino, una carrera construida en el ascenso
Delfino, nacido en Sunchales, inició su camino como entrenador en Libertad de Sunchales y luego dirigió a Juventud Antoniana y Crucero del Norte. Su gran salto llegó en Patronato: en 2015 consiguió el ascenso a Primera División y se consolidó como uno de los técnicos más identificados con la categoría.
Después tuvo pasos por Temperley, Instituto, Sarmiento de Junín, nuevamente Patronato, San Martín de Tucumán y Estudiantes de Río Cuarto. En Sarmiento sostuvo un ciclo largo y competitivo, con varias campañas de pelea por el ascenso; en Patronato también volvió a Primera y, en su segundo ciclo, condujo al equipo que alcanzó la final de la Copa Argentina 2022.
Su primer período en Colón fue durante 2024, tras el descenso desde la máxima categoría. Dirigió 27 partidos oficiales: ganó 13, empató siete y perdió siete, con una efectividad del 56,8%. El equipo se mantuvo durante buena parte del torneo entre los principales aspirantes, pero el objetivo del regreso inmediato a Primera no se concretó. En su vuelta, Delfino busca corregir esa cuenta pendiente.

¿Delfino esperaba una victoria de Morón?
No hay una declaración de Delfino que permita afirmar que esperaba que Morón ganara. Su conferencia fue autocrítica: reconoció el esfuerzo, señaló los errores propios y habló de mejora diaria. La derrota no modificó el objetivo inmediato de Colón, que ahora deberá recomponerse para defender su lugar en los puestos de vanguardia y volver a acercarse a la cima.
Colón visitará a Godoy Cruz el domingo 13 de septiembre, a las 18, por la fecha 29. Tiene ocho encuentros por delante en la fase regular y está muy lejos de la zona de descenso: ocupa el tercer puesto con 45 puntos, mientras los dos últimos de cada zona perderán la categoría. El problema sabalero no es la permanencia, sino que dejó escapar una chance de quedar más cerca de Ferro y Morón en la carrera por el ascenso directo.





