La crisis que atraviesa la industria del neumático sigue afectando a la planta de Pirelli en Merlo.
La compañía anunció un cambio en el esquema de trabajo: dejará de producir los fines de semana. La medida generó rechazo entre los trabajadores, que aseguran que impactará de lleno en sus ingresos.
Hasta ahora, los operarios cobraban las horas trabajadas durante sábados y domingos con un valor diferencial. Por eso, estiman que el nuevo sistema implicará una reducción salarial promedio cercana al 27%.
La decisión se da en medio de una fuerte caída de la producción. La planta de Merlo llegó a fabricar unas 18.000 cubiertas por día, pero actualmente produce menos de 4.000. Según los trabajadores, la baja en las ventas y el aumento de las importaciones explican gran parte de esa situación.
En la actualidad, la fábrica cuenta con unos 650 operarios. Desde la llegada de Javier Milei al Gobierno, se registraron más de 700 despidos en la empresa.
Sin embargo, desde sectores de trabajadores también apuntaron contra la propia compañía por haber impulsado importaciones. Integrantes del Frente Multicolor del Sutna, espacio opositor dentro del gremio del neumático, señalaron que Pirelli incorporó cubiertas importadas desde China mientras reduce la actividad local.
«Quieren ajustar a los trabajadores y seguir trayendo producción desde otros países», cuestionaron.
Desde ese sector también criticaron a la conducción actual del sindicato, a la que acusaron de no representar los reclamos de los empleados de Pirelli y de concentrar su atención en otros conflictos de la actividad.
En ese marco, los trabajadores expresaron su preocupación por el nuevo esquema laboral que la empresa busca implementar desde julio. «Parece que no alcanza con haber despedido a la mitad de la fábrica. Seguimos con salarios atrasados y hace 16 meses que no se cierran las paritarias mientras la inflación sigue afectando el poder de compra», manifestaron.





