El debate todavía transcurre en el terreno de las especulaciones políticas, pero dirigentes, intendentes y legisladores ya empiezan a ser mencionados como posibles sucesores del actual gobernador. La definición dependerá, en buena medida, de cómo se resuelva la disputa interna del oficialismo bonaerense y de si finalmente habrá una instancia de competencia interna.
¿Quiénes aparecen en La Cámpora?
Dentro del espacio que conducen Máximo Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, hay un nombre que sobresale con claridad por encima del resto: Mayra Mendoza.

Militante de La Cámpora desde los primeros años de la organización, fue diputada nacional durante dos mandatos y en 2019 se convirtió en la primera mujer elegida intendenta de Quilmes, uno de los municipios más importantes del conurbano bonaerense. Tras dejar la jefatura comunal para asumir como diputada provincial, muchos interpretaron ese movimiento como parte de una estrategia de proyección hacia la política provincial.
Mayra Mendoza inició su militancia política en 2005 en Compromiso K, el espacio que articulaba al kirchnerismo con sectores provenientes del radicalismo. Allí conoció a José Ottavis y comenzó a integrarse al núcleo que daría origen a La Cámpora, organización a la que se incorporó desde su creación en 2006. Dos años después, en junio de 2008, fue designada Secretaria de Organización de la agrupación, uno de los cargos de mayor relevancia dentro de su estructura. En 2011 consolidó su ascenso político al convertirse en la única mujer de la mesa de conducción nacional de La Cámpora, posición desde la que pasó a integrar el círculo de mayor confianza de la conducción del espacio.

Tras incorporarse a La Cámpora en 2006, Mayra Mendoza no ocupó cargos electivos durante sus primeros años de militancia. En ese período desempeñó funciones de gestión en la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) y asumió responsabilidades dentro de la conducción de la organización, hasta ser designada secretaria de Organización e integrar su mesa nacional.
Su primer cargo electivo llegó en 2011, cuando fue elegida diputada nacional por la provincia de Buenos Aires. En 2015 fue reelegida para un segundo mandato en la Cámara de Diputados de la Nación, donde permaneció hasta 2019, año en el que fue elegida intendenta de Quilmes, convirtiéndose en la primera mujer en gobernar ese municipio.

Luego, Mayra Mendoza asumió por primera vez como intendenta de Quilmes el 10 de diciembre de 2019, tras derrotar a Martiniano Molina, y se convirtió en la primera mujer en gobernar el distrito. El 10 de diciembre de 2023 inició su segundo mandato luego de ser reelegida. Dos años más tarde, el 10 de diciembre de 2025, fue electa diputada provincial por la Tercera Sección Electoral y solicitó licencia en la Intendencia para asumir su banca en la Legislatura Bonaerense. Desde entonces, la administración municipal quedó a cargo de Eva Mieri como intendenta interina, mientras Mayra Mendoza conserva la titularidad del cargo, aunque actualmente ejerce funciones como diputada provincial. O sea, no renunció. Pidió licencia.
Su experiencia de gestión, el nivel de conocimiento público y la cercanía con la conducción del kirchnerismo la convierten, por ahora, en la principal apuesta de La Cámpora para disputar la Gobernación bonaerense.
Detrás de ella aparece Eduardo «Wado» de Pedro, uno de los dirigentes históricos del espacio. Fue diputado nacional, secretario general de la Presidencia durante el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner y ministro del Interior entre 2019 y 2023, durante el gobierno de Alberto Fernández, convirtiéndose en uno de los principales negociadores políticos del kirchnerismo.

Antes de llegar al Congreso Nacional, Eduardo «Wado» de Pedro desarrolló su carrera política a través de la militancia y la gestión pública. En la década de 1990 fue uno de los fundadores de HIJOS (Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio).
Entre 2000 y 2006 se desempeñó como jefe de Gabinete de la Subsecretaría de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires durante la gestión de Aníbal Ibarra y, entre 2003 y 2006, participó de la fundación de La Cámpora, junto con Máximo Kirchner, Andrés Larroque, José Ottavis y otros dirigentes.

Luego, entre 2009 y 2011, fue vicepresidente de Aerolíneas Argentinas y Austral Líneas Aéreas tras la reestatización de la compañía. Su primer cargo electivo llegó en 2011, cuando fue elegido diputado nacional por la provincia de Buenos Aires.

Aunque mantiene un perfil de alcance nacional y continúa siendo una referencia de peso dentro de La Cámpora, hoy su nombre aparece más asociado a una eventual candidatura nacional o al Senado que a la Gobernación.
También figura Facundo Tignanelli, quien desarrolló gran parte de su carrera política en La Matanza y en la Legislatura bonaerense. Actualmente preside el bloque de diputados provinciales de Unión por la Patria, desde donde se consolidó como uno de los principales operadores parlamentarios del kirchnerismo.

Facundo Tignanelli nació en La Matanza en 1987 y comenzó su militancia en La Cámpora en 2008. Con el paso de los años se convirtió en uno de los principales dirigentes de confianza de Máximo Kirchner, primero como referente de la organización en La Matanza y luego como secretario de Organización en la provincia de Buenos Aires. Antes de ocupar cargos electivos integró la Subsecretaría para la Reforma Institucional y Fortalecimiento de la Democracia entre 2011 y 2012 y fue subsecretario de Juventud del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación entre 2014 y 2015.

Su primer cargo electivo llegó en 2017, cuando fue elegido diputado provincial por la Tercera Sección Electoral. Entre 2019 y 2021 presidió el bloque del entonces Frente de Todos en la Cámara de Diputados bonaerense y, tras finalizar su mandato legislativo en 2021, continuó como uno de los principales armadores políticos de Máximo Kirchner. En 2025 regresó a la Legislatura al ser nuevamente elegido diputado provincial y actualmente preside el bloque de Unión por la Patria, consolidándose como uno de los principales operadores políticos y parlamentarios de La Cámpora en la provincia de Buenos Aires.

Su fuerte influencia interna y legislativa contrasta con un menor nivel de instalación pública, por lo que hoy aparece más como un dirigente clave en la conducción política que como un candidato natural a gobernador.
El cuarto nombre que siempre aparece en cualquier análisis es Máximo Kirchner. Diputado nacional desde 2015, presidente del Partido Justicialista bonaerense y conductor de La Cámpora, es considerado uno de los principales estrategas políticos del kirchnerismo e hijo de los expresidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.

Sin embargo, hasta el momento no existen señales concretas de que quiera competir por la Gobernación y la mayoría de los analistas lo ubican principalmente como armador político del espacio.
El mapa del axelismo
En el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio político impulsado por Axel Kicillof, también comienzan a delinearse posibles sucesores.
Antes de convertirse en intendente, Gabriel Katopodis desarrolló su carrera en la militancia y la gestión pública. Comenzó su actividad política en la década de 1980, mientras estudiaba Derecho en la Universidad de Buenos Aires (UBA), y realizó trabajo social en barrios populares junto a curas y cooperativas.

En la década de 1990 militó en el Frente Grande y luego en el Frepaso, desde donde inició su carrera política en General San Martín.
Entre 2003 y 2006 fue gerente general del Fondo de Capital Social (FONCAP) y entre 2007 y 2011 se desempeñó como subsecretario del Ministerio de Desarrollo Social bonaerense durante la gestión de Daniel Scioli, mientras ejercía la docencia en Ciencia Política de la UBA.
En 2007 fue candidato a intendente de General San Martín, pero perdió frente a Ricardo Ivoskus. Su primer cargo electivo llegó en 2011, cuando ganó las elecciones municipales y asumió como intendente del distrito.
Es el dirigente con mayor nivel de conocimiento provincial dentro del espacio de Axel Kicillof es Gabriel Katopodis. Ingeniero de profesión. Fue elegido intendente en 2011 y reelegido en 2015, cargo que ejerció hasta 2019.
Ese año fue convocado por el presidente Alberto Fernández para asumir como ministro de Obras Públicas de la Nación, función que desempeñó entre 2019 y 2023, al frente de una de las carteras con mayor presupuesto del Gobierno nacional.
Desde el 10 de diciembre de 2023 se desempeña como ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires en la gestión de Axel Kicillof, desde donde tiene a su cargo la ejecución de obras viales, hidráulicas, energéticas, de saneamiento y de infraestructura social en los 135 municipios bonaerenses. Su alto nivel de exposición pública, su experiencia de gestión y su presencia territorial lo ubican entre los dirigentes que el Movimiento Derecho al Futuro proyecta como una de las principales alternativas para disputar la Gobernación en 2027.

Su recorrido por las ocho secciones electorales, la relación construida con numerosos intendentes y un perfil fuertemente asociado a la gestión lo posicionan como uno de los principales favoritos dentro del espacio del gobernador.
Otro dirigente mencionado de manera recurrente es Julio Alak. Con una extensa trayectoria política, fue intendente de La Plata durante cuatro mandatos consecutivos, Ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación entre 2009 y 2015 y volvió a conducir la capital bonaerense tras ganar las elecciones de 2023.

Antes de acceder a cargos electivos, Julio Alak inició su carrera en la gestión pública como secretario de Gobierno de la Municipalidad de Florencio Varela entre 1984 y 1985. Luego, entre 1985 y 1986, fue asesor jurídico de la Presidencia del Senado de la provincia de Buenos Aires y, en 1988, asumió la presidencia del Partido Justicialista de La Plata, cargo desde el que consolidó su liderazgo político en la capital bonaerense.
En 1991, Julio Alak fue elegido intendente de La Plata, convirtiéndose en el primer jefe comunal peronista de la ciudad tras décadas de predominio radical. Fue reelegido en 1995, 1999 y 2003, completando 16 años consecutivos al frente del municipio hasta 2007.

Tras dejar la Intendencia de La Plata, Julio Alak fue presidente de Aerolíneas Argentinas entre 2008 y 2009 luego de la reestatización de la empresa. Posteriormente se desempeñó como ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación entre 2009 y 2015, durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, y entre 2019 y 2023 ocupó el mismo cargo en la provincia de Buenos Aires durante la gestión de Axel Kicillof.

En 2023 volvió a ganar las elecciones y asumió un nuevo mandato como intendente el 10 de diciembre de ese año.
Su experiencia institucional y el peso político de la capital provincial lo mantienen entre los posibles sucesores de Kicillof.
El tercer nombre fuerte es Jorge Ferraresi, intendente de Avellaneda desde 2009, con una interrupción cuando fue ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación durante el gobierno de Alberto Fernández.
Antes de ocupar cargos electivos, Jorge Ferraresi inició su militancia en 1982 en Intransigencia y Movilización Peronista, mientras estudiaba en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). Hasta 1991 trabajó en el Hospital Garrahan y luego desarrolló su carrera en la administración pública como secretario de Obras y Servicios Públicos de Avellaneda (1991-1999 y 2003-2009), director provincial de Minería (1999-2001) y gerente operativo del Organismo Nacional de Administración de Bienes del Estado (ONABE) entre 2002 y 2003.

Entre 2003 y 2007, Jorge Ferraresi no ocupó cargos electivos. Durante ese período volvió a desempeñarse como secretario de Obras y Servicios Públicos de Avellaneda, cargo que ejerció entre 2003 y 2009 bajo la gestión del intendente Baldomero «Cacho» Álvarez de Olivera.
Jorge Ferraresi inició su trayectoria electiva en 2007 como concejal de Avellaneda y, en 2009, asumió como intendente interino tras la salida de Baldomero Álvarez de Olivera. En 2011 fue elegido intendente por primera vez por voto popular y reelegido en 2015 y 2019. Ese último mandato quedó interrumpido cuando fue convocado por Alberto Fernández para desempeñarse como ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación entre 2020 y 2022. Tras renunciar al cargo regresó a la Intendencia de Avellaneda en noviembre de 2022 y, en 2023, fue nuevamente reelegido para un nuevo mandato.

Es uno de los dirigentes más representativos del peronismo territorial del conurbano y uno de los intendentes con mayor cercanía política al gobernador. En los últimos meses incluso comenzaron a aparecer sectores de su espacio impulsando la consigna «Axel Presidente, Ferraresi Gobernador».
Otros dirigentes que siguen de cerca la discusión
Fuera de los dos principales espacios también aparecen dirigentes que buscan tener peso propio en la discusión sucesoria.
Entre ellos se menciona a Federico Otermín, actual intendente de Lomas de Zamora y expresidente de la Cámara de Diputados bonaerense, además de uno de los dirigentes más cercanos durante años a Martín Insaurralde.
También figura Federico Achával, intendente de Pilar desde 2019, quien consolidó una de las gestiones municipales con mayor crecimiento político del norte del conurbano y hoy integra el grupo de jefes comunales que aspiran a tener protagonismo en la futura reorganización del peronismo bonaerense.

Un tablero todavía abierto
El escenario que hoy muestra el peronismo bonaerense refleja dos modelos de liderazgo. Por un lado, La Cámpora concentra sus expectativas principalmente en Mayra Mendoza, acompañada por Wado de Pedro, Facundo Tignanelli y, en un plano más hipotético, Máximo Kirchner. Por el otro, el Movimiento Derecho al Futuro presenta tres perfiles bien diferenciados: Gabriel Katopodis, con fuerte instalación provincial y experiencia de gestión; Julio Alak, con un perfil institucional y amplia trayectoria; y Jorge Ferraresi, representante del peronismo territorial con fuerte anclaje en el conurbano.
Aunque las definiciones electorales todavía están lejos y el escenario puede modificarse, hoy Mayra Mendoza y Gabriel Katopodis aparecen como los dirigentes con mayor nivel de instalación dentro de sus respectivos espacios. La disputa entre el sector que responde a Máximo Kirchner y el armado político de Axel Kicillof será determinante para definir quién encabezará la propuesta del peronismo bonaerense en las elecciones de 2027.
Cómo se definirá el candidato a gobernador
Hoy no existe una definición oficial sobre el mecanismo que utilizará el peronismo bonaerense para elegir a su candidato a gobernador en 2027. La discusión atraviesa a todos los sectores del espacio y gira en torno a tres alternativas: una lista de consenso, una competencia mediante PASO o una interna partidaria.
El sector que responde al gobernador Axel Kicillof es el que con mayor claridad se pronunció a favor de las PASO, al considerar que ese sistema otorga mayor legitimidad al ganador y evita que las candidaturas queden exclusivamente en manos de acuerdos entre las conducciones partidarias. En esa línea se expresaron el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, y otros dirigentes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), además de referentes cercanos como Victoria Tolosa Paz.
En La Cámpora, en cambio, no existe una postura pública definitiva. El espacio que conducen Máximo Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner históricamente privilegió las listas de unidad cuando logró conducir las negociaciones políticas, aunque tampoco descarta competir si entiende que cuenta con las condiciones para imponerse en una elección interna. En paralelo, el kirchnerismo también impulsó el debate sobre una eventual reforma electoral para 2027, dentro de la cual las PASO aparecen como uno de los temas en discusión.
Otro factor que condicionará la decisión será el futuro del sistema electoral nacional. Si finalmente prospera la eliminación de las PASO, como impulsa el gobierno del presidente Javier Milei, el peronismo debería definir sus candidaturas mediante una interna partidaria o a través de un acuerdo político entre los distintos sectores que integran el Partido Justicialista.
En ese contexto, el mecanismo de selección del candidato a gobernador sigue siendo una incógnita. Mientras el espacio de Axel Kicillof sostiene que las PASO serían la herramienta más transparente para resolver la competencia, La Cámpora mantiene abierta su estrategia y prioriza, por ahora, la búsqueda de consensos internos antes de fijar una posición definitiva. Si las primarias no existieran en 2027, la definición quedaría en manos de una interna partidaria o de una negociación política entre las distintas corrientes del peronismo bonaerense.





