La situación en Ituzaingó Sur alcanzó un punto crítico. Un grupo de vecinos autoconvocados difundieron un volante que circula por el barrio y en redes sociales bajo la consigna: «¡Nuestra seguridad y la de nuestros hijos no se negocian!». Los residentes asocian de manera directa el aumento de robos, hechos de violencia y degradación urbana al funcionamiento de un dispositivo de Cáritas ubicado dentro del Hogar Martín Rodríguez.
«Ante la falta de planificación, transparencia y los constantes hechos de inseguridad… nos unimos para decir ¡BASTA!», expresaron con firmeza en el comunicado que busca movilizar a todo el vecindario. La preocupación principal de los vecinos radica en el impacto que esta situación está teniendo sobre la vida cotidiana y, fundamentalmente, sobre la integridad de los menores del barrio.
Conflictos, intoxicación y un barrio en degradación
En el documento difundido, la comunidad de Ituzaingó Sur detalla la cruda realidad que enfrenta diariamente. Describen una serie de hechos de violencia, que incluyen enfrentamientos físicos y la alarmante presencia de «personas en estado de intoxicación en plena calle«, citando específicamente la calle Ventura Alegre como uno de los puntos conflictivos. Esta situación ha generado un clima de miedo y tensión constante.
Los vecinos denuncian una total falta de control por parte de las autoridades del Hogar Martín Rodríguez y de Cáritas. Afirman desconocer quiénes pernoctan en los pabellones y quién supervisa su conducta, señalando además que «la garita de seguridad suele estar vacía», lo que acrecienta la sensación de desprotección. A esto se suma la evidente degradación del entorno, con quejas sobre la «falta de higiene» y «restos de comida» en las veredas, lo que afecta la calidad de vida de todos los residentes.
Demandas urgentes de seguridad para la comunidad
Ante este panorama, la comunidad organizada ha presentado un pliego de exigencias concretas e inmediatas a las autoridades municipales y a la organización Cáritas:
- Control de Antecedentes: Exigen un registro transparente de las personas que se alojan en el hogar, con la garantía de que no posean antecedentes penales, poniendo especial énfasis en delitos contra la integridad sexual y violencia. Esta demanda surge del temor por la seguridad de los niños y familias del barrio.
- Protección de la Niñez: Una de las prioridades absolutas es garantizar la seguridad en el corredor escolar y deportivo, dada la proximidad de la zona de conflicto a instituciones clave como el Club Atlético Ituzaingó (CAI), Club Gimnasia Esgrima de Ituzaingó (GEI) y la Escuela Técnica N° 2.
- Seguridad Permanente: Solicitan la presencia policial constante en el barrio, la instalación y correcto funcionamiento de alarmas vecinales, y un monitoreo activo por parte de las fuerzas de seguridad.
- Mesa de Diálogo: Instan a establecer reuniones periódicas entre vecinos, Cáritas y el Municipio para definir reglas claras de convivencia que permitan restablecer la paz en la zona.





