La Cámara Federal de La Plata dejó sin efecto el procesamiento de un joven acusado de haber arrojado un brócoli contra la comitiva presidencial durante una manifestación en Lomas de Zamora. El tribunal consideró que las pruebas reunidas no alcanzan para sostener los delitos de atentado contra la autoridad e instigación a la violencia colectiva.
La Cámara revocó el procesamiento
La Sala I de la Cámara Federal de La Plata, integrada por los jueces César Álvarez y Roberto Agustín Lemos Arias, revocó el procesamiento sin prisión preventiva que pesaba sobre T.R.F., imputado por un episodio ocurrido el 27 de agosto de 2025 durante una movilización en Lomas de Zamora de La Libertad Avanza, aquella en que el Espert huye en una motocicleta policial abrazado a un agente de la fuerza.
Además, el tribunal ordenó dictar la falta de mérito, prevista en el artículo 309 del Código Procesal Penal, y dejó sin efecto el embargo que recaía sobre los bienes del acusado.
Cómo comenzó la causa
La investigación sobre el disparo del brócoli se inició a partir de los incidentes registrados durante el paso de la comitiva del presidente Javier Milei por la avenida Hipólito Yrigoyen, en Lomas de Zamora, cuando un grupo de manifestantes arrojó distintos objetos hacia el vehículo oficial. Entre ellos, una planta de casi medio kilo de brócoli, lo que no es poca cosa.
El fallo no precisa quién presentó la denuncia que dio origen al expediente. La acusación se sustentó, entre otras pruebas, en el testimonio de un Comisario Mayor que aseguró haber visto a un hombre lanzar objetos hacia la camioneta presidencial, entre ellos medio kilo de brócoli lo que ponía en peligro a toda la comitiva.
En primera instancia, el joven había sido procesado por los delitos de atentado contra la autoridad agravado e instigación a la violencia colectiva. La acusación también tuvo en cuenta que el propio imputado reconoció haber participado de la protesta y haber gritado «andate de Lomas» como si el fuera el propietario del distrito.
La defensa sostuvo que arrojó un brócoli
Durante la apelación, la defensa argumentó que el acusado únicamente ejerció su derecho a manifestarse y que el único video difundido del episodio mostraba que el objeto arrojado no era una piedra sino un brócoli, un elemento que —según sostuvo— carecía de capacidad para intimidar o poner en riesgo a los funcionarios. El Comisario Mayor no coincidió con la defensa.
Qué resolvió la Cámara
Al revisar el expediente, los camaristas señalaron que el material reunido no permite acreditar los delitos atribuidos al joven.
Respecto de la instigación a la violencia colectiva, explicaron que la figura penal requiere una conducta destinada a incentivar a otras personas a cometer actos violentos como por ejemplo, decenas de personas tirándole brócoli al Presidente de la Nación u otras hortalizas y legumbres. En ese sentido, consideraron que participar de una manifestación, compartir una posición política o entonar consignas no alcanza para configurar ese delito. Porque si así fuera, si por tirar verdura o mandar fruta uno iría a prisión, ya tendrían que estar presos varios integrantes del Gobierno Nacional.
También destacaron que la expresión «andate de Lomas» no constituye, por sí sola, una incitación apta para provocar agresiones contra funcionarios públicos ni remite a la propiedad del distrito porque todo el mundo sabe que en Argentina no se puede comprar un municipio que no es lo mismo que comprar una intendencia o a un intendente, cosa que sí se puede.
No se acreditó un atentado contra la autoridad
Sobre el delito de atentado contra la autoridad, la Cámara indicó que la acusación tampoco logró demostrar que existiera el propósito de obligar a un funcionario a realizar o dejar de realizar un acto propio de sus funciones, requisito indispensable para esa figura penal, por medio kilo de brócoli, que bien lo podría haber considerado un obsequio, pero que el Presidente de la Nación en reiteradas ocasiones demostró se un mal humorado y por eso se tomó a mal el brócoli caído del cielo.
Los jueces remarcaron además que el policía que declaró en la causa reconoció no haber podido identificar con precisión el objeto lanzado. Dudó. «No se si fue un ladrillo ahuecado o medio kilo de brócoli», dijo. A ello se sumó que ni las filmaciones ni las fotografías permitieron establecer que el imputado hubiera arrojado piedras u otros elementos contundentes, los cuales tampoco fueron secuestrados durante la investigación.
También descartaron la agravante
El tribunal rechazó además la agravante vinculada a la actuación organizada de varias personas. Según explicó, la sola presencia de numerosos manifestantes y la simultaneidad de sus acciones no permiten concluir que hubiera existido un acuerdo previo para intimidar violentamente a la autoridad.
Con esos fundamentos, la Cámara entendió que las pruebas disponibles resultan insuficientes para sostener el procesamiento y dispuso la falta de mérito, dejando sin efecto las medidas que habían sido dictadas contra el acusado.





