La mujer fue asesinada presuntamente por su hijo y enterrada en el fondo de una vivienda ubicada sobre la calle Arrecifes al 1200, en Castelar Norte. El macabro hallazgo se produjo tras un allanamiento ordenado por la Justicia, donde los investigadores confirmaron que el cuerpo se encontraba oculto dentro de una bolsa de consorcio, enterrado en un pozo de varios metros de profundidad.

La víctima fue identificada como Graciela Martínez (54), quien era conocida por antiguos dirigentes políticos de Morón debido a que se desempeñó en el Concejo Deliberante entre 2001 y 2003. Para recuperar el cuerpo fue necesario el trabajo de personal de Bomberos, que durante varias horas realizó tareas de excavación hasta lograr extraer los restos.

El principal acusado es Carlos Ignacio Costa Martínez, de 24 años, hijo de la víctima, quien quedó a disposición de la Justicia. De acuerdo con los primeros antecedentes conocidos, el joven ya había estado vinculado al intento de homicidio de su padre quién sigue vivo, un dato que ahora vuelve a ser analizado por los investigadores en el marco de esta causa.

Por otro lado, este medio puede confirmar que el trato de Graciela Martínez para con su hijo era muy pero muy malo aunque esto no justifica el asesinato.
Por el momento, las autoridades no informaron oficialmente cuál habría sido el móvil del crimen ni las circunstancias en las que ocurrió. Tampoco se dieron a conocer los resultados de las pericias psicológicas o psiquiátricas que permitan establecer el estado mental del acusado al momento de los hechos.

La investigación continúa bajo estricta reserva y serán los peritajes, los informes forenses y las actuaciones judiciales los que determinen qué ocurrió en ambos episodios, si existe algún vínculo entre ellos y cuáles fueron las razones por las que el joven permanecía en libertad hasta el momento de este nuevo crimen.

Ante el hallazgo, se preservó la escena y se convocó a las áreas especializadas, quedando personal de Crimen Organizado a cargo de las tareas periciales y de levantamiento de rastros, mientras que la causa quedó en manos de la UFI Número 1 y el Juzgado de Garantías Número 5 del Departamento Judicial de Morón.





