Aunque faltan más de un año para el cierre de listas de 2027, el escenario político de Morón comienza a mostrar movimientos. Mientras distintos espacios ya posicionan dirigentes con aspiraciones a la Intendencia, en el peronismo local todavía no aparece una figura lanzada públicamente para suceder a Lucas Ghi, cuyo mandato finalizará en diciembre de 2027 en caso de que no se habiliten las reelecciones.
Un oficialismo con heredero y heredera política
El Movimiento Derecho al Futuro del Gobernador Axel Kicillof gobierna Morón desde 2025 abiertamene con Lucas Ghi a la cabeza. Aunque no se afilió, admitió con simpatía que se integraba al espacio hace ya exactamente un año atrás. Lucas Ghi había sido intendente 2009 y 2015 por Nuevo Encuentro, la fuerza que lo vio crecer.
Sin embargo, la Constitución Provincial y la normativa vigente impiden que el actual jefe comunal tenga una nueva reelección consecutiva, por lo que el oficialismo deberá definir un nuevo candidato para conservar el distrito. Por supuesto que Lucas Ghi ya tiene dos: la abogada Estefanía Franco, Jefa de Gabinete; y José María Ghi, uno de los dos hermanos del intendente. El apellido pesa.
Todo indica que Estefanía Franco es la carta que jugará Lucas Ghi, siempre y cuando no tenga reelección. Se la ve más lanzada a la Jefa de Gabinete a pelear por la intendencia más que a José María Ghi, hoy concejal del Bloque Oficialista, Movimiento Derecho al Futuro, otro ex Nuevo Encuentro.
Hasta el momento, esa definición no llegó.
En la actividad pública del PJ de Morón, de Nuevo Encuentro y de los distintos sectores que integran el oficialismo predominan las reuniones partidarias, la gestión municipal y los posicionamientos frente a la política nacional. Sin embargo, no existe un lanzamiento formal ni una instalación pública de quien podría encabezar la boleta municipal en 2027 por parte del Movimiento Nacional Justicialista, al menos como instancia de negociación. Todo está sujeto a Lucas Ghi, el real conductor del PJ Local.

La interna condiciona cualquier definición
La situación tampoco puede analizarse sin tener en cuenta la relación política entre Lucas Ghi y Martín Sabbatella, dos de las principales referencias del oficialismo local.
Durante 2025 y 2026 ambos dirigentes profundizaron diferencias políticas que derivaron en un reordenamiento interno del oficialismo. Ghi pasó a alinearse con el espacio impulsado por el gobernador Axel Kicillof, mientras Sabbatella mantuvo la conducción de Nuevo Encuentro, fuerza que durante más de dos décadas fue el eje político del oficialismo moronense y no se apartó de la conducción de Cristina Fernández de Kirchner.
Ese escenario vuelve más compleja la construcción de un candidato de consenso.
La oposición ya empezó a mover sus fichas
Mientras tanto, distintas fuerzas opositoras muestran dirigentes que aparecen cada vez con mayor frecuencia en actividades políticas, recorridas barriales y redes sociales.
En La Libertad Avanza, distintos referentes comenzaron a incrementar su presencia territorial luego del crecimiento electoral que el espacio obtuvo en los últimos comicios.
En el sector identificado con el PRO y la coalición que sucedió a Juntos por el Cambio también continúan activos dirigentes que ya disputaron elecciones municipales y otros que buscan consolidar su instalación pública de cara a los próximos años.
Si bien ninguno de esos espacios definió oficialmente a su postulante, sí existen dirigentes que aparecen asociados naturalmente a una eventual candidatura.
En cambio, dentro del PJ de Morón todavía no se observa un nombre que concentre esa visibilidad.
Un desafío para un espacio que gobierna desde hace décadas
Desde la llegada de Martín Sabbatella a la Intendencia en 1999, el espacio político que hoy integra el gobierno local, aunque fragmentado, intervino en Morón durante 20 años, con la única excepción del período 2015-2019 encabezado por el macrista Ramiro Tagliaferro.
Esa continuidad convirtió al oficialismo en una de las estructuras políticas más consolidadas del oeste del conurbano.
Precisamente por eso, la definición del sucesor de Lucas Ghi aparece como una de las decisiones políticas más importantes que deberá tomar el peronismo local durante los próximos meses. Aunque no se ven movimientos en esa dirección.

El tiempo empieza a correr
Todavía falta para el calendario electoral de 2027 y es probable que los nombres comiencen a aparecer recién cuando se acerque la definición de alianzas y candidaturas.
Sin embargo, la política suele anticiparse a los tiempos formales.
Mientras otros espacios ya permiten identificar dirigentes con aspiraciones a gobernar Morón, el PJ Local continúa sin exhibir públicamente un candidato que aparezca como el heredero natural de la gestión de Lucas Ghi.
Esa ausencia, al menos por ahora, constituye una de las principales incógnitas del escenario político moronense de cara a la próxima elección municipal.





